Opinión

Toledo, con los pies en la tierra

La diócesis de Toledo vuelve a ponerse a la delantera de la planificación pastoral y del trabajo bien hecho. Y lo hace ahora, por cierto, que se celebra el centenario del nacimiento de quien fuera su hasta ahora cardenal arzobispo más emblemático en la época contemporánea, el cardenal Marcelo González Martín. 

Su actual titular, monseñor Braulio Rodríguez Plaza, ha pedido que este año pastoral se dedique a una de las tareas prioritarias de la Iglesia, la educación. Y lo ha hecho con una extensa carta pastoral, de calidad teológica y de ideas nada desdeñable, y con una serie de escritos dominicales.

De entre estos, el último tiene un singular valor en lo que se refiere a uno de los aspectos más controvertidos en la batalla cultural, la ideología de género.

Sin lugar a dudas, esto es lo que se llama tener los pies en la tierra y asumir las preocupaciones de no pocos padres de familia. Un arzobispo valiente, que no parece dejarse arrastrar por el fenómeno de la espiral del silencio vigente en no pocos ámbitos de Iglesia.

Bueno, el Papa es un ejemplo de quien tampoco se deja llevar por determinadas agendas. Ahí está su reciente discurso al cuerpo diplomático en el que ha hecho afirmaciones que merecen ser repetidas. 

Pero volvamos de Roma a Toledo para acortar distancias. Dice monseñor Rodríguez Plaza, con su estilo claro, casi diría desenfadado pero no trivial, que “la ideología de género avanza vertiginosamente. Y, aunque quiero pensar que con buena voluntad, sus defensores se encaminan hacia un pensamiento único. Por ello, es rechazable que en la educación afectivo-sexual se tenga en cuenta únicamente los criterios de esa ideología y su metodología, bastante discutible y peligrosa”.

Y añade: “A la hora de resolver el problema de la igualdad de los sexos, el femenino y el masculino, hay que considerar no únicamente la cuestión de género (gender). Hay otros modos de abordarlo, por ejemplo, conociendo en profundidad la antropología cristiana, de base humanista y respetuosa con lo que el ser humano es. He aquí la razón de por qué asignaturas inquietantes o anteproyectos de ley para una sociedad libre de violencia de género preocupan y mucho, ya que pueden suponer merma de libertad en los padres y en sus hijos una educación moral y afectivo-sexual sesgada.”

Un dato más. Ejemplo del acompañamiento de su grey es el hecho de que la Plataforma “Libres para educar” de Castilla-La Mancha, una iniciativa de padres y maestros, acaba de hacer pública una nota, a propósito de un anteproyecto de ley sobre la denominada violencia de género, en esa Comunidad Autónoma. En el escrito de la Plataforma queda muy claro que “la ideología de género inspira claramente ese proyecto normativo”. 


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