Conferencia Episcopal

Juan Antonio Aznárez, auxiliar de Pamplona, será nombrado mañana arzobispo castrense

Tras las gestiones del Nuncio con el Papa, descartada la designación de José María Gil Tamayo. José Luis Retana, a Salamanca

Juan Antonio Aznárez, obispo auxiliar de Pamplona.
photo_camera Juan Antonio Aznárez, obispo auxiliar de Pamplona.

Sorpresa y movimiento maestro del Nuncio en España, Bernardito Cleopas Auza. El arzobispo castrense de España no será José María Gil Tamayo, como se venía diciendo desde hace tiempo, con una campaña amplificada por determinados medios. Será el obispo auxiliar de Pamplona, Juan Antonio Aznárez Cobo.

El actual obispo de Ávila se ha pasado los últimos días negando que él supiera que fuera a ser el arzobispo castrense.  Y es cierto. Su candidatura, que se barajó con fuerza entre otras razones por la amistad que Gil Tamayo tenía con el difunto Juan del Río, no ha prosperado.

Según ha podido saber Religión Confidencial de varias fuentes gubernamentales y eclesiales, mañana, lunes, en la inauguración de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, se producirán dos nombramientos episcopales relevantes.

Al lado de Francisco Pérez

El primero, el arzobispo castrense, que llegará de la archidiócesis de Pamplona. Juan Antonio Aznárez Cobo será el nuevo arzobispo castrense de España. Se da la circunstancia de que el actual arzobispo de Pamplona, Francisco Pérez González, ocupó también ese cargo desde 2003 a 2007.

Juan Antonio Aznárez Cobo nació el 14 de enero de 1961 en Éibar (Guipúzcoa), aunque con 13 años se trasladó a vivir a Tudela (Navarra). Obtuvo la licenciatura en Filosofía y Letras por la Universidad de Zaragoza (1984) y realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor de Pamplona. Fue ordenado sacerdote el 27 de octubre de 1990. Es Licenciado en Ciencias Bíblicas por el Pontificio Instituto Bíblico (1997).

Ha desarrollado su ministerio sacerdotal en la Archidiócesis de Pamplona y Tudela. Desde el año 2009 hasta septiembre de 2012 ha sido vicario general de la Archidiócesis de Pamplona y Tudela. El 9 de junio de 2012 fue nombrado obispo auxiliar de Pamplona y Tudela. El 9 de septiembre de 2012 fue consagrado obispo en la Catedral de Pamplona.

El Nuncio y el Papa

La relevancia del nombramiento no está solo en la persona que lo va a ocupar, ni en las responsabilidades propias del ministerio del arzobispo castrense de España, por ejemplo, la atención espiritual de la Casa Real y en las relaciones con el Gobierno.

El significado de este nombramiento, calificado en ámbitos eclesiales “como una bomba”, está en el proceso que se ha seguido para llegar a esta propuesta, que fue decidida personalmente por el Papa Francisco en estrecha relación con el Nuncio en España, Bernardito Cleopas Auza. 

Ante la insistencia en que el arzobispo castrense fuera Gil Tamayo, por parte del presidente de la Conferencia Episcopal, cardenal Omella, propuesta apoyada también por quienes de forma no habitual están interviniendo en los nombramientos de obispos en España, el Nuncio, con el apoyo de la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha llevado adelante, con mano firme, este nombramiento.

Hubo interferencias

En ese itinerario también se produjeron algunas interferencias, provocadas por el arzobispo de Madrid, cardenal Osoro, que se vio con la ministra de Defensa durante el proceso.

Las dificultades eclesiales internas hicieron que se barajaran otros candidatos. Desde un obispo auxiliar de Madrid hasta el actual Ordinario castrense, el sacerdote Carlos Jesús Montes, cuya principal dificultad para llegar a ser arzobispo castrense es que aún no es obispo.

En este complejo trabajo para designar al arzobispo castrense también hubo algunas dificultades externas, como el papel del ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, que ha querido parar este nombramiento al tiempo que lo utilizaba como carta de la baraja en las diversas negociaciones que el Gobierno mantiene con la Iglesia.

Buenas relaciones con el rey

Pero, al final, la tenacidad del Nuncio en España, sus buenas relaciones con el rey Felipe VI y la Casa Real, y un concienzudo trabajo, bien argumentado, sobre los informes recibidos destinados a saber cuál es el candidato más adecuado para arzobispo castrense, ha hecho que, objetivamente y en conciencia, se impusiera el nombre del actual obispo auxiliar de Pamplona.

Este nombramiento tiene, por tanto, varias derivadas. La primera es que el Nuncio de Su Santidad en España ha demostrado conocer la realidad de la Iglesia en nuestro país, los movimientos y las intenciones que se querían imponer para determinados nombramientos.

Ha reforzado además sus vínculos con los centros decisorios a la hora de nombrar obispos en Roma, en continuidad con el perfil de obispo que quiere el Papa Francisco.  Y con este nombramiento, también, ha aumentado su prestigio de persona libre y con criterio entre los obispos españoles.

Retana, obispo de Salamanca

El segundo nombramiento es el de José Luis Retana, actual obispo de Plasencia, como obispo de Salamanca-Ciudad Rodrigo. Un obispo que tendrá que asumir la integración de la dos diócesis con una fuerte campaña de oposición en la opinión pública.

Otro de los retos de este nombramiento es el de la Universidad Pontificia de Salamanca, universidad del episcopado. El nombramiento de obispo de Salamanca no lleva parejo el de Gran Canciller de esa Universidad, cargo que saldrá de la próxima Asamblea Plenaria, en la que los obispos elegirán, por votación, a quien ostente en un futuro inmediato ese cargo. 

Comentarios
Somos ECD
Queremos escucharte y queremos que nos ayudes