Opinión

Con la Virgen siempre hay esperanza

Virgen de Mediazell.
photo_camera Virgen de Mediazell.

Estiria es uno de los nueve estados federados de la República de Austria. Situada al sureste del país, comparte frontera con Eslovaquia y con los estados federados de la Alta Austria, Baja Austria, Salzburgo, Burgenland y Carintia.

Graz es su capital y la región más poblada.

Su escudo es verde y su bandera es también verde, como corresponde a su lema: “El corazón verde de Austria”, dado que los bosques ocupan más de la mitad de su superficie.

En Estiria está el Grüner See, un magnífico lago, rodeado de bosques y montañas.

También en los montes de Estiria se halla el Santuario de Mariazell, que es la Basílica del Nacimiento de la Virgen María, en los Alpes austriacos.

Nuestra Señora de Mariazell es la patrona de Austria.

A la Basílica de Mediazell acuden multitud de hombres y mujeres para rezar a la Virgen.

Es el principal centro de peregrinaciones del país y recibe un millón de peregrinos al año, gracias a los numerosos fieles que acuden a la Virgen para darle gracias por los favores que de Ella han obtenido o para suplicarle su intercesión.

Esta inmensa obra, que aúna gótico con barroco y que ha convertido a Mariazell en una verdadera joya arquitectónica y en la iglesia más grande de Austria, es del siglo XII. La tradición cuenta que su origen se debe a un monje benedictino, llamado Magnus.

Allí, un grupo de hombres y mujeres, podían ser 5 o 6, vestidos con bombachos austriacos y botas de montaña, acudieron a rezar ante la Madre de Dios. Era fácil ver también a padres y madres con sus hijos, delante del Sagrario y de la Virgen, explicándoles bajito y rezando con ellos.

Después, qué fácil es concluir: En este mundo hay mucha gente que reza, hay mucha gente buena.

A la entrada de la Basílica hay tres emblemas:

En el centro:

MAGNA MATER AUSTRIAE (Gran Madre de Austria).

En el lateral derecho:

MATER GENTIUM SLAVORUM (Madre de los pueblos eslavos).

En el lateral izquierdo:

MAGNA DOMINA HUNGARORUM (Gran Señora de los húngaros).

Al fondo, a la izquierda, en una capilla lateral de la Basílica de Mariazell, en una zona cercana a la pared, hay un candelero con nueve velas grandes y, más abajo, otras dos velas más.

Cada vela corresponde a un país que ha estado bajo el dominio comunista y a la zona de Austria que ha rezado a la Virgen de Mariazell para que Ella los liberase del yugo comunista, que los oprimía.

Cuando se ha conseguido, se enciende esa vela y se puede descubrir por cómo han quedado sus bordes.

Ya quedan pocas velas que nunca se encendieron porque el país sigue bajo el yugo comunista. Así sucede con la segunda vela empezando por la derecha, que tiene sus bordes intactos y, con ello, revela que el Tirol sigue rezando por China.

Con la Virgen hay esperanza siempre, tanto personal como universalmente

La Virgen nunca falla.

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