Iglesia-Estado

Senador de Unidos-Podemos insiste en que se investiguen a los Provida “que coaccionan en clínicas abortivas”

En opinión de Joan Comorera abordan a las mujeres. Los rescatadores Juan Pablo II invitan y acogen, sin amenazas

Marcha por la vida 2019 - Álvaro García Fuentes
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El senador electo por Barcelona Joan Comorera, del grupo parlamentario Unidos-Podemos ha vuelto a la carga contra los grupos provida. En su perfil de Twitter, ha insistido de nuevo en pedir al Gobierno que investigue lo que él denomina “acoso y coacción de grupos antiabortistas frente a las clínicas de interrupción voluntaria del embarazo”.

Así, el parlamentario sostiene que diversas clínicas del “territorio del Estado dedicadas a la interrupción legal del embarazo están denunciando situaciones de acoso y coacción por parte de grupos antiabortistas a mujeres que acuden a dichas clínicas”.

Coartando su libertad

Comorera aseguró en una pregunta parlamentaria al Gobierno que pequeños” grupos se colocan normalmente uno o dos días por semana, en dichas clínicas y “abordan e interceptan a mujeres coartando su libertad e intimidad”.

En opinión del senador las actuaciones de estos grupos – que nunca los define como provida- “limitan el derecho de las mujeres que acuden a la clínica a su derecho a la salud”, y según siempre su versión “los afectados se quejan de la pasividad de la administración ante tales hechos”.

Para el senador, el Gobierno debería adoptar algún tipo de medidas para evitar este tipo de situaciones.

Operativo policial

La respuesta del Ejecutivo de Sánchez remitía al papel de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que, cuando son avisados, realizan las investigaciones oportunas remitiendo, si cabe, dichas investigaciones a los juzgados o al ministerio Fiscal.

Además, si se tiene conocimiento de que estos grupos están cometiendo algún acto ilícito, con amenaza, coacciones o daños, “obstaculizando el libre derecho de otros derechos, se dispondrá del operativo policial correspondiente para garantizar la seguridad y el orden público”.

A pesar de esta respuesta, el senador de Unidos-Podemos, coincidiendo con la manifestación Sí a la Vida, ha vuelto a pedir que se investigue.

Ni coacciones ni amenazas

Si embargo, la actuación de los grupos provida frente a las clínicas, en la gran mayoría de los casos, es bien distinto. Ni coacciones, ni amenazas, simplemente invitación.

Así lo relata una chica de la Escuela de Rescatadores Juan Pablo II. Almudena, una joven de 20 años ha “despertado” en las cercanías de una clínica. Lleva un par de años en los alrededores de clínicas abortistas de Madrid. Su objetivo es claro: salvar a los bebés y a sus madres de esta “práctica”.  

“Ella lleva sólo dos años, pero los Rescatadores de San Juan Pablo II con la Asociación Más Futuro acumulan siete en esta pelea”, dice su página web. Para los rescatadores, las únicas armas que utilizan son la escucha, la acogida y la oferta de alternativas para las mujeres. Su labor consiste, junto a otros jóvenes, en invitar a aquellas que acuden a las clínicas a escuchar lo que tienen que decir: que hay alguien dispuesto a estar a su lado y al de su hijo.

 
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