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El Papa a ABC: Gaztelueta, Opus Dei, sobre los cristianos desatendidos y conclusiones del director

El El Papa Francisco durante la entrevista a ABC. Fuente Twitter.
photo_camera El El Papa Francisco durante la entrevista a ABC. Fuente Twitter.

El Papa Francisco ha concedido una entrevista al diario ABC, concretamente a su director, Julián Quirós y Javier Martínez-Brocal, corresponsal en el Vaticano de ABC. Pienso que en esta entrevista los periodistas han preguntado al Santo Padre muchos de los temas que están en la cabeza de no pocos católicos. Creo sinceramente que esta entrevista está formulada para responder a esas dudas, inquietudes y por qué no, indignaciones de un buen número de católicos.

El Papa responde a cuestiones que muchos fieles no han entendido de su pontificado o más bien, son los periodistas los que, con suma delicadeza, preguntan. 

Por cierto, les da una exclusiva mundial. Así lo expresa Javier Martinez-Brocal, "La noticia de que el Papa ha dejado dispuesta su renuncia en «caso de impedimento (permanente) por cuestiones médicas o qué sé yo», se extendió como la pólvora al filo de la madrugada entre el sábado y el domingo, en cuanto la web de ABC publicó la noticia. 

La entrevista se puede leer en abierto en este link aunque hay algunas partes que solo es para suscriptores. Sin embargo, Religión en Libertad la reproduce en su totalidad. 

Veamos algunos de estos asuntos: 

En opinión del director de ABC, el Papa es "inflexible con el asunto de los abusos, con el gobierno de la Iglesia y con las tensiones entre sus distintos sectores. No disimula; da la impresión de que a juicio del Santo Padre las corrientes más tradicionales deben aprender a amoldarse, a renovarse, a convivir con los nuevos tiempos, en una tensión que no es nueva en la historia del catolicismo".

Sin embargo, "habla claro en muchos asuntos y se le notan reservas y ambigüedades en el terreno político, especialmente con las cosas de España y de Latinoamérica. A veces evita pisar callos y otras no le importa ser demasiado explícito".

La conclusión del director es que "la imagen general que se refleja de Francisco en la sociedad es correcta y aproximada, sin distorsión. Gustará o no, pero el retrato de conjunto que conocemos del Papa es fidedigno".

A la siguiente pregunta sobre lo que algunos cristianos creen de que el Papa les tiene descuidados, Francisco responde: 

"Si son buenos, no se sienten descuidados. Si tienen algo medio escondido, que ni ellos lo saben, son como ese hijo mayor de la parábola del hijo pródigo: «Te sirvo desde hace tantos años, y ahora cuidas de aquel, y a mí no me das bolilla». Es un pecado feo, de ambición escondida, de querer figurar, ser tenido en cuenta. Es un poco vivir la pertenencia a la Iglesia como lugar de promoción".

Porque para Francisco  "un buen católico, sobre todo si pertenece a un movimiento o a un grupo, cambia la cultura siempre. Porque aporta esperanza y camino. Y entonces, la cultura crece".

Más cuestiones. Sobre las polémicas del sínodo sobre la familia y el de la Amazonía, le echa la culpa al "ambiente creado por los medios de comunicación. Decían que el primero, sobre la familia, era para dar la comunión a los divorciados. En realidad, era una cosa mucho más grande que incluía la posibilidad de la pastoral con los divorciados en un sentido amplio. Y el sínodo de la Amazonia, decían que era sobre si se iban a ordenar hombres casados. El Espíritu Santo llevó las cosas por otro camino".

Sobre la Iglesia en Alemania, comenta: "No me quita la paz. Yo les escribí una carta clara. La escribí solo. Un mes me llevó. Fue una carta como diciendo «reflexionen, hermanos»". 

Otra cuestión que no pocos cristianos no han entendido del Papa: porque es tan "prudente" y poco contundente "contra regímenes totalitarios como Ortega en Nicaragua o Maduro en Venezuela".

El Papa responde que el "arma" de la Santa Sede "es diálogo y diplomacia. La Santa Sede nunca se va. La echan. Siempre trata de salvar las relaciones diplomáticas y salvar lo que se pueda salvar con la paciencia y el diálogo".

Respecto a la inspección que el Papa ha ordenado en los seminarios de toda España, puntualiza: "No es una investigación. Es una visita normal que realiza la Congregación del Clero para ver cómo hacen las cosas, con ánimo de ayudar siempre, no de inspeccionar para jorobar. No es el único país donde se ha hecho. Probablemente se hace por el pedido de algunos obispos, no sé. La realizan dos uruguayos que valen oro, de lo mejorcito de América Latina".

Su función, dice, es investigar la estructura. "Por ejemplo, si son tres chicos, eso no es un seminario. Un seminario tiene que tener un número mínimo y un número máximo de seminaristas... Tienen que tener una disciplina, etc."

Y por último, sobre el caso de abusos en el colegio Gaztelueta (del Opus Dei) y sobre su motu propio sobre la Obra significa que ha intervenido la Prelatura. 

Gaztelueta: "En España, que estaba cerrado canónicamente y él ha ordenado que se vuelva a abrir. "Había habido juicio [canónico], pero como había tenido sentencia civil, se contentaron con eso y no procedieron. Por eso, nombré un tribunal, presidido por el obispo de Teruel, y está en marcha la cosa. No le sé decir en qué estadio está, pero sé que está en buenas manos. Pero no es el único reabierto. Hay otro caso de un sacerdote español. El proceso estaba empezado, pero se había extraviado. Lo pasé a la Rota española. Y el presidente de la Rota lo está llevando adelante. Los hemos reabierto sin ningún escrúpulo".

Opus Dei: Preguntado por los cambios de estructura que pide al Opus Dei, matiza que "no es una cuestión sólo del Opus Dei, sino de las prelaturas personales" (en realidad, hoy por hoy, el Opus Dei es la única prelatura personal que existe en el organigrama de la Iglesia).

"Se estudió la cosa y se dijo, «que vaya la prelatura a la Congregación del Clero». Lo hice dialogando con ellos. Además, soy amigo desde la Argentina de Mariano Fazio (vicario general del Opus Dei). Ha sido una cosa serena y normal hecha por canonistas, trabajaron incluso canonistas del Opus en el proceso".

Luego, el Papa detalla: "Algunos por una parte decían «¡Por fin el Papa les dio a los del Opus...!» ¡No les di nada! Y otros, de otra parte, decían «¡Ah, el Papa nos invade!». Nada de eso. La medida es una reubicación que había que resolver. No es correcto agigantar la cosa, ni para hacerlos víctimas, ni para hacerlos reos que recibieron castigos. Por favor. Soy muy amigo del Opus Dei, los quiero mucho y trabajan bien en la Iglesia. El bien que hacen es muy grande".

Enhorabuena por esta entrevista. 

Zenón de Elea. 

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