El cardenal Ladaria defiende la Humanae Vitae. Paglia también pero considera que hay que seguir haciendo teología sobre la anticoncepción

El prefecto de la Doctrina de la Fe y el presidente de la Pontificia Academia para la Vida reflexionan sobre la encíclica de Pablo VI en el congreso organizado por la Cátedra de Bioética Jérôme Lejeune en Roma

El cardenal Luis Francisco Ladaria Ferrer.
El cardenal Ladaria defiende la Humanae Vitae. Paglia también pero considera que hay que seguir reflexionado sobre anticoncepción.
  1. Vigencia actual de la Humanae Vitae 
  2. Valentia de la Humanae Vitae
  3. El cuerpo "reducido a pura materialidad"
  4. Todo medio que impida la procreación es ilícito
  5. "No se puede hacer teología con un 'no' delante"
El cardenal Luis Francisco Ladaria Ferrer.
El cardenal Luis Francisco Ladaria Ferrer durante el Congreso. 

La Cátedra Internacional de Bioética Jérôme Lejeune organiza un importante Congreso sobre la encíclica del Papa san Pablo VI sobre la vida humana, el amor conyugal y la procreación publicada en 1968 Humanae Vitae, la audacia de una encíclica sobre la sexualidad y la procreación”  los días 19 y 20 de mayo de 2023 en Roma. 

Este Congreso Internacional está dirigido a jóvenes, matrimonios, formadores, sacerdotes, médicos, profesores, teólogos, etc. que quieran volver a descubrir esta llamada profética a favor de la dignidad del amor y la vida humana. Para afrontar las dificultades del mundo contemporáneo, con testimonios de esposos y médicos, el Congreso será una oportunidad para descubrir la audacia de este texto de referencia, un verdadero baluarte contra la manipulación de la vida humana y una invitación a acoger la vida.

Vigencia actual de la Humanae Vitae 

Uno de los conferenciantes del Congreso ha sido el cardenal Luis Francisco Ladaria Ferrer, Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Su conferencia se ha titulado "Humanae Vitae como encíclica audaz y profética. Su vigencia, hoy". 

Para el cardenal Ladaria, la Humanae Vitae significa una visión "antropológica integral" sobre el amor y la sexualidad humana, entendida según el plan de Dios, que 55 años después de su publicación sigue proponiendo una verdad excelsa, negada en cambio por décadas de "antropología anticonceptiva", que ha dividido esa visión unitaria, informa Vatican News. 

Ante las distintas discusiones dentro de la Iglesia Católica entorno a la actualidad o no de la Humanae Vitae y su posible revisión, el cardenal Ladaria ha defendido la encíclica de Pablo VI. 

Valentia de la Humanae Vitae

La audacia de lo que escribió Pablo VI "es mucho más profunda" que haber resistido "a las presiones" que exigían "aprobar el uso de anticonceptivos hormonales en las relaciones sexuales dentro del matrimonio católico". La valentía de la Humanae Vitae, dijo el cardenal, es de "carácter antropológico" porque ha mostrado la vocación divina de la sexualidad, es decir, "la conexión inseparable que Dios ha querido" entre "los dos significados del acto conyugal: el significado unitivo y el significado procreativo".

Por el contrario, continuó el prefecto vaticano, la moral anticonceptiva que se ha afirmado en contraste con la encíclica opone la naturaleza, el cuerpo mismo, a un concepto de libertad que pretende cambiar las "condiciones de vida del amor conyugal".

Según este punto de vista lo que importa es una "unión afectiva" y en el acto sexual no importa que responda "a un sentido preexistente, natural o establecido por Dios, sino simplemente que sea un acto libre".

El cuerpo "reducido a pura materialidad"

En este sentido, dijo, el cuerpo "reducido a pura materialidad" ha abierto con el tiempo el camino a una serie de derivas, en particular "una disminución alarmante de los nacimientos y una multiplicación del número de abortos".  El control de la natalidad mediante el uso de anticonceptivos "ha evolucionado hacia la manipulación artificial de la transmisión de la vida mediante técnicas de reproducción asistida". Primero se aceptó la sexualidad sin hijos, luego se aceptó producir hijos sin el acto sexual. La vida producida ya no se considera, en sí misma, como un "don", sino como un "producto" y se valora en términos de utilidad".

 

También, el cardenal Ladaria censuró la ideología de género -en la que no es el cuerpo lo que identifica a una persona sino su orientación- como en el "transhumanismo", en el que la persona "reducida a su mente" puede transferir su esencia "a otro cuerpo humano, a un cuerpo animal, a un cyborg, a un simple archivo de memoria".

Y de esta antropología, insistió el cardenal Ladaria, "el cyborg aparece como su plena realización", ya que acepta la "construcción del cuerpo y del sexo a través de la biotecnología", un mundo -en extrema síntesis- "sin maternidad" y por tanto "posthumano". "En cambio, la Encíclica Humanae vitae sigue siendo "todavía válida", incluso profética, porque al rechazar los que se plantean como "verdaderos antihumanismos" propone "una antropología capaz de unir la libertad con la naturaleza". 

Aquí se puede leer la conferencia íntegra del cardenal Ladaria. 

Todo medio que impida la procreación es ilícito

Por su parte, el presidente de la Pontificia Academia para la Vida, monseñor Vincenzo Paglia, (que no era uno de los ponentes de este Congreso) ha reflexionado para Vatican News sobre algunos aspectos de la Encíclica de Pablo VI, a propósito del encuentro promovido en Roma por la Cátedra Internacional de Bioética Jérôme Lejeune.

Preguntado sobre el párrafo 14 de la Humanae vitae, en el que Pablo VI afirma que todo medio que impida la procreación es ilícito, prohibición que habría provocado un "distanciamiento" entre los fieles y el Magisterio, Paglia responde: 

"Por mi parte, estoy de acuerdo con todos los pasajes de la Humanae vitae. No encontrará a nadie más firme y tenaz en la defensa de la vida humana que yo. Creo que esta Encíclica debe leerse en su actualidad, que concierne a la generatividad de las relaciones humanas. Nos enfrentamos a desafíos de época: en los años sesenta, la "píldora" parecía el mal absoluto".

"No se puede hacer teología con un 'no' delante"

Sin embargo, considera que hoy en día "es necesario preguntarse cómo la cuestión planteada por la Humanae vitae puede seguir alimentando la comprensión del nexo entre sexualidad, amor esponsal y generación, que ha surgido con mayor claridad a la luz de la perspectiva personalista. Y por eso considero muy importante que sigamos reflexionando y discutiendo sobre el tema, como ha reiterado el Papa Francisco, durante el vuelo de regreso de Canadá, precisamente a propósito de los anticonceptivos, afirmando que el deber de los teólogos es la investigación, la reflexión teológica. No se puede hacer teología con un 'no' delante. Después será el Magisterio el que diga: 'No, has ido demasiado lejos, vuelve atrás'. Pero el desarrollo teológico debe ser abierto, para eso están los teólogos.

Monseñor Vincenzo Paglia .
Monseñor Vincenzo Paglia .

Video del día

Tezanos defiende las encuestas del CIS: "No se ha entendido bien"
Comentarios