Crónica de Roma

Mercedes De La Torre

Cuatro horas con el Papa

Es difícil decidir por dónde comenzar esta crónica después de haber estado más de cuatro horas con el Papa Francisco la tarde del domingo 19 de enero durante su visita a la Basílica del Sacro Cuore. Una experiencia que seguramente no volveré a vivir en mi vida porque no es común coincidir con el Obispo de Roma por tanto tiempo y en diferentes tipos de encuentros en una sola tarde.

Hoy escribo en primera persona, disculpen si comparto con sencillez sólo algunos detalles que viví de cerca durante el intenso programa detallado recientemente en este artículo de Religión Confidencial.


El Papa llegó puntual a las 16.00 horas, las calles cercanas a la Basílica del Sagrado Corazón que se encuentra a un lado de la estación de trenes Termini en el centro de Roma estaban llenas de personas a pesar de la lluvia y el temporal pronosticado. Llegó en su tradicional Ford focus azul, se bajó del coche en la calle sin escolta y entró en el Oratorio Salesiano a pie.

 

Al llegar fue recibido por muchos fieles de la Parroquia mojados a causa de la llovizna. Me impactó ver de cerca cómo es querido por la gente y el gusto con el cual se detuvo a saludar a muchas personas (es muy impresionante vivirlo en primera persona) sobre todo a los niños del catecismo quienes lo recibieron.


Después el Papa recibió el saludo del párroco, Don Valerio Baresi que llegó hace cuatro años y que ha impulsado fuertemente la misión junto a las Misioneras de Cristo Resucitado que en poco tiempo han promovido una pastoral dirigida a los jóvenes y a los “últimos” sobre todo con los sin techo y con los jóvenes refugiados.


Quizá el "perfil" de esta realidad eclesial fue uno de los motivos por los cuales Francisco decidió celebrar el centenario de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado ya que ha colocado dentro de sus prioridades a los más pequeños. Por lo que puedo asegurarles que los dos encuentros siguientes fueron muy especiales.


En la primera reunión, los señores sin techo lo recibieron cantando, uno de ellos tocaba el acordeón y el párroco comenzó a tocar la guitarra, el Papa estuvo acompañado durante la visita por el vicario para la diócesis de Roma, el cardenal Agostino Vallini y el obispo de la zona centro de Roma, Matteo Zuppi entre otros ahí el Papa saludó uno a uno y escuchó a quienes le agradecían su visita y a quienes le confiaban sus dificultades y él les animó a tener esperanza y a confiar en que después de la noche obscura llega la aurora.


En el segundo encuentro, el Pontífice fue recibido en silencio y saludó a muchos de los jóvenes refugiados durante su llegada, el párroco le presentó a un joven catecúmeno de Somalia que está preparándose para la profesión de fe en la Iglesia Católica. El Papa fue muy cercano y los animó también después de escuchar diferentes saludos, entre ellos el de Sami de Etiopia quien le confió que a su llegada la vida fue muy difícil pero que destacó que en el Sacro Cuore encontró un clima hogareño y explicó también que ahí dialogan personas de diferentes religiones y de diferentes colores que se han convertido en una familia.


Posteriormente el Papa encontró a las familias, confesó a las cinco personas previstas y celebró la Misa en la que se rezó una oración de los fieles en español y la canción argentina Alma Misionera que a Bergoglio le gusta mucho. Al finalizar, compartió el esperado mate con las comunidades de la casa en el que estuvo presente también el Rector mayor de los salesianos, Pascual Chávez Villanueva.


Al término de la visita, Francisco compartió alrededor de 30 minutos con más de 150 jóvenes, un cierre con “broche de oro” en el que fue recibido con la canción Jesus Christ you are my life del jubileo del año 200 y donde contestó espontáneamente a ocho preguntas que los jóvenes le hicieron, los argumentos generales abordados fueron: la dificultad para conseguir un trabajo, cómo ayudarlo en la reforma de la Iglesia, su experiencia de fe, cómo no perder la esperanza, sanación de las heridas y sobre la vocación. Durante el encuentro me tocó el turno de compartirle un poco más de mate que tenía impresa la imagen de Mafalda.

 


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