Opinión

La carta de monseñor Argüello

Mons. Luis Argüello.
photo_camera Mons. Luis Argüello.

Toda una revelación este Secretario General de la Conferencia Episcopal, monseñor Luis Argüello, que lo mismo visita pastoralmente las últimas parroquias de la diócesis de Valladolid que escribe tuits que dan más titulares de más palabras que la cantidad del texto originario. 

Escribió don Luis, Argüeño, como se le ha llamado toda la vida por la tierra del Pisuerga, un tuit del que los medios dijeron que había llamado clericales a quienes aplaudían el respaldo al Papa por lo que dijo sobre las uniones homosexuales. Parecía que lo dicho por algunos medios era un poco forzado.

Y no sé si por la corriente, ahora, el obispo auxiliar de Valladolid ha escrito una carta a los sacerdotes de su diócesis sobre este tema.

Es lo que tiene la sociedad de los medios. Se crea un acontecimiento, un hecho, para que después pueda salir en los medios, lo que llamamos técnicamente pseudoacontecimiento.

Por cierto, mira que es inusual que un obispo auxiliar, con el titular de cuerpo y alma presente, escriba una carta a los sacerdotes sobre una cuestión clave, sin que la firme el titular. Debe ser una nueva manera en el ejercicio de la cooperación y el auxilio del ministerio episcopal.

Lo que se demuestra con este texto, además de la capacidad argumentativa del obispo secretario, es que le encantan los retos fuertes. Sobre todo, ejercer el ministerio de la clarificación. También se podría pensar que monseñor Argüello se da cuenta de la media y la mediana y la medianía.

Ante el asunto de las declaraciones del Papa en el documental, lo más grave no me parecía lo que ha dicho el Papa, entre otras razones porque ha sido claramente manipulado. Hay que entender al Papa en su contexto. Lo más grave ha sido el silencio del Vaticano, que provoca una cadena de interpretaciones, si cabe, que agudizan más los marcos de incomprensión de lo que dice la doctrina católica.

Pues bien, Argüello, monseñor, se refiere en su carta a tres cuestiones: “1. Las posibilidades y límites de los medios de comunicación. 2. Las diversas formas de comunicarse el Papa, magisterio y palabras de un Papa. 3. Las cuestiones referidas a los homosexuales”.

Disculpen los lectores que no reproduzca nada más que dos párrafos que denotan el tono del escrito.

Primero: “Ni que decir tiene que todas las intervenciones son «palabra del Papa», con la relevancia que eso tiene en la Iglesia Católica y con la autoridad moral que le reconocen tantos no católicos, pero no todas constituyen Magisterio, menos aun los resúmenes y los titulares. En la comunidad católica hemos de aprender a distinguir los distintos «géneros literarios» y las finalidades de cada uno de ellos”.

Y segundo: “El Papa, en declaraciones magisteriales y en otro tipo de comunicaciones, ha insistido en el matrimonio entre varón y mujer como único matrimonio y fundamento de la vida familiar, y nos anima a la acogida y acompañamiento de todas las personas en la verdad de su situación ofreciendo cercanía y ayuda fraterna. Las leyes de convivencia civil son propias de los Estados y deben ayudar a evitar discriminaciones, las que se dan en personas que conviven respecto a algunos derechos, pero sin llegar a discriminar, en la manera de regular la cobertura, a la institución matrimonial ya al devaluar su significado, ya por dejar de apoyarla de manera especial, pues resulta indispensable para la generación, acogida, crecimiento, educación y cuidados de la vida humana”.

Lo pueden encontrar íntegro en la página web de la revista “Ecclesia”.

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