Conferencia Episcopal

Carta del Comité Ejecutivo de la CEE sobre la actual crisis sanitaria y económica

En la misiva a los obispos españoles, constatan que "también la economía de nuestras diócesis y parroquias se resiente"

Asamblea Plenaria de Obispos de la Conferencia Episcopal Española.
photo_cameraAsamblea Plenaria de Obispos de la Conferencia Episcopal Española.

El Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española decidió, en su última reunión telemática, enviar una carta a los obispos españoles sobre las diversas consecuencias en el orden social, eclesial y económico de la crisis provocada por el COVID-19.

Al tiempo, sugería que los obispos pudieran pedir a los sacerdotes, y a toda la comunidad cristiana, un gesto de solidaridad entregando una parte de su sueldo o una aportación fija “durante un tiempo determinado”.

Esfuerzo de la Iglesia 

Con fecha del domingo 19 de abril, la carta parte de dos constataciones referidas a las consecuencias de las crisis.

La primera, referida al notable esfuerzo que la Iglesia hace en el ámbito de la solidaridad. “Las consecuencias sanitarias, sociales y económicas– se afirma en la misiva- se hacen notar con la preocupación por la evolución en el futuro inmediato. La Iglesia está respondiendo con generosidad, singularmente a través de la acción de sus Cáritas parroquiales y diocesanas, la presencia de la vida
consagrada en residencias de mayores y servicios sociales,
junto con otras muchas iniciativas de instituciones y organizaciones eclesiales; también, con la participación de tantos católicos en ONGs y asociaciones civiles”.

Consecuencias de la crisis en la economía 

Pero el punto más delicado es el referido a las consecuencias de la crisis en la economía de las diócesis.

Los obispos miembros del Comité Ejecutivo constatan que “también la economía de nuestras diócesis y parroquias se resiente con los templos cerrados y la interrupción de las colectas y otros ingresos. Es, además, fácil de prever que en el futuro disminuirán los ingresos habituales y la asignación tributaria se resentirá en los próximos ejercicios ante la probable disminución de la recaudación por el IRPF, motivada por la crisis económica que se nos viene encima”.

Por ello, invitan a los obispos españoles a que vean “cómo realizar esta sugerencia al presbiterio de su diócesis, proponiendo la entrega de una parte de nuestro sueldo o una aportación fija durante un tiempo determinado y pidiendo a la comunidad cristiana que pueda sumarse también a esa iniciativa. El dinero recaudado podría ser destinado a ayudar a quienes sufrirán más la crisis económica en la que nos está sumiendo la paralización de la vida económica”. 

Al final del texto, recuerdan la importancia de la comunión cristiana de bienes, la corresponsabilidad en el sostenimiento de la Iglesia y la solidaridad. "Sobre todo, en el camino de abrir de nuevo los templos y ofrecer de manera progresiva la participación en la Eucaristía, alimento de la Comunión del Pueblo de Dios”.

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