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Elecciones generales: a quién votar según los obispos

Asamblea plenaria de abril 2019
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En el discurso de apertura de la 113ª asamblea plenaria de los obispos, el presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, ha sugerido algunas ideas antes las próximas elecciones. Como obispo tiene el deber de aconsejar a los votantes católicos; como ciudadano, todo el derecho. 

Antes de entrar en harina, ha recordado a los políticos una de las virtudes principales para ejercer su profesión: la honradez, contrapuesta a la corrupción. 

El primer punto al que se refiere Blázquez es la defensa de la vida y no los refugiados. Personalmente, creo que es un deber de caridad ponerse en el lugar de los migrantes, que saltan vallas y vienen en pateras huyendo de la miseria y la desgracia, sí, de la desgracia. No tienen nada que perder porque saben que en África u otros países, lo que les espera es una ruina de vida. Y también es nuestro problema. Por lo tanto, tenemos el deber de acogerlos, ahora bien, con sentido común, por su puesto. 

Pero es que parece que el debate sobre el aborto ya es del siglo pasado y nadie se atreve a alzar la voz contra esta salvajada. "La defensa de la vida humana desde el amanecer hasta el ocaso, desde la concepción hasta el fin natural, ya que en todo su recorrido y en todas las circunstancias está en juego la dignidad de personas", ha dicho el presidente de la CEE. Defender al indefenso que ni siquiera tiene una valla que saltar porque está en el vientre materno o inválido y viejo. 

En segundo lugar, Blázquez se acuerda de la familia: "El cuidado y promoción de la familia, que es auténtico pilar de la sociedad, decisiva para la educación de los hijos, apoyo en la enfermedad, ayuda en las crisis individuales y sociales, equilibrio de las personas y estabilidad de la sociedad", otro punto que en pocos programas políticos aparece. 

Por su puesto no se olvida del trabajo, pero Blázquez lo coloca en tercer lugar, y se refiere en especial para los jóvenes. Cuántos de ellos emigran a otros países en busca de nuevas oportunidades porque no encuentran su lugar en España. 

Y por último, el arzobispo de Valladolid recuerda a los partidos políticos el deber de proteger todos y cada uno de los derechos humanos, "sin discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social". También aquí se incluye en derecho a la libertad de educación.  Y también en este punto, incluye el derecho de los inmigrantes. 

Finaliza el presidente de los obispos con una advertencia: "La manipulación de la verdad y la desinformación intencionada son particularmente dañinas en periodos electorales, ya que las consecuencias pueden ser graves y de largo alcance. La papeleta que depositamos en la urna contiene nuestras legítimas expectativas y expresa nuestra responsabilidad". 

Veremos. 

Zenón de Elea. 

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