Zoom

Encuentro del Papa Francisco con el presidente húngaro que ha frenado la ideología de género en su país

Viktor Orban.
photo_camera Viktor Orban.

La Santa Sede anunció ayer el próximo viaje apostólico del Papa Francisco: será del 12 al 15 de setiembre de 2021. Con motivo de la Misa de Clausura del 52º Congreso Eucarístico Internacional el Papa Francisco visitará Budapest, capital de Hungría, el 12 de setiembre, para luego dirigirse a Eslovaquia, en donde visitará Bratislava, Košice, Prešov y Šaštin. 

Personalmente, de este viaje me causa expectación el encuentro que mantendrá el Papa Francisco con el presidente de Hungría Viktor Orban, un encuentro que al parecer, apenas durará 30 minutos. 

Como se sabe, Orban está recibiendo duras críticas por parte de la Unión Europea por promover leyes de atención a la infancia que protegen a los menores de la propaganda LGTB. No son leyes que vayan en contra de los colectivos homosexuales, sino que son normativas que preservan el derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a sus criterios. 

Es decir, lo que trata de impedir esta ley húngara es el adoctrinamiento a los menores contra la propaganda de los lobbies gays, así como la protección de la pederastia. 

Viktor Orban es calvinista, pero es de los pocos líderes europeos que ha tenido la valentía de poner freno a la ideología de género. Porque una cosa es respetar la diversidad, sea la que sea, y otra la imposición de unas ideologías sobre otras, sean las que sean. Y lo que es peor, sin el consentimiento paterno. 

¿Recibirá cierto apoyo Orban por parte del Papa Francisco, alabará su valentía o por el contrario, omitirá toda conversación en este punto? 

Según dice Javier Martínez-Brocal en ABC, este no será "un encuentro fácil entre el Papa, que reclama mayor respeto a los migrantes forzados y el líder que fue reelegido por tercera vez en octubre de 2018, con un programa de gobierno que se oponía a la política migratoria de la UE y alertaba del «peligro mortal» de la llegada de migrantes musulmanes". 

Como contrapeso, el premier húngaro instituyó en su gobierno una secretaría de Estado para ayudar a cristianos perseguidos que promueve proyectos de desarrollo en sus propios países. 

Muchos sectores de la Iglesia piden al Papa que, además de defender a los inmigrantes, apoye también a tantas personas, muchas de ellas católicas, que en estos momentos son perseguidos o "descartados" por oponerse a la imposición ideológica. 

Esperamos con expectación ese encuentro. 

Zenón de Elea. 

Comentarios
Somos ECD
¿Buscas un medio de información libre, que no se casa con nadie?