Opinión

Gracias a Filipinas

Imagen del acto de la conmemoración por los 500 años del primer bautizo en Filipinas.
photo_camera Imagen del acto de la conmemoración por los 500 años del primer bautizo en Filipinas.

El V Centenario del viaje con el que Juan Sebastián Elcano abrió las rutas comerciales al este y al oeste para dar la vuelta al mundo nos está abriendo los ojos a una realidad mucho más compleja que la que recordamos de los tratados de historia. La tripulación de aquella aventura naval sin precedentes hizo mucho más que encontrar caminos para llegar a las tan ansiadas especias.

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De hecho, en el entorno de la celebración de este importante centenario, la Cátedra Internacional CEU Elcano ha celebrado estos días la conmemoración del V Centenario de la llegada de la expedición Magallanes-Elcano a Filipinas y, con esta llegada a feliz puerto, el primer bautizo en Filipinas y le entrega de la imagen del Santo Niño de Cebú: la puerta a la evangelización del archipiélago asiático, hoy el país de la región con mayor número de cristianos.

El acto de conmemoración organizado por la directora de la Cátedra, la profesora María Saavedra, de la Facultad de Humanidades de la Universidad CEU San Pablo, fue una muestra elocuente de cómo los agradecidos a Filipinas somos nosotros. Recordaba el Papa Francisco en un mensaje reciente con motivo de la celebración de los 500 años de la evangelización en Filipinas que este pueblo misionero sigue evangelizando cada día. Hasta tal punto que, como explicaba don Juan Caamaño, capitán de navío retirado y miembro de la Asociación Católica de Propagandistas en su brillante intervención, ahora nosotros devolvemos las gracias a Filipinas porque hace quinientos años les llevamos la fe y ellos son ahora quienes la sostienen.

Prueba de ese camino de ida y vuelta de la misma fe fue que la celebración de la Eucaristía en la capilla del Colegio Mayor de San Pablo con la que empezó el acto fue presidida por el nuncio de Su Santidad en España, monseñor Bernardito Auza, filipino, que, en un excelente español, glosó el camino de la fe en su tierra.

María Solano Altaba

Decana de la Facultad de Humanidades de la Universidad CEU San Pablo

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