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Homenaje a Ennio Morricone, el músico de Dios

Ennio Morricone.
photo_cameraEnnio Morricone.

La opinión pública ha realizado un merecido homenaje a Ennio Morricone, músico y compositor y autor de bandas sonoras de películas inolvidables como La misión, Los intocables de Eliot Ness o Cinema Paradiso. 

Pero a penas los medios católicos han destacado de él que era un católico convencido. Ha fallecido a las edad de 91 años. Él había confesado que todas las mañanas, lo primero que hacia temprano, era rezar una hora ante una imagen de Cristo. 

Vatican News le rinde homenaje en un amplio artículo en el que el cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, habla sobre él. 

En 2019 había recibido de Papa Francisco la Medalla de Oro del Pontificado "por su extraordinario compromiso artístico, que también tuvo aspectos de naturaleza religiosa". 

En varias ocasiones había manifestado su fe y reflexionado sobre la relación entre Dios y la música. "La música ciertamente está cerca de Dios. Al mismo tiempo, la música está proyectada en el alma y en el cerebro del hombre. Le permite meditar", afirmaba.

"La música es el único arte real que se acerca verdaderamente al Padre eterno y a la eternidad. Me digo a mí mismo, y algunas veces a mi mujer, que la música ya existía, ¡toda ella! La música que ha sido escrita y que será escrita. ¡Y el compositor que la ha cogido y la cogerá! Según la propia época, según el momento en el que él escribe y según la civilización y el estado de la investigación musical de su tiempo. La música ya existe, aunque no esté", afirmaba.

Según recoge Religión en Libertad, sobre La Misión, explica que la vio sin música, y la película le hizo llorar. "Tenía delante de mí al director y a los dos productores y les dije: "No, yo no la hago, es preciosa así”. Creo que estuve llorando media hora. Y ellos insistían. Hasta que cedí: "Haré la música". No quería componerla porque si me equivocaba podría haber estropeado la película. Trabajando sobre tres elementos distintos que no podía ignorar, el oboe del jesuita padre Gabriel, la música coral y la música étnica de los indios, creo que fue un milagro que consiguiera componer una música en la que tres combinaciones independientes de sonidos funcionaban también contemporáneamente". 

Emociona cómo este compositor ha podido plasmar en su música la belleza de Dios. De Ennio Morricone se puede decir que rindió todos sus talentos al servicio del creador. Descanse en paz. 

Zenón de Elea. 

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