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Sobre la niña que ha nacido tras 27 años congelada en estado embrionario

Molly Gibson. Cortesía del Centro Nacional de donación de embriones.
photo_camera Molly Gibson. Cortesía del Centro Nacional de donación de embriones.

Los medios de comunicación han difundido la noticia como un milagro "récord" de la naturaleza. La niña Molly Gibson nació el pasado mes de octubre tras estar 27 años congelada en estado embrionarioSu embrión fue congelado en octubre de 1992 y permaneció así hasta febrero de 2020, cuando Tina y Ben Gibson de Tennessee (EE.UU) lo adoptaron. Esta pareja tiene otra hija, también adoptada en estado embrionario. 

Estos dos embriones congelados fueron donados al Centro Nacional de Donación de Embriones (NEDC), una organización cristiana sin fines de lucro en Knoxville que almacena embriones congelados de las personas que se someten a fecundaciones in vitro y que deciden donarlos a este centro para su futura adopción de algunos padres. 

Familias como los Gibson pueden adoptar uno de estos embriones no utilizados para tener un hijo. Se estima que hay un millón de embriones humanos congelados almacenados en los EE. UU,  según el NEDC, recoge BBC. 

El NEDC es una organización cristiana pero no católica, puesto que la Iglesia no admite esta práctica. La congelación de embriones es una técnica denunciada por la Santa Sede y, aunque loable la intención de los padres de adoptar un embrión para tener un hijo, la Iglesia en su instrucción Dignitas Personae de 2008 explica que la adopción prenatal no es una solución éticamente aceptable. 

Una de las razón es que, a pesar de que es una oportunidad de vida para estos embriones, la Iglesia dice que no se puede separar el embarazo de la unidad del acto conyugal, utilizando técnicas similares a los vientes de alquiler o la fecundación in vitro. El fin no justifica los medios. 

Otras de las razones es que implantar un embrión generado por sus padres biológicos en el en el útero de otra mujer, en este caso la madre adoptante, podría ser una acción próxima a la maternidad subrogada, otra práctica contraria a la antropología cristiana.  

Para evitar tanta proliferación de embriones congelados, la solución más adecuada es que se prohiba la producción de más embriones de los que se van a implantar, evitando así la congelación de los mismos. 

Zenón de Elea. 

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