Religión Confidencial

Tierra Santa, una constante preocupación del Papa

La situación en Gaza continúa siendo crítica y el Papa, una vez más, hace un llamamiento durante la audiencia general. Pide a los gobernantes de ambas partes que tomen decisiones valientes a favor de la paz.

"Sigo con gran preocupación el agravarse de la violencia entre israelíes y palestinos en la Franja de Gaza", dijo Benedicto XVI ante unas 7.000 personas que participaban en la audiencia general en el aula Pablo VI. "Exhorto también a las Autoridades de ambas partes a adoptar decisiones valientes a favor de la paz y a poner fin a un conflicto con repercusiones negativas en toda la región de Oriente Próximo, atormentada por demasiados choques y necesitada de paz y de reconciliación", así concluyó el Papa el llamamiento para que se alcance la paz en el conflicto de la Franja de Gaza.

Es la última llamada a la paz de una interminable lista que el Papa ha realizado para que se resolviera el conflicto en Tierra Santa. Benedicto XVI no ha cesado de pedir a la Comunidad Internacional que se actúe de manera eficaz. Lo ha hecho durante diversos ángelus y audiencias generales, momentos en los que el mundo centra su atención en el Vaticano.

Pero de manera especial pidió que se alcance la paz duradera cuando en uno de los viajes más arriesgados de su pontificado, visitó Líbano el pasado septiembre. En un Oriente Próximo que ya era una bomba de relojería, Benedicto XVI se trasladó hasta el país del cedro para reunirse con cristianos, musulmanes y judíos, israelíes y palestinos para pedirles que alcancen un acuerdo de paz a un conflicto demasiado largo.

Sin embargo, ya antes en 2010 durante su viaje a Chipre -también considerado Tierra Santa- Benedicto XVI pidió la paz para esa región y también animó a los cristianos a no abandonar esa zona. "En ese viaje he querido desde allí abrazar espiritualmente a todas las poblaciones de Oriente Próximo, y dirigir un encarecido llamamiento a todos los católicos de esa región para que, a pesar de las grandes dificultades que atraviesan, no caigan en la tentación de emigrar, pues su presencia allí es un signo insustituible de esperanza", afirmó el Papa a la vuelta de Chipre.

Y es que el éxodo de cristianos en la región es un goteo continuo que elimina de los lugares en los que vivió Jesús a los cristianos, para quienes esa tierra es Tierra Santa. Un conflicto que el Papa tiene especialmente presente en la cabeza y en el corazón.

@blancaruizanton

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