Iglesia-Estado

Una jueza paraliza el derribo de una cruz en un parque de Castellón

Para Compromís es una cruz implicada en la Ley de Memoria Histórica, y no es un símbolo católico sino de enaltecimiento del franquismo

Cruz en el parque Ribalta de Castellón.
photo_cameraCruz en el parque Ribalta de Castellón.

El derribo de la Cruz del Parque Ribalta, en Castellón, no se llevará a cabo hasta que se resuelva judicialmente la demanda que presentó la asociación “Abogados Cristianos” contra la decisión del ayuntamiento de la ciudad de proceder a su derribo.

Así lo ha decidido la jueza de la sala de lo Contencioso nº 1 de Castellón, estimando la petición de la asociación de esta medida cautelar, frente a la decisión del consistorio el 22 de marzo de incluir una partida presupuestaria de 80.000 euros para su derribo.

Al frente del ayuntamiento de Castellón, está la alcaldesa, la socialista Amparo Marco, que gobierna junto con Compromís y Castelló en Moviment, la marca local de Podemos. Según supo en su momento Religión Confidencial, la alcaldesa socialista expresó que no era partidaria de su derribo y, ante la insistencia de Compromís, delegó en los concejales de esa formación esta iniciativa, que finalmente lograron sacar adelante hace unos días, aunque ahora la justicia lo ha paralizado.

El hecho de que se imputara a una alcaldesa socialista en una localidad próxima (Vall d´Uxó) “pesó sobre la alcaldesa Marco”, según han expresado a este digital.

Para la jueza, “si no se suspende el derribo de la Cruz, perdería objeto el procedimiento ordinario, el cual se encuentra en trámite en este juzgado, siendo que en este caso se produciría un perjuicio, pudiéndose verse conculcados derechos e intereses legítimos de terceros, quienes pretenden el mantenimiento de dicho símbolo en un sitio emblemático de la ciudad, aun cuando hay que partir de la presunción de legalidad del acto que se está ejecutando”.

El derribo, una prioridad insistente para Compromís

Fuentes de la Concejalía de Cultura del ayuntamiento de Castellón defienden que “se retomará esta medida si el juzgado les da la razón cuando concluya el procedimiento judicial, pues es una cruz implicada en la Ley de Memoria Histórica, y no es un símbolo católico sino de enaltecimiento del franquismo”.

La Cruz del Parque Ribalta fue construida en 1944 en memoria de los caídos del bando franquista. Con la llegada de la democracia, se eliminaron referencias franquistas, y desde entonces se lee: “Las Víctimas de la Violencia”.

Desde el comienzo del mandato municipal del tripartito de izquierdas, la coalición Compromís incluyó entre sus “prioridades” derribar esta cruz. Sin embargo, se produjo una fuerte contestación ciudadana, porque se juzgaba que había otras actuaciones más urgentes y no era un símbolo franquista. De hecho, la plataforma contra el derribo de la cruz del Ribalta logró 17.000 firmas, alegando que “no es aplicable la Ley de Memoria Histórica”, como informó RC el 24 de febrero de 2017.

Compromís había reiterado que se derribaría la cruz del Ribalta antes de acabar esta legislatura, pero ya no será viable, ante la proximidad de las elecciones municipales del 26 de mayo. Si siguen gobernando en la ciudad, tienen decidido proceder a su derribo, si la justicia les da la razón.

Desde la asociación “Abogados Cristianos”, mantuvieron la postura de que se perseguía en este caso – y en otros en la Comunidad Valenciana – un “símbolo católico, no admisible dentro de la Ley de Memoria Histórica, como también  ha sucedido con la cruz retirada en Vall d´Uxó y Betxí (Castellón) o en Callosa de Segura (Alicante), y por eso hemos iniciado demandas judiciales”.

Sin embargo, desde Compromís han afirmado a RC que esperan que se resuelva judicialmente como sucedió en Callosa de Segura (Alicante), donde el ayuntamiento eliminó en febrero de 2018 la Cruz de los Caídos de la localidad, y la justicia dio la razón al consistorio, pese al recurso promovido por la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Cruz, en esa localidad.

 
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