Opinión

Ideología de género: ¿manipulando a la infancia?

Creación de Adán. Miguel Ángel.
photo_camera Creación de Adán. Miguel Ángel.

La llamada “ideología de género”, que carece de cualquier fundamento científico y antropológico, además de racional, que tantos gobiernos europeos y tantas autonomías de nuestro país, pretenden imponer por la “dictadura de la ley” -que en no pocas ocasiones es la peor dictadura que puede existir- sigue estando con frecuencias en las páginas de no pocos periódicos.

Hablando de la familia, el Papa señaló hace algunos años que uno de los grandes desafíos contra el amor y la familia, era precisamente la ideología de género:

“Otro desafío surge de diversas formas de una ideología, genéricamente llamada gender, que “niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y mujer. Esta presenta una sociedad sin diferencia de sexo, y vacía el fundamento antropológico de la familia. Esta ideología lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva desvinculadas de la diversidad biológica entre hombre y mujer”

Y subrayó a continuación. “Una cosa es comprender la fragilidad humana o la complejidad de la vida, y otra cosa es aceptar ideologías que pretenden partir en dos los aspectos inseparables de la realidad. No caigamos en el pecado de pretender sustituir al Creador. Somos creaturas, no somos omnipotentes. Lo creado nos precede y debe ser recibido como don. Al mismo tiempo somos llamados a custodiar nuestra humanidad, y eso significa ante todo aceptarla y respetarla como ha sido creada”.

“Algo huele a podrido en Europa y en América”, podemos decir hoy, y no cargar toda la podredumbre sobre Dinamarca, como leemos en Hamlet. No parece difícil ni exagerado añadir que “hoy huele a podrido en España, y en no pocas Comunidades autónomas de nuestro país”.

¿Por qué esa insistencia en desplazar al Creador? ¿Por qué esa insistencia para tratar de convencer al hombre de que “no es hombre” y a la mujer, de que no es “mujer”? ¿Por qué no se habla del suicidio del primer hombre que de niño lo “transformaron” en mujer, en su juventud volvió a ser “hombre”, y que al final, joven aún, acabó con su vida?

Cada ser humano nace hombre o mujer. Es hombre y es mujer. Y no solo es de sexo masculino o de sexo femenino. Todos los detalles de sus cuerpos son masculinos o femeninos. Por muchas hormonas que se les suministren a unas o a otros, nada cambiará. Hasta las uñas de los pies serán uñas de hombre o de mujer. Si acaso solo conseguirá que las cualidades de su cuerpo no se desarrollen en la línea adecuada y, al fin, su psique acabe también deteriorándose. El número de suicidios entre los así llamados “transgénero” –nombre falso, porque el género, el sexo, no cambia nunca- aumenta paulatinamente.

Se habla mucho de libertad cuando se trata de “defender” este falso y mentiroso “transgénero”. La realidad es que lo que hacen los “ideólogos de género” es manipular la libertad, después de manipular su sexo, de los niños y de las niñas que caen en sus manos. Niños y niñas que los gobiernos dejan en sus manos en colegios públicos.

¿Con que derecho se impone en los colegios estas “manipulaciones ideológicas aberrantes”? ¿Hasta tal punto nuestros gobernantes han perdido el sentido del respecto a la persona humana?

El Papa Benedicto, que está muy bien y tiene una buena claridad de pensamiento, comenta que ésta es la época del pecado contra Dios Creador.

Es inteligente. Dios ha creado al hombre y a la mujer. Dios ha creado el mundo así, así, así..., y nosotros estamos haciendo lo contrario.

Europa y América se están jugando mucho más de lo que pueda pensarse. Sobre una “ideología de género” no se construye ninguna civilización, ni cultura. Se construye una “dictadura manipuladora”, que nada tiene que envidiar, aunque aparezcan menos ruidosas y aparatosas, a las que en su día sostuvieron por ejemplo Hitler, Stalin, Pol Pot y Mao Tse Tung. 

ernesto.julia@gmail.com

Comentarios
Somos ECD
Periodismo libre, valiente, independiente, indispensable