Opinión

Una obra para entender hoy el Opus Dei

Antonio Aranda.
photo_camera Antonio Aranda.

El Opus Dei es una institución extendida y querida en todo el mundo, con miles de colaboradores, aunque no siempre bien conocida en su carisma específico como instrumento para extender con intensidad la llamada a la santidad en medio del mundo. Por eso son bien acogidos los estudios acerca de su entraña sobrenatural y el porqué de la pastoral específica para los fieles laicos y los beneficios que lleva al conjunto de la vida eclesial con otras formas actuales de evangelización y a la vida consagrada. Precisamente por la riqueza pastoral vivida son bien venidos los nuevos estudios teológicos sobre ese carisma[1].

Claves teológicas de una pastoral

Coincide la fecha fundacional del 14 de febrero, unida inseparablemente al 2 de octubre, con la publicación de una obra importante sobre el hecho teológico y pastoral del Opus Dei, del teólogo Antonio Aranda. Como es sabido, esta prelatura personal está presente de hecho y de derecho en la Iglesia y en la sociedad desde hace casi un siglo. Los datos sobre su extensión en más de noventa países y más de noventa mil miembros, reflejan la fenomenología de esta realidad eclesial, aunque el Aranda considera que deben ser completados con la reflexión teológica y pastoral para comprender su entidad y su misión en la Iglesia y en el mundo.

Por todo ello esta obra singular se adentra a fondo en el carisma del Opus Dei reflexionando sobre las características esenciales de este espíritu y sus claves teológicas centrales vividos desde el comienzo por su fundador. Algo que facilitará el conocimiento e investigación de expertos y de los propios fieles del Opus Dei.

Advierte el autor que el carisma específico que identifica al Opus Dei no significa olvido de la riqueza de otros carismas eclesiales tan fecundos en nuestro tiempo, como son los movimientos o los modernos o clásicos institutos de vida consagrada. Algo que san Josemaría inculcó a los fieles desde el principio, y resumido en su afirmación de que si el Opus Dei no sirve a la Iglesia sería mejor que no existiera.

Es fácil encontrar en la vida religiosa hijos, hermanos y parientes de familias con fieles del Opus Dei, como verdaderas iglesias domésticas, que favorecen las diversas vocaciones y carismas. Al realizar la evangelización natural según su carisma específico, los fieles del Opus Dei alientan otros carismas convencidos de que el Espíritu Santo enriquece a la Iglesia actual.

Pastoral que desarrolla la vocación bautismal a la santidad

Por todo ello el papel de esta prelatura personal en la Iglesia, en la sociedad contemporánea y en las del futuro, es impulsar la llamada a la santidad con una pastoral y unos medios de formación específicos. No añade ni quita nada a la vocación-misión bautismal, pero sí enciende y estimula en el fiel la conciencia de pertenecer a Cristo y formar parte activa de la Iglesia, trabajando en la entraña del mundo y tratando de santificar todos los trabajos nobles de los hombres, según sus circunstancias personales.

Por tanto, es notable la aportación de esta obra del profesor Aranda para entender los modos apostólicos, institucionales y teológicos del Opus Dei, algo que interesará tanto a un teólogo, a un sacerdote, o a una madre de familia, sean o no fieles del Opus Dei.  No es poco entonces el mensaje desarrollado históricamente y vivido por los cristianos corrientes, que descubren la vocación y misión apostólica recibida desde el bautismo. Buscando la presencia de Dios y viviendo los sacramentos en la comunión eclesial sus fieles proponen la transformación cristiana de las estructuras humanas, viviendo en permanente estado de conversión personal como buenos hijos de Dios, llamados a transmitir paz y esperanza en cualquier situación personal e histórica. 


[1] El hecho teológico y pastoral del Opus Dei

Antonio Aranda. Eunsa. Pamplona, 2020.

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