Opinión

No se esfuerce, don Luis, no se esfuerce

Mons. Luis Argüello.
photo_camera Mons. Luis Argüello.

Tenían que haber visto al obispo Secretario de la Conferencia Episcopal Española, bueno, o de la Conferencia de las nacionalidades que conforman España, monseñor Luis Argüello, resoplar y poner el labio en el lateral interior de su boca durante la rueda de prensa del pasado jueves, al final y después de los trabajos de la Permanente.

Por cierto, lo pueden ver, porque el vídeo está colgado en la web de la Conferencia.

Ya sé que lo mío es deformación profesional y le doy un excesivo valor a la comunicación no verbal, a los gestos, a los rictus, a las formas corporales repetidas que caracterizan y singularizan los momentos de dificultad del sujeto enunciante, enunciador o como se diga. Sobre todo cuando los gestos se repiten, y como dicen los clásicos, se convierten en hábitos. La lengua que parece que se sale de la boca, la forma en la que se coloca las gafas, los momentos en los que abre las manos y el recorrido que llevan…

Ahí estaba don Luis, esperando que alguien le hiciera la lógica pregunta por los indultos, con un texto preparado, y bien preparado, que leía y glosaba y que suponemos sintetizaba lo que se había discutido y dicho en la Permanente.

Ni la sala de prensa es una pista de circo, ni don Luis es un malabarista. Hablaba cuando leía el guión, que era cuando se refería a lo que habían dicho los obispos catalanes. Y hablaba también cuando improvisaba y dejaba que de la abundancia de su mente, salieran las palabras.

Al margen de la argumentación, excesivamente instalada en las generales de la ley, en los principios teóricos, sin querer entrar al detalle, quizá para no dar fáciles titulares, hay que agradecer al obispo secretario algunos momentos.

Por ejemplo, el que cita, ante los periodistas, la Tercera de ABC de ese día del arzobispo de Oviedo, monseñor Jesús Sanz Montes, que supongo está ahora estudiando las raíces históricas de Covadonga.

Mucho esfuerzo, sin duda, de un obispo que tiene voz pero que es portavoz y no de la suya. Mucho esfuerzo para que al día siguiente llegará el diluvio y colocara, una vez más, a la Conferencia Episcopal en la diana de los medios y de los mediadores.

En términos técnicos, de frame, la comunicación, en los medios de papel y en los digitales, de la Permanente ha puesto a la Conferencia Episcopal otra vez en la diana del rechazo social, de la sospecha. Me recordaba la época del “semejante pacto” del querido monseñor Asenjo. Semejante Permanente, monseñor Argüello.  

Tengo que confesarles que cuando estaba viendo la rueda de prensa se me fue la imaginación. Pensé en cómo hubiera respondido a esta pregunta monseñor Juan Antonio Martínez Camino, por ejemplo.

Me acordé de otra Tercera, de don Juan Antonio, de 2006, que firmó con el entonces monseñor Fernando Sebastián, titulada “La unidad de España, elemento básico del bien común” (4-12-2006) o la entrevista que le dio a Laura Daniele el 10-11-2013 y que se publicó con el título “¿Derecho a la secesión?”. 

Con lo que ha ocurrido la pasada semana vuelve la cantinela de la Iglesia católica, de sus obispos, y España. Hay quienes le acusan a la Iglesia de deslealtad a España. Una generalización que no responde a la realidad. Pero la pregunta es pertinente. ¿Hay quiénes hoy, en la Iglesia, son desleales a España?¿Siendo desleales a España a quién están siendo desleales? ¿Qué significa ser desleal, desde el punto de vista del compromiso creyente, a España?

Iba pedir a monseñor Luis Argüello que no se esfuerce. Que se le entiende todo.

Pero no, lo que debo pedirle es que se esfuerce, que siga esforzándose, por el bien de todos. Don Luis lo hace muy bien, pero, de momento, que sepamos, no hace milagros. Convendría que no bajara la guardia, dentro y fuera.

Comentarios
Somos ECD
¿Buscas un medio de información libre, que no se casa con nadie?