Iglesia-Estado

El PP se acerca a la Iglesia: el jefe de gabinete de Pablo Casado se reunió con el nuncio

Pablo Hispán Iglesias de Ussel explicó a monseñor Bernardito Auza las posiciones del Partido Popular en cuestiones como la educación y la eutanasia

Pablo Casado y Pablo Hispán.
photo_camera Pablo Casado y Pablo Hispán.

Episodios recientes, como la retirada de la cruz de la localidad cordobesa de Aguilar de la Frontera, o la respuesta a las legislaciones sensibles a la conciencia cristiana como la de eutanasia, la ampliación del aborto o la ley de educación, han sido aprovechados por Vox para acrecentar su imagen de partido político defensor de la sensibilidad religiosa de los católicos.

Al mismo tiempo, no pocos votantes del PP se declaran católicos. Y lo mismo se puede decir de los representante políticos de este partido, diputados, senadores y cuadros regionales. Pero otra cuestión es cuál es la política sobre las relaciones con la Iglesia y con las minorías religiosas de este partido, que no es confesional pero que se declara, en sus líneas fundamentales, inspirado por el humanismo cristiano.

Testimonio en el Congreso

Dentro del PP, no pocos se preguntan, no solo sobre dónde está Pablo Casado en estas materias, sino si su competidor, Vox, va a seguir monopolizando la defensa de los valores de los católicos en la tribuna del Congreso.

Testimonios como los del diputado de Vox Francisco José Contreras han focalizado la atención de los votantes católicos, que ven cómo emerge una clase política sin complejos a la hora de dar la batalla por lo que se ha denominado la defensa de los valores cristianos, que en la caso del partido de Abascal están muy ligados al discurso de la defensa de Occidente. 

El PP se relaciona con la Iglesia

Esta situación ha provocado que el PP despliegue una nueva estrategia de relaciones con la Iglesia y con determinados sectores del catolicismo, pilotada por el entorno inmediato de Pablo Casado.

En concreto, la está encabezando su jefe de gabinete, el historiador Pablo Hispán Iglesias de Ussel, con el que está apareciendo en el partido una nueva generación de vaticanistas dentro del PP.

En la época última de Mariano Rajoy existía una fluida relación con la Conferencia Episcopal, principalmente a través del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y sus buenas conexiones con altos eclesiásticos, entre otros el cardenal Antonio Cañizares.

También se daba una cierta relación del entonces secretario general de la CEE, el hoy obispo de Ávila, monseñor José María Gil Tamayo, con María Pico, la jefa de gabinete de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.

Casado se entrevista con Omella

El pasado 10 de diciembre, Pablo Casado visitó al presidente de la Conferencia Episcopal, Juan José Omella. Ese mismo día se celebraba en la sede de la calle Añastro una reunión de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos.

La visita la explicó la CEE en un tuit diciendo que respondía a los encuentros habituales del presidente de los obispos con los líderes políticos. Pero, que se sepa, Pablo Iglesias no ha visitado la sede de la Conferencia Episcopal, ni tampoco Santiago Abascal, ni mucho menos Pedro Sánchez en su época de candidato.

Cuando se celebró la reunión, se estaba en vísperas de la aprobación de la Ley Celaá, tema que se abordó en la reunión. La educación concertada sabe que cuenta con el apoyo inequívoco del PP.

Los obispos se acercan al PSOE

En un momento en que los obispos flirtean con el PSOE y con Podemos, la maquinaria de las relaciones entre la CEE y el PP ha quedado asentada con dos interlocutores: el obispo secretario general de la Conferencia, monseñor Luis Argüello y el jefe de gabinete de Casado, Pablo Hispán Iglesias de Ussel.

Por cierto que Juan José Omella, que hace gala en los círculos episcopales de línea directa con Salvador Illa, ha perdido su conexión con la mesa del Consejo de Ministros. De ahí que se esté intensificando otras vías, por ejemplo las relaciones con la corriente del PSOE denominada Cristianos por el socialismo.

Una visita clave

Pero la visita clave en las relaciones entre la Iglesia y el PP la ha protagonizado Pablo Hispán al Nuncio de Su Santidad en España, monseñor Bernardito Auza.

Según ha sabido Religión Confidencial, en esa visita el hombre de confianza de Pablo Casado presentó al representante de la Santa Sede las claves de la política del partido en cuestiones que afectan a las relaciones entre Iglesia y PP.

Un tema no menor fue el de la permanente amenaza que se cierne sobre los Acuerdos entre la Iglesia y el Estado. Otra cuestión fue la de la educación, ante la entonces inminente aprobación de la Ley Celaá.

Pablo Hispán 

Pablo Hispán Iglesias de Ussel, hombre metódico y discreto, clave para el futuro del PP, que además es diputado en el Congreso en esta XIV legislatura, estaba avalado en esa visita a la avenida de Pío XII por su conocimiento profundo de la historia de la Iglesia.

Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, su doctorado en Historia contemporánea en la Universidad de Navarra le llevó a trabajar sobre la política en el franquismo. Su última obra de madurez como historiador es un tema que al nuncio en España le interesó mucho: “Los católicos entre la democracia y los totalitarismos. Política y religión 1919-1945”.

Nueve generación de vaticanistas

En los partidos políticos españoles del período democrático actual, también en el PSOE, ha habido siempre una tradición de lo que se denominan “vaticanistas”.

En la extinta UCD, los vaticanistas procedían mayoritariamente de la Asociación Católica de Propagandistas, y en el PSOE del ala más social de la democracia cristiana. Un ejemplo de estos últimos fue Félix Pons, por no citar a Virgilio Zapatero o Gregorio Peces Barba.

Parece que emerge ahora una nueva generación de los llamados vaticanistas en el PP, mientras que respecto al actual PSOE existen dudas de que cuente con ese grupo de vaticanistas a la altura de las circunstancias internas y externas.

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