En voz baja

Manifiesto del XXIV Congreso Católicos y Vida Pública

Archiduque Imre de Habsburgo-Lorena.
photo_camera Archiduque Imre de Habsburgo-Lorena.

La 24 edición del Congreso Católicos y Vida Pública que anualmente organiza la Asociación Católica de Propagandistas y la Fundación Universitaria San Pablo CEU, concluyó ayer con una llamada a proponer la fe, transmitir un legado, como se refleja en el manifiesto final de ocho puntos (se puede leer aquí)

Con una clara misión de transmitir la fe como "experiencia que debemos transmitir a nuestros hijos como una muestra de liberación en el encuentro con Cristo", consideran que el punto de partida de la fe es un don y una tarea que se transmite narrando "nuestra propia experiencia de Dios con pasión e ilusión". 

“Si somos hombres de acción seremos optimistas y generosos, porque Dios no bendice los lamentos, sino los sacrificios y los trabajos” concluye con la frase del P. Ángel Ayala. 

La última jornada ha contado con la intervención del Archiduque Imre de Habsburgo-Lorena, quien ha analizado el papel de los cristianos en Europa en el contexto de la actual crisis antropológica y espiritual. 

“Lo mejor que puede hacer un cristiano hoy en día es ser testigo de la Fe y transmitir a la siguiente generación la rica herencia espiritual y cultural que se nos ha dado”. Así lo ha aseverado durante su discurso pues, como bien ha recordado, “para mi familia, los Habsburgo, esta cuestión de la transmisión del patrimonio siempre fue clave. Hoy no hay patrimonio material que transmitir, ya que todas nuestras pertenencias fueron confiscadas tras la Primera Guerra Mundial, pero sí hay tradición y principios familiares”.
 
El archiduque ha señalado que “no se puede entender Europa sin tener en cuenta sus raíces, de lo contrario no podemos entender su vocación". 

En la página web del Congreso se pueden leer y ver todas las intervenciones. 

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