Opinión

Galicia reza y rema

Don Luis lo ha dicho en un texto con motivo de la solemnidad de la Virgen del Carmen, patrona de los marineros, de los hombres y de las mujeres que tienen acostumbrada la mirada al horizonte de la eternidad. "Dios y adentro", que decía el lobo marino de Sotileza. La mirada de la Madre del Carmelo es ancla de fidelidad. La Iglesia también grita ahora ese "Dios y adentro" de la historia, mar adentro en el océano de las tormentas.

Galicia reza y rema; es mar y camino; las huellas se borran en el mar del tiempo. Tengo que preguntar a mi queridos amigos los gallegos universales, de la primera y de la sexta provincia, como dice el bueno de Enrique Beotas; tengo que preguntarles a mis amigos gallegos que se han hecho romanos, con apellidos de novena sinfonía y séptima generación, forjados en la Santiago de Compostela universitaria, qué está pasando en la Iglesia en Galicia. Para entender el hoy de Galicia, la incomprensible prolongada ausencia de obispo en Orense, el robo del Códice Calixtino en unos días en los que monseñor Julián Barrio participaba en unas Jornadas francesas del Camino de Santiago, con la sorpresa y el estupor de la noticia, hay que remar y rezar.

La elección del obispo de Orense ya es agua pasada. Entre el cantábrico y el atlántico, las verdes montañas, vientos de la historia. En la designación del obispo de Orense se han cruzado los caminos de Madrid y de Roma, del pasado y del presente, y se está preparando el pulso del futuro de la Iglesia en España. En el nombramiento del obispo de Orense ha habido mucho de decisión sobre quién manda en el mando. Orense bulle con la temperatura termal. La Iglesia en el norte de España también existe, con sus alegrías y sus esperanzas, con sus sufrimientos.

Monseñor José Guerra Campos y monseñor Eugenio Romero Pose redivivos. Ya no están con nosotros. Sabrían decirnos, explicarnos, qué pasa en la Iglesia en Galicia. Releo la introducción, para la editorial Encuentro, de monseñor Romero Pose al Liber Sancti Jacobi "Codez Calixtinus" por Aimeric Picaud. Don Eugenio hubiera derramado la sabiduría de la historia ante el silencio de los guardianes del templo y la rapiña que los enemigos de la Iglesia, que son siempre de la verdad, han iniciado a cuenta de esta nueva historia. Santiago es el "grande principio glorioso" de Dante. Dice don Eugenio, en su libro "Raíces cristianas de Europa", que "El Calixtinus a lo largo de sus cinco libros es la mejor de las atalayas para contemplar las imágenes de la ciudad y el significado del Camino". Ciudad, Camino y obispo... ¿Acaso los habremos perdido?

José Francisco Serrano Oceja

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