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Más voces contra el camino sinodal alemán y a favor del celibato sacerdotal

Cardenal Marc Ouellet.  (Vatican Media)
photo_camera Cardenal Marc Ouellet. (Vatican Media)

La semana pasada, varias noticias de gran calado han pisado fuerte en la actualidad religiosa. Por una parte, la entrevista que ha concedido a la cadena EWTN el arzobispo alemán Georg Gänswein, explicando la carta de Benedicto XVI sobre los abusos y el sínodo alemán. 

Por otra, el Simposio “Hacia una teología fundamental del sacerdocio”, organizado por la Congregación para los Obispos y el Centro de Investigación y Antropología de las Vocaciones. En palabras del Cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos, se ha tratado de profundizar sobre “el horizonte global del sacerdocio de Cristo”.

Gänswein se expresó de manera nítida a EWTN, y dio una serie de claves esclarecedoras. Resumo las principales:

- El firme apoyo del Papa Francisco a su predecesor Benedicto XVI.

- La respuesta de sectores eclesiales alemanes contra el Papa emérito, acusándole de mentir. "No fue intencional así que no fue mentira, las mentiras se dan a propósito. Fue un error”. (Le acusaron de ocultar su presencia en una reunión sobre un sacerdote que había cometido abusos). 

- Sobre lo que dijeron los medios contra Benedicto XVI: “Pude observar un gran sesgo, a veces exagerado, contra su persona, algo que iba en paralelo a la no menos moderada ignorancia de los hechos”. Se han "mantenido vivas” las mentiras sobre Benedicto XVI. “Con eso quiero decir que existe este deseo de atacarlo y eso es simplemente chocante para mí”. 

- Gänswein: “Podemos especular sobre qué tanto de todo esto está ligado temporalmente o como causa con lo que se ha mencionado, con el Camino Sinodal en Alemania y otros movimientos”. “Pero una cosa es clara: algunas metas que el Camino Sinodal busca son algo para lo que la persona y el trabajo de Benedicto se interponen”.

Sus declaraciones, como digo, han coincidido con el simposio organizado en el Vaticano sobre el sacerdocio en donde el Papa Francisco habló de las “cuatro cercanías" del sacerdote: Cercanía con Dios, cercanía con los obispos, cercanía entre sacerdotes y cercanía al pueblo. 

A propósito de este simposio, la revista Omnes entrevistó al Cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos, entrevista por cierto también transparentes y sin ambigüedades.

Dijo, entre otras cosas, que “La verdadera causa de los abusos no es el celibato, sino la falta de autocontrol y el desequilibrio afectivo” de algunos sacerdotes. Argumentó que el celibato se justifica en una visión de fe: es una confesión de fe en la identidad divina de Cristo que llama, y una respuesta a su llamada de amor.

Ouellet también responde a la pregunta del sacerdocio femenino: "Plantear la pregunta de este modo refleja una mentalidad masculina funcional que homologa a la mujer al papel masculino y descuida su propia dimensión carismática. Los cambios en la Iglesia deben ser mucho más profundos que una asignación de funciones, que mantiene a las mujeres en una posición subordinada a los hombres. Es hora de que la teología reflexione sobre el misterio femenino en sí mismo y en reciprocidad con el masculino". 

Esta última idea se escucha en la Iglesia desde hace unos cuantos años, pero parece que todavía es un estudio de la Teología que está sin abordarse, mientras que aparecen voces muy ruidosas que apoyan una y otra vez el sacerdocio femenino. ¿Es este el carisma real y principal de la mujer en la Iglesia? Una cuestión que urge estudiarla con profundidad. 

Mientras tanto, se agradecen que los "príncipes" de la Iglesia, respondan de vez en cuando, con palabras sabias, claras y, como digo, sin ambigüedades, virtudes que no están reñidas con la caridad. 

Zenón de Elea. 

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