Terremoto en Turquía y Siria. Obispo de Alepo: “Es una situación apocalíptica”

“Primero la guerra que causó tantos daños y ahora el terremoto. Las diversas organizaciones cristianas ayudaremos a las poblaciones afectadas”

Terremoto en Turquía y Siria. El obispo de Alepo: “Es una situación apocalíptica”
Terremoto en Turquía y Siria. El obispo de Alepo: “Es una situación apocalíptica”
  1. "Un desastre total" 
  2. Siria: una situación apocalíptica
  3. Primero la guerra y ahora el terremoto 
  4. Se derrumba la residencia del arzobispo 
  5. Arzobispo de Homs
Religiosas de Siria observan una Iglesia derrumbada.
Religiosas de Siria observan una Iglesia derrumbada.

Una serie de terremotos ha sacudido la pasada madrugada varias ciudades de Turquía y Siria. La cifra de fallecidos ya alcanzan los 2.500. El epicentro del primer terremoto, de 7,8 magnitud, se produjo cerca de la ciudad de Gaziantep, en el sureste de Turquía que se encuentra a dos hora en coche de Alepo, la ciudad de Siria afectada por el seísmo. 

"Un desastre total" 

"Un desastre total”. Con una frase, seca y dramática por la magnitud de la devastación, el vicario de Anatolia y presidente de Cáritas Turquía, Mons. Paolo Bizzeti relata a AsiaNews el terremoto que ha asolado Turquía durante la noche y que también causó cientos de muertos en la vecina Siria. 

El prelado se encuentra estos días en Italia para unas jornadas pero busca billetes para regresar a Turquía de forma inmediata. Confirma que hay al menos 200 edificios derrumbados entre ellos la iglesia de la Anunciación, un edificio del siglo XIX; la pared y el techo de la iglesia siríaca y la iglesia ortodoxa. 

Bizzeti ha anunciado la "apertura de una suscripción" para ayudar a la población local. Por su parte John Farhad Sadredin, responsable de Caritas de Anatolia (Turquía) que también se encuentra en Italia para el mismo evento, ha explicado que unas 70 personas que se han quedado sin hogar están alojadas en una iglesia de la comunidad.  

Siria: una situación apocalíptica

Por su parte, las comunidades cristianas de Siria que ya se enfrentaban a una difícil situación tras más de una década de guerra, persecución y, más recientemente, una agobiante crisis financiera, se ha visto afectada por este terremoto. 

Monseñor Antoine Audo, obispo de Alepo de los Caldeos, explica a Vatican News el horror que ha vivido: estábamos en el tercer piso, el miedo era enorme y ahora toda la gente está en la calle, con frío y bajo la lluvia. No estamos acostumbrados a este tipo de sucesos, es la primera vez que veo algo así en Alepo", dice mientras suenan las sirenas de los coches de rescate.

"Esta noche dormiremos a la entrada del obispado o en otro lugar, ya veremos qué hacer. Hay mucho miedo, hay daños por todas partes, incluso en la catedral. Las bibliotecas están destruidas, las casas se han derrumbado: es una situación apocalíptica". 

Primero la guerra y ahora el terremoto 

Mons. Audo, expresidente de Caritas Siria, relata el momento del terremoto: "Sentimos el terremoto muy de cerca. Teníamos mucho miedo, siguieron tres temblores muy violentos en menos de dos minutos. Se han reportado daños en Alepo, Tartus, Idlib y en muchas otras ciudades de Siria hay edificios derrumbados. Aquí en el obispado han caído piedras de la mezquita cercana, parte del minarete se ha derrumbado. Hay daños en toda la ciudad, primero la guerra que causó tantos daños y ahora el terremoto… ahora vamos a evaluar los primeros estimados, luego con las diversas organizaciones cristianas nos moveremos para llevar ayuda a las poblaciones afectadas”. 

Muchas ciudades y pueblos con una importante población cristiana, como Alepo, Homs, Latakia y Hama, se han visto gravemente afectados. La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), en contacto con la Iglesia local, ya ha confirmado que algunos cristianos de estos lugares murieron o resultaron heridos, aunque, por el momento, todo su personal local y sus socios de proyecto han sido contabilizados y se encuentran bien. 

 

Se derrumba la residencia del arzobispo 

Un sacerdote, el padre Imad Daher, ha muerto al derrumbarse la residencia del arzobispo emérito de los greco-católicos melquitas de Alepo, Jean-Clement Jeanbart. El propio monseñor Jeanbart, antiguo socio de proyectos de ACN, escapó por los pelos y actualmente está siendo tratado de sus heridas en el hospital, aunque se encuentra estable. Otro cristiano que se encontraba en el edificio en ese momento también falleció.

También se han registrado daños estructurales en algunos edificios, como la catedral sirio-ortodoxa de San Jorge, en Alepo, la iglesia franciscana de Latakia y daños menores en el Centro Esperanza, apoyado por ACN, también en Alepo.

"La Iglesia en Siria está conmocionada por la catástrofe. Incluso en lugares tan lejanos como Beirut, la gente salió a la calle, preocupada por si otra explosión estaba a punto de desestabilizar su país. Por ahora, la Iglesia está pendiente de su gente y de sus familias. Todo el personal de ACN en Alepo, Homs y Damasco se encuentra bien. Estamos preocupados por Mons. Jean-Clement Jeanbart, antiguo arzobispo católico melquita de Alepo, cuyo edificio se derrumbó y de quien nos han dicho que está ahora en el hospital pero recuperándose", declara Regina Lynch, directora de proyectos de ACN Internacional, que también pidió oraciones por todos los muertos, heridos o afectados de otro modo por la catástrofe natural.

Arzobispo de Homs

Por su parte, el arzobispo de Homs, Jean Abdo Arbach, ha afirmado que los 30 segundos que duró el terremoto, "cambiaron por completo la vida de miles de personas".

«Esperemos que el seísmo sacuda los corazones de las comunidades internacionales y de todos los líderes mundiales, para que ayuden a Siria y no olviden a la gente que está sufriendo. La población se encuentra en un estado de absoluta desesperación y angustia. Hay gente deambulando por las calles, sin saber adónde ir y buscando desesperadamente a familiares y amigos. Muchas personas han muerto o están desaparecidas", dice a ACN el arzobispo, que también es presidente de la rama siria de Cáritas.

Los proyectos de ACN existentes sobre el terreno, incluidos los comedores de beneficencia, el apoyo a los ancianos y el proyectos sanitarios, seguirán ayudando a la población, que ahora está más necesitada que antes.

Por su parte Cáritas Europa se está movilizando para ayudar a la población, y la Conferencia Episcopal Italiana ya ha asignado 500.000 euros como ayuda inicial. 

Edificios destruídos en Siria.
Edificios destruídos en Siria.

 

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