Opinión

Y ahora, la revolución sexual

Muchos son los libros buenos, muy buenos, buenísimos, que se publican últimamente.  Apunten uno que acaba de salir, “La revolución sexual global. La destrucción de la libertad en nombre de la libertad”, de la socióloga alemana Gabriele Kuby, en la editorial Didáskalos, que es como decir de la editorial de los jóvenes Discípulos de los Sagrados Corazones de Jesús y María, un instituto religioso puntero.

El libro, que no deja títere con cabeza a la hora de analizar las claves antropológicas, culturales, sociológicas y políticas de la revolución sexual, sale en España con tres prólogos, a falta de uno.

El primero de monseñor Juan Antonio Reig Pla, obispo de Madrid-Alcalá y un valor seguro en estas materias. El segundo, del recientemente fallecido cardenal Carlo Caffarra. Y el tercero del filósofo Robert Spaemann, del que últimamente no se traducen en España mucho sus libros. ¿Por qué será?

Tres catas breves para hacer boca.

La primera, de monseñor Reig Pla, que escribe un prolijo prólogo bien pensado y trabajado: “El caldo de cultivo para el éxito de esta revolución en España fue en un primer momento el cambio de  régimen con el comienzo de la democracia y el “aggiornamento” eclesial que siguió a la celebración del Concilio Vaticano II. El llamado «post-concilio» y el nuevo régimen de libertades crearon un clima favorable para aceptar toda novedad por el simple hecho de ser “nueva”, sin discernir su bondad o maldad, ni prever sus consecuencias devastadoras”.

El cardenal Carlo Caffarra afirma, con enigmáticas palabras sobre el papel de los clérigos en este proceso, que “no raramente parecen contentarse con ser los asistentes de esta eutanasia de la libertad. Sin embargo, como enseña san Pablo, Cristo ha muerto para hacernos verdaderamente libres”.

Por último, el filósofo Robert Spaemann: “El concepto de normalidad es indispensable cuando se trata de los procesos de la vida. Los errores, en este campo, amenazan la vida de la humanidad. Gabriele Kuby tiene la valentía de mostrar cómo nuestra libertad está amenazada por una ideología antihumana”.

No pierdan de vista este libro. 


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