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Emocionante oración de cientos de ucranianos y españoles en la catedral de Murcia: “Dios es todopoderoso”

Después de un silencio sobrecogedor, los manifestantes han rezado un Padre Nuestro y han pedido a Dios por el fin de la guerra

Ucranianos y españoles rezando en la catedral de Murcia.
photo_camera Ucranianos y españoles rezando en la catedral de Murcia. Foto: Jaime Márquez.

Los testimonios que nos llegan de cientos de ucranianos nos conmueven. Estamos sufriendo con ellos. No podemos entender este sinsentido. Y cuando esos ucranianos son personas que conocemos, que tenemos muy cerca, nos toca en lo profundo de nuestro ser. 

Natalia es la novia de mi hijo y la quiero mucho. Es de Ucrania aunque lleva en España desde niña. Estamos viviendo con ella estos momentos de impotencia y rabia, de tristeza y dolor. Ayer participaron en la tercera manifestación que se ha celebrado en Murcia. Y fue ayer cuando esa desesperanza inicial que sintió durante los primeros días de la guerra, de la invasión rusa sobre su pueblo, se tornó en emoción y en fuerza. No sintió soledad. Percibió el apoyo de tantos y tantos españoles y de muchos de sus compatriotas. Sentir el calor de la gente en estos momentos de preocupación, es un bálsamo de esperanza. 

Comunión y esperanza 

Natalia y Jaime participaron en la primera manifestación de Murcia del viernes. El sábado, otra celebrada en Alicante y de nuevo ayer en Murcia. Pero quizás la del domingo dejó en ellos un sabor especial por la fuerza contagiosa que recorrió a todos los participantes, la comunión y fraternidad entre todos ellos. 

La marcha comenzó a las 17.00 horas en la Plaza de la Cruz Roja. Centenares de ucranianos y también de españoles salieron a la calle al grito de "no queremos guerra, queremos libertad" en protesta por la invasión de su país a manos de Rusia.

Durante la manifestación, coreaban cánticos  y consignas al son de "Viva Ucrania, vivan los héroes, viva España, Putin atrás, Ucrania quiere paz". Personas que no se conocían de nada, se daban la mano, se abrazaban. Han estrechado lazos por una causa noble. 

Un silencio sobrecogedor 

Pero sin duda alguna, el momento más sobrecogedor fue el instante final de la concentración. Una estampa inusual que no estamos acostumbrados a ver en ninguna marcha. Tras un discurso de una persona espontánea contra la invasión rusa, se hizo el silencio. Un silencio sobrecogedor y profundo. 

Y después, sin pensarlo, sin estar preparado, casi mil personas en la plaza de la catedral de Murcia, rezando. Un momento de enorme fraternidad que te transporta a otra dimensión. Un millar de ucranianos y españoles que no estaban guiados por ninguna congregación religiosa, rezando al unísono el Padre Nuestro en ucraniano. Y tras esta oración, unos cánticos alabando a Dios: "Dios es grande, Dios es poderoso, Dios es Omnipotente".

Los vídeos que publicamos muestran el espectacular momento: 

 

 

 

Un Padre Nuestro emocionante 

Natalia y Jaime nos cuentan sus sentimientos. "Me he emocionado muchísimo. He visto a la gente muy unida y el apoyo de tanto españoles que estaban en esta manifestación. He sentido que esta no es solo nuestra lucha, he sentido que esta guerra afecta a todos. He visto a gente con mucha más fuerza, no estábamos abatidos. La primera manifestación me eché a llorar y me abracé a una chica de Ucrania que acababa de conocer. Ahora ese sentimiento de derrota se ha convertido en ánimo, en esperanza. Somos fuertes. Estamos unidos. Me ha encantado que haya terminado en la catedral, rezar todos juntos, rezar el Padre Nuestro ha sido muy emocionante. El momento de silencio ha sido espectacular. Todos nos hemos santiguado y hemos rezado juntos. Ha sido muy bonito. Al final del Padre Nuestro han gritado Viva Ucrania. Y después del Padre Nuestro se ha cantado de forma calmada, con paz, alabando a Dios. Los niños se han dejado la voz para pedir por la libertad. Y los niños también rezando. Piel de gallina. No tengo palabras". 

Natalia, nacida en Ucrania, rezando a la Virgen en la catedral de Murcia.
Natalia, nacida en Ucrania, rezando a la Virgen en la catedral de Murcia.
Ucranianos rezan en Murcia.
Ucranianos rezan en Murcia.

"Estoy muy agradecida" 

Iryna es la madre de Natalia. Lleva viviendo en España muchos años. Su hijo pequeño ha nacido aquí. Me cuenta, con lágrimas en los ojos, lo agradecida que está a tantas personas que le han mostrado su apoyo. En el colegio de su hijo pequeño también están a una con ella.

Iryna me dice que su familia en Ucrania está bien. Está preocupada por su padre, ya mayor, y por alguna sobrina, que están intentando traerla a España. No sabe cuánto durará esto ni como terminará. Pero no pierde la esperanza. Y al otro lado del teléfono, todos los días habla con su padre. 

Yryna ha montado un dispositivo de ayuda para enviar mañana un camión a su país con comida, medicamentos y ropa, sobre todo para los niños. 

Ahora más que nunca, todos somos Ucrania. 

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