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El Papa Francisco pide perdón al cardenal Becciu

El cardenal Angelo Becciu con el Papa Francisco. Foto de archivo.  Vatican Media.
photo_camera El cardenal Angelo Becciu con el Papa Francisco. Foto de archivo. Vatican Media.

La web de noticias de la Santa Sede, Vatican News, viene relatando en los últimos meses el juicio que se está desarrollando para investigar las posibles irregularidades financieras del cardenal Angelo Becciu, (que fue número 3 del Vaticano) y otras diez personas más. Se trata del primer cardenal, antiguo Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, que se presenta ante un tribunal Vaticano por presuntos delitos financieros. 

El juicio comenzó el 27 de julio de 2021. El purpurado italiano ha sido acusado de utilizar dinero de la Secretaría de Estado del Vaticano para contratar empresas vinculadas a dos de sus hermanos.

Becciu ya declaró en su día que tras una reunión con el Santo Padre, le dijo que había favorecido a dos de sus hermanos y sus empresas con dinero de la Secretaría de Estado,  Y que el cardenal le respondió "¿Por qué me haces esto? puedo demostrarlo". 

Ahora, el cardenal ha vuelto a vislumbrar su "profunda consternación" con el Santo Padre. Como informa Zenit, en el contexto del proceso contra Becciu, el viernes 13 de enero se dio a conocer una correspondencia entre el Papa Francisco y el Cardenal Becciu: Se trata de una misiva en la que Becciu manifiesta al Papa su enojo porque este saludó en una audiencia general en el Vaticano a Francesca Immacolata Chaoqui, condenada por la justicia vaticana en 2016, por filtración de documentos, y quien ha entrado al proceso del Cardenal Becciu como parte acusatoria.

"Lo siento, pero no puedo evitar expresar mi profunda consternación por la publicación de las fotos en las que se ve a la Sra. Chaouqui autorizada a saludarlo durante la audiencia de ayer", dice Becciu y explica las tres razones de su decepción: 

  1. Cuando, en 2017, me presenté ante usted, instándole a indultar a la señora para condonar los pocos meses que le quedaban antes de que se extinguiera su condena, usted me contestó, en un tono severo que nunca antes había visto, en estos términos: «Mi respuesta es negativa y no debe volver a mencionar este nombre». Además, la prohibición de entrar en el Vaticano sigue vigente para siempre.
  2. En estos términos, como Sustituto [de la secretaria de Estado, puesto que tenía entonces el Cardenal. NDR], contesté en su nombre a la señora. Reaccionó duramente acusándome de haber sido yo quien se opuso al indulto y amenazando con una cruel venganza contra mí. Llevo dos años pagando esta venganza y está ante los ojos de todo el mundo.
  3. Con el besamanos de ayer he quedado públicamente desmentido y la señora cogerá más fuerzas para seguir demoliéndome con todos los medios satánicos de los que es capaz. El hecho más grave es el siguiente y forma parte del proceso penal en curso contra mí. Con el gesto de ayer usted, Santo Padre, rompió su tan proclamado compromiso de neutralidad en el Proceso. Sabéis que esta señora aparece en los documentos judiciales como una de mis acusadoras, ahora al recibirla habéis mostrado solidaridad con ella y apoyo indirecto a sus tesis acusatorias contra mí. En términos procesales su acto no será visto como emanado del Papa sino del Primer Magistrado del sistema legal del Estado Vaticano, y por lo tanto como interferencia en el Proceso.

El Papa, inmediatamente le respondió: "Siento que este gesto de saludo pueda herir. Me preguntaron si la señora podía venir con sus hijos a la Audiencia General y tener un besamanos…, y pensé que, si le hacía bien, que viniera. Entonces, te digo que casi he olvidado la «aventura» de esta señora. Ni siquiera sé si está implicada en el juicio (no voy a entrar en eso). Le pido disculpas y perdón si esto le ha ofendido y lastimado. Es culpa mía, también la costumbre de olvidar las cosas malas. Por favor, perdóneme si le he ofendido. Rezo por ti, por favor, hazlo por mí. Que el Señor os bendiga y la Virgen os guarde". 

Como expresa el corresponsal de ABC en el Vaticano, "Francesca Immacolata Chaouqui, ya sólo con oír su nombre algunos tiemblan en el Vaticano". 

Ante estos hechos, me sigo preguntando quién asesora al Santo Padre en asuntos de tal envergadura. Alabo la decisión de Francisco de pedir perdón al cardenal, porque por mucho que le "venga bien" a Chaouqui el besamanos, no debe olvidar que está implicada en un juicio muy serio, y el Papa debe mantenerse neutral, omitiendo cualquier clase de publicidad o "besamanos" que puede dar lugar a ciertos comentarios y enojos.

Independientemente de la sentencia final del juicio que se está llevando a cabo, comprendo la indignación del cardenal  Becciu. El Papa ha hecho muy bien en pedirle perdón. 

Zenón de Elea. 

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