Se presenta el primer estudio sobre parroquias: 57 buenas prácticas para que sean evangelizadoras

Cerca de 400 personas han participado en el primer ‘Congreso de buenas prácticas en parroquias’ organizado por la Facultad de Teología de la Universidad Católica de Valencia

El arzobispo de Valencia, Enrique Benavent, en la misa de envío del Congreso Buenas Prácticas de las Parroquias.
El arzobispo de Valencia, Enrique Benavent, en la misa de envío del Congreso Buenas Prácticas de las Parroquias.
  1. El papel de las parroquias 
  2. Cambio profundo en la cultura de las parroquias 
  3. Sacerdotes y fieles desanimados 
  4. Agradecimiento a Antoni Vadell 
  5. 57 buenas práticas de las parroquias 
  6. Líderes evangelizadores y equipos 
Congreso buenas prácticas en parroquias.
Armando Matteo, secretario de la Sección Doctrinal del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, en el Congreso "Buenas prácticas en parroquias". 

Cerca de 400 personas han participado los días 24 y 25 de febrero al Primer Congreso de Buenas Prácticas en Parroquias, que ha organizado la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de la Universidad Católica de Valencia (UCV).

El arzobispo de Valencia, Enrique Benavent, ha presidido el acto de clausura y la misa de envío celebrado como conclusión del encuentro.  

El congreso ha tenido como ponentes principales a dos referentes de los modelos de conversión pastoral. Por un lado, el sacerdote italiano Armando Matteo, profesor de la PU Urbaniana de Roma y secretario de la Sección Doctrinal del Dicasterio para la Doctrina de la Fe; y el estadounidense William Simon, que conoce el proyecto y ofrecerá algunas claves de cara al futuro. Es fundador-presidente de Parish Catalyst, una organización católica sin ánimo de lucro que ayuda a las parroquias a experimentar la renovación a través de un proceso de aprendizaje colaborativo y planificación estratégica.

El papel de las parroquias 

Resulta evidente que nos enfrentamos a un cambio de época y “la parroquia es ahora la que debe salir a buscar a los hombres y mujeres de la sociedad actual”, explica José Luis García, coordinador de la investigación y profesor de filosofía en la Universidad UCH-CEU. Se trata de hacer una transición desde las parroquias “en clave de mantenimiento o de servicios”, aquellas preocupadas en mantener la fe de los que ya creen, a comunidades capaces de “suscitar” esa fe. 

En el proyecto de investigación (se puede leer completo aquí) se ha analizado el papel fundamental de las parroquias como una estructura básica dentro de la Iglesia. Ella representa la máxima concreción de la misma, donde se toma contacto con los hombres y mujeres reales para ayudarles a vivir la fe.

Es necesario que sean parroquias explícita e intencionalmente evangelizadoras, para dar a conocer la Buena Noticia del Evangelio a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, que en su mayoría no son creyentes o se alejaron de la fe. A esta transformación misionera y evangelizadora, nos están invitando los últimos pontífices y, de un modo muy directo, el Papa Francisco.

Cambio profundo en la cultura de las parroquias 

Como ha apuntado Santiago Pons, decano de la Facultad de Teología de la UCV, "el cambio que ha experimentado la sociedad nos obliga a cambiar el planteamiento y la forma de situarnos en las parroquias. No se trata de un cambio de maquillaje, sino de un cambio profundo en la cultura de nuestras comunidades parroquiales”, añade. 

El congreso ha presentado los resultados del estudio desarrollado durante más de dos años por un grupo de académicos vinculados a la Facultad de Teología de la UCV y procedentes de diferentes disciplinas como la teología, la filosofía o la psicología. El trabajo ha desarrollado un mapeo en diferentes parroquias españolas. 

Sacerdotes y fieles desanimados 

En el estudio se ha contactado con más de 200 parroquias de toda España que ya han iniciado un proceso de transformación, afrontando con fidelidad creativa el signo de los tiempos: fidelidad al Evangelio, a la Tradición, al Magisterio, pero sin caer en estériles inmovilismos. Parroquias evangelizadoras, que tienen el centro claro; parroquias católicas, sin complejo de serlo; en las que hay vida y vida en abundancia.

 

Se han utilizando aplicaciones y encuestas con las que se han extraído aquellas prácticas que hacen que esas parroquias sean referente en el campo de la conversión pastoral en colaboración con la Fundación SM y el Instituto de Evaluación y Asesoramiento Educativo (IDEA).

Agradecimiento a Antoni Vadell 

El estudio señala que los sacerdotes y los fieles se encuentran muchas veces desanimados, porque las nuevas iniciativas que se intentan no acaban de significar un cambio real. Se mantienen los servicios caritativos por las necesidades que no cesan de crecer pero, en general, seguimos en parroquias de “mantenimiento” y/o “conservación”.

Los investigadoras han dado las gracias a todas las parroquias, párrocos, vicarios y religiosos que han participado en el proyecto y en especial a Antoni Vadell, obispo auxilar de Barcelona, fallecido en 12 de febrero de 2022. "Desde su fidelidad a la Iglesia y amor por la evangelización, supo iluminarnos con sus palabras y orientarnos con sabiduría en este proyecto. A su memoria dedicamos este estudio".

57 buenas práticas de las parroquias 

Hemos constatado que existen parroquias que comparten una cultura y estructura, y que son aquellas que lideran la Conversión Pastoral, pero que la forma en las que las incorporan depende de su identidad y su contexto. No hemos identificado un modelo de parroquia, sino un conjunto de buenas prácticas que se hacen efectivas según sus necesidades y recursos, pero que les otorga un aire de familia. 

El resultado de la investigación ha detectado 57 buenas prácticas para que las parroquias sean evangelizadoras y cumplan su misión según el signo de los tiempos. Estas prácticas las divide en diez apartados: Conversión Pastoral, Primer Anuncio, Discipulado, Ministerios-servicios, Comunidad, Eucaristía-Adoración, Nuevas Tecnologías, Sinodalidad, Liderazgo Pastoral y Arciprestazgo - Diócesis

Líderes evangelizadores y equipos 

Religión Confidencial ha seleccionado 25 de las 57 buenas prácticas: 

  1. La parroquia, en un contexto secularizado, posibilita el encuentro personal con Jesucristo, de una forma renovada con intencionalidad kerigmática (no la da por supuesta, aunque perviva mucha religiosidad popular).
  2. La parroquia fomenta el sentido comunitario desde la celebración y la oración en sus diferentes formas, la formación y los ministerios y/o servicios.
  3. Existe una “visión” que da unidad al proceso de conversión pastoral de la parroquia, ordena e integra todas sus acciones convirtiéndola en intencionalmente evangelizadora.
  4. Hay un equipo que ha hecho suya la visión, se ha formado y gestiona junto al párroco, de forma corresponsable, la transformación de la parroquia.
  5. Algunas características y habilidades de un líder evangelizador: Tienen que ser líderes formados, resilientes para la transformación, con amor y fidelidad a la Iglesia, innovadores, que puedan aportar una visión realista y aplicar sus conocimientos en la parroquia.
  6. La parroquia está atenta, analiza su contexto social secularizado, y llega no sólo a los creyentes, sino a los no creyentes y alejados, y contacta con ellos respondiendo a sus necesidades.
  7. El Consejo Pastoral ha vivido un proceso de cambio de lenguaje y cultura que le hace corresponsable de una nueva orientación de la parroquia y su organización.
  8. La parroquia dispone de espacios y tiempos apropiados para la vivencia de las diferentes formas de oración, personal y comunitaria.
  9. Las celebraciones litúrgicas se han renovado, como alegre y reconfortante encuentro de los discípulos que viven su misión.
  10. En la parroquia se vive una pertenencia significativa: se percibe una armonía en la comunidad, hay una sintonía impulsada desde la visión, la acogida, el buen trato, reconocimiento intergeneracional, apoyo mutuo, alegría por la comunidad, confianza en el Espíritu que nos reúne, presencia del amor de Dios.
  11. La parroquia cuenta con un espacio de acogida que incluye acompañamiento para las personas que han experimentado un método, evento o acción de primer anuncio, previo al discipulado. 
  12. La parroquia, conforme a su identidad y cultura, engendra y capacita discípulos misioneros: conforman su vida según el Evangelio y el Espíritu Santo (discernimiento), escuchan la Palabra de Dios y la proclaman, tienen una vida activa de oración y sacramental, participan en la vida comunitaria desde la acogida y el acompañamiento mutuo, evangelizan en su entorno cotidiano y atraen a otros, siempre en continuo perfeccionamiento de sus competencias para la misión.
  13. Ha habido un diálogo y discernimiento entre las necesidades de la parroquia y los carismas, vocaciones, habilidades y capacidades del laicado, muchas despertadas en el discipulado. 
  14. Para los servicios o ministerios en la parroquia, u otras misiones, se realizan diferentes celebraciones comunitarias, integrando acción de gracias, intercesión, bendición y “envío”.
  15. La parroquia es una comunidad y, dentro de ella, se vive, se alimenta y madura la fe en grupos pequeños o células, donde se posibilitan el acompañamiento mutuo, el diálogo intergeneracional, el reconocimiento entre personas, la puesta de vida en común y las enseñanzas de los apóstoles.
  16. La comunidad parroquial provee al discípulo de consuelo, reposo, comprensión, le acoge con mirada amorosa y escucha activa sobre lo que hace en su vida, dentro y fuera de la parroquia. Además de estimular, apoyar y motivar su vocación y misión.
  17. La parroquia es consciente que la evangelización es obra del Espíritu Santo. Por ello, impulsa la oración, en la forma de invocación al Espíritu.
  18. La parroquia ha programado tiempos y espacios adecuados para la Adoración eucarística y ha institucionalizado este ministerio.
  19. La celebración eucarística incorpora elementos innovadores sin dejar de lado la tradición, el orden y el ritmo propio de la liturgia: participación litúrgica según distintos ministerios, hay un ministerio de acogida, hay música renovada que fomenta la participación de la comunidad y una homilía/predicación kerigmática, profética y misionera.
  20. Hay una estrategia de comunicación digital para transmitir la visión y las actividades pastorales.
  21. En la parroquia caminan juntos fieles y pastores, se escuchan, dialogan, hacen propuestas con parresía (libertad y confianza), disciernen, y respetan la decisión de los órganos o personas que corresponda.
  22. La parroquia funciona en comunión y trabajo conjunto entre los diferentes carismas, movimientos y asociaciones que forman parte de la parroquia.
  23. En la parroquia existe un liderazgo compartido, donde laicos y/o religiosos y sacerdotes potencian la capacidad de diagnosticar la realidad, junto a las necesidades de la parroquia y de las personas que tienen que acompañar.
  24. El párroco asume que una de sus tareas esenciales es cuidar, acompañar y capacitar a los líderes laicos.
  25. La parroquia participa en las actividades organizadas desde la diócesis aportando desde su visión, identidad y cultura, y buscando la comunión.

Más información en esta página web. 

Congreso Buenas Prácticas en las parroquias.
Congreso Buenas Prácticas en las parroquias.

 

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