Opinión

La conferencia del señor Nuncio

Conferencia del Nuncio en el Foro Juan Pablo II.
photo_camera Conferencia del Nuncio en el Foro Juan Pablo II.

Tuve la oportunidad, y la suerte, de asistir a la conferencia que el señor Nuncio de su Santidad en España, monseñor Bernardito Cleopas Auza, pronunció el pasado martes como clausura del curso en el Foro san Juan Pablo II de la parroquia de la Concepción, en la madrileña calle Goya. 

Gracias al párroco de esa iglesia, el sacerdote José Aurelio Martín, los actos, además de contar con un nutrido público, se hacen con el mínimo protocolo, pero siempre con la elegancia de la naturalidad que da tener claro lo que es un párroco y lo que debe ser una parroquia. 

Con la sencillez que le caracteriza, el señor Nuncio, de pie en el atril, que era más un ambón, desgranó cinco núcleos centrales del pontificado del Papa Francisco.

A saber, la centralidad de la misericordia, la propuesta de la misión de una Iglesia en salida también como camino de sinodalidad, la fraternidad universal como fraternidad social, la comprensión holística del cuidado de la creación como ecología integral y, por último, la solidaridad, en particular, con los pobres y descartados, los migrantes, con las víctimas del tráfico de seres humanos.

Al fin y al cabo, un eco hermenéutico de los principales textos de este pontificado, desde Evangelii Gaudium, pasando por Fratelli Tutti, Laudato Si y algunos de los más destacados discursos del Papa.

Lo que hizo monseñor Bernardito Cleopas Auza, en gran parte de su intervención y sin mirar al texto, fue ofrecer ideas y datos de memoria, contextualizar las tesis con una notable soltura.

Una síntesis, hasta el presente, de lo que será, por una lado, lo que pasará a los libros de historia de este pontificado y, por otro, lo que en no pocas ocasiones olvidamos como esencial.

En este sentido también se podría hablar ya, para muchos, de un silencio sobre lo esencial de lo que es y significa este pontificado. Silencio que hay que acallar.      

Pero, como Nuncio avezado en las relaciones internacionales, entre otras razones por los años que pasó en la ONU y en la OEA, monseñor Auza fue, en cada capítulo, ofreciendo algunos ejemplos de cómo el magisterio del papa ha influido en los grande acuerdos internacionales, globales, que se han tomado en los últimos años.

Es evidente el caso de la conferencia sobre el Clima de París y los acuerdos subsiguientes, pero también lo es en el hecho de que las Naciones Unidas declarara un día dedicado a la Fraternidad Universal, por ejemplo.

También fue muy llamativo cómo el conferenciante hizo descubrir al auditorio los conceptos claves que están en los grandes textos pontificios y que luego han sido utilizados por los grandes líderes tantos mundiales como nacionales. 

Como nota curiosa habría que destacar también que, a la hora de hablar de sinodalidad, todavía estaban muy presentes  los efectos de la Asamblea de cierre de la fase diocesano-nacional del Sínodo, del sábado pasado.

Y a la hora de referirse a ese acontecimiento, me llamó la atención que hiciera referencia textual a algunos contenidos del saludo final de monseñor Luis Argüello.

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