Opinión

Chapó por la Fundación Compromiso y Trasparencia

Ordenaciones en la Iglesia del Gesù de los jesuitas de Roma.
photo_camera Ordenaciones en la Iglesia del Gesù de los jesuitas de Roma.

Sin excesiva repercusión se ha presentado estos días un curioso informe sobre Rendición de cuentas y Trasparencia en la Iglesia, elaborado por la Fundación Compromiso y Trasparencia.

No tengo más datos sobre quiénes forman esta Fundación, quiénes trabajan en ella, quiénes les inspiran. Pero por la lectura del volumen editado, disponible en la web, me parece que algunas de sus conclusiones debieran ser tenidas en cuenta.

No voy a entrar en algunos de los aspectos interesantes del estudio. Para los lectores más curiosos diré que las diócesis más trasparentes, a estos efectos, son Bilbao y Burgos. Y las que menos: Madrid, Valencia, Lugo, Palencia, San Sebastián, Segorbe-Castellón, Zamora, Canarias y Santiago de Compostela.

En el texto del Informe hay un capítulo dedicado a responder a la pregunta sobre si la Iglesia es tan rica como se dice.

Fíjense en la cuidada argumentación que exponen:

Primero: “Los ingresos anuales (de la Iglesia en España) no superan los 1.000 millones (924 millones de euros, según los últimos datos de 2017), una cantidad bastante modesta atendiendo a su dimensión. Basta compararlos con los ingresos de las principales empresas del país para darse cuenta que la Iglesia está muy lejos de ser una organización con poder económico. De acuerdo con Expansión, las empresas del IBEX 35 facturaron 209 mil millones de euros en el año 2019, es decir más de 200 veces el presupuesto de la Iglesia en España”.

Segundo. “En cuanto a los salarios, los 17.754 sacerdotes de la Iglesia católica en España percibieron en el año 2017 un total de 174.223.441 euros, lo que supone una media de 10.240 euros anuales (el salario medio en el año 2017 fue de 26.500 euros, es decir dos veces y media más) o, lo que es igual, 854 euros mensuales, cuando el salario mínimo en España en el año estaba fijado en 825 euros. Las retribuciones a los obispos alcanzaron la cifra de 2.264.069 euros, lo que supone alrededor unos 19.351 euros anuales o 1.612 euros mensuales. No parecen cifras muy exageradas si se comparan con los 120.000 euros anuales que cobra de promedio un director general de una empresa en España, ni incluso si se ponen al lado del sueldo de un director general de una ONG: 45.000-60.000 euros”.

Y tercero, llamando a las cosas por su nombre: “Solo organizaciones muy ideologizadas, como la Asociación Europa Laica, o medios muy sesgados en temas religiosos, como el Eldiario.es, pueden escandalizarse con estas cifras. Sorprenderse, como lo hace el diario digital, de que la mayoría del dinero se destine a pagar los sueldos de los sacerdotes resulta chocante cuando la Iglesia es una actividad intensiva en mano de obra, cuyas actividades educativas, asistenciales, sociales y celebrativas la llevan a cabo personas. ¿A alguien le sorprende que la mayoría del dinero recaudado por Médicos sin Fronteras vaya destinado a pagar al personal sanitario?”.

Chapó.

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