Vaticano

Lefebvrianos achacan al Papa que no diga nada sobre las bendiciones de homosexuales pero restringe la misa en latín

Acusan a Francisco que “es más fácil ocultar su falta de autoridad aterrorizando a los fieles que no resistirán, que controlar el cisma alemán”

Davide Pagliarani, Superior de los lefebvrianos.
photo_camera Davide Pagliarani, Superior de los lefebvrianos.

La Fraternidad Sacerdotal San Pío X, más conocidos como los lefebvrianos por su fundador, Marcel Lefebvre, han escrito una dura carta que publica su web, arremetiendo contra el Papa Francisco titulada "De Summorum pontificum a Traditionis custodes, o de la reserva al zoológico". 

Esta Fraternidad considera que el nuevo Motu proprio del Papa Francisco "Traditionis custodes, "Custodios de la Tradición" "lleva a cabo una eliminación. Ilustra la precariedad del magisterio actual e indica la fecha de caducidad de Summorum pontificum de Benedicto XVI, que ni siquiera podrá celebrar su decimoquinto aniversario". 

Rito inmemorial de la Santa Misa 

Acusa a Francisco de que se haya convertido "en el defensor de las especies animales o vegetales en peligro de extinción", mientras que por otro lado "decide y promulgue la extinción de aquellos que están apegados al rito inmemorial de la Santa Misa. Esta especie ya no tiene derecho a vivir: debe desaparecer. Y se utilizarán todos los medios para lograr este resultado". 

Para los lefebvrianos, esta medida del Papa Francisco supone "una estricta reducción de la libertad. Hasta ahora, los espacios reservados al rito antiguo tenían una cierta latitud de movimiento, muy parecido a las reservas naturales. Hoy, hemos pasado al régimen del zoológico: jaulas, estrechamente limitadas y delimitadas. Su número está estrictamente monitoreado, y una vez instaladas, estará prohibido crear más". 

Además, compara a los obispos con los "carceleros" por varias razones que indica el Motu proprio del Papa: primero, que no se pueda celebrar la misa en latín en las iglesias parroquiales; segundo, que serán los obispos quienes "controlen" "el lugar indicado los días en que se permiten las celebraciones eucarísticas utilizando el Misal Romano promulgado por San Juan XXIII en 1962".

Migrantes, gays y cisma alemán 

La carta contra el Papa no tiene desperdicio. Dice que mientras "el Papa no deja de ocuparse de todo tipo de migrantes, en las prisiones que instala queda estrictamente prohibida cualquier tipo de intrusión". 

También arremete que el Papa haya restringido la misa en latín, pero no dice nada con los sacerdotes que bendicen parejas homosexuales: "Mientras decenas de sacerdotes, muchas veces apoyados por sus obispos, se burlaron de la Congregación para la Doctrina de la Fe al "bendecir" a las parejas homosexuales sin ninguna reacción romana excepto una velada aprobación de Francisco a través de su mensaje al Padre Martin, los futuros sacerdotes serán estrechamente vigilados si consideran la posibilidad de celebrar según la Misa de San Pío V". 

Y sobre el cisma alemán, afirma: "Evidentemente, es más fácil ocultar su falta de autoridad aterrorizando a los fieles que no resistirán, que controlar el cisma alemán. Como si no hubiera nada más urgente que golpear a esta parte del rebaño...

Unidad litúrgica 

Esta Fraternidad considera que para Francisco, "los ritos antiguos mantenidos por San Pío V, incluida la llamada Misa Tridentina, aparentemente no tienen ningún valor unificador. El nuevo rito, y solo él, con sus cincuenta años de existencia, sus infinitas variaciones y sus innumerables abusos, es capaz de dar unidad litúrgica a la Iglesia. La contradicción es flagrante.

Por todo ello, los lefebvrianos no aceptan esta nueva decisión de Papa Francisco: "La Misa Tradicional pertenece a la parte más íntima del bien común en la Iglesia, por lo tanto, restringirla, rechazarla, arrojarla a los guetos y, en última instancia, planificar su desaparición, no puede tener ninguna legitimidad. Esta ley no es una ley de la Iglesia, porque, como dice Santo Tomás, una ley no puede ser válida si atenta contra el bien común". 

Comentarios
Somos ECD
Queremos escucharte y queremos que nos ayudes