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El cardenal Sarah: cisma y malentendido

Benedicto XVI y el cardenal Robert Sarah.
photo_cameraBenedicto XVI y el cardenal Robert Sarah.

Un trabajo mal hecho, imprudencias, prisas mediáticas y poca visión de la comunicación de la Iglesia por parte de todos. Sí, por parte de todos incluido el cardenal Robert Sarah, el Vaticano, los colaboradores y “fuentes” cercanas a Benedicto XVI y hasta periodistas. 

A estas alturas, los lectores interesados por la información religiosa ya sabrán qué ha ocurrido en estas 24 horas en torno al famoso libro titulado “Desde lo profundo de nuestros corazones”, escrito por el cardenal Sarah, que apoya el celibato sacerdotal y que ha causado tanta polémica. Para los lectores que no se hayan enterado, les recomiendo que se lean la noticia publicada en Religión Confidencial.

¿Qué cosas se han hecho mal al respecto? En mi opinión:

Primero: El cardenal Robert Sarah, Prefecto de la Congregación del Culto Divino, además de tener el permiso de Benedicto XVI para publicar en su libro un texto escrito por él sobre el sacerdocio, debería haber contado con la autorización escrita del papa emérito para firmar el libro conjuntamente y pedirle permiso para la portada. Mons. Georg Gänswein, Prefecto de la Casa Pontificia y secretario particular del Papa emérito, ha zanjado la polémica con un comunicado aclarando que Benedicto XVI “no había aprobado ningún proyecto para un libro de doble firma, ni había visto y autorizado la portada. Fue un malentendido, sin cuestionar la buena fe del cardenal Sarah”.

Segundo: ¿Quién ha sido la fuente próxima a Benedicto XVI que el 13 de enero por la tarde comentó a algunos periodistas que el papa emérito nunca vio ni aprobó dicho libro que Sarah presentaba como escrito conjuntamente? Los periodistas se alimentan de fuentes que no revelan, forma parte del ejercicio periodístico, pero, ante un asunto de tal envergadura, en el que se juega el prestigio de un cardenal, y sabiendo que pueden provocar campañas de difamación muy graves, esta fuente debería haber hablado con el cardenal Sarah antes que con los periodistas y aclarar el “malentendido”. Por su parte, los periodistas deberían haber corroborado con Sarah dicha información.

Tercero: Algún periodista se aventuraba a decir, el lunes 13 de enero, que, como el papa emérito no había visto ni había aprobado el libro de Sarah, se trataba de otro ataque contra Francisco disfrazado de defensa del celibato. Se da la circunstancia que alguno de estos periodistas es del Opus Dei, al igual que el cardenal Sarah. Pues miren, aprovecho para sacar algo bueno: los miembros del Opus Dei, en su ejercicio de su profesión, actúan con total libertad, sin indicaciones “de lo alto” y aunque tengan que cuestionar a otro miembro de la Obra. 

Cuarto: La información vertida por algún periodista, afirmando que se trataba de otro ataque contra Francisco por parte del cardenal Sarah, es de suma gravedad. Se podría haber limitado a contar lo que les habían transmitido dichas fuentes, sin calificar los hechos.

Quinto: Finalmente, el “malentendido”, que para algunos tiene la gravedad casi de cisma y de pelea entre los dos papas, se ha resuelto de la siguiente manera: El cardenal Sarah, por indicación del papa emérito, ha comunicado a la editorial que retire el nombre de Benedicto XVI como coautor del libro, y también retirará su firma de la introducción y las conclusiones.

Por último, el cardenal Robert Sarah, en un comunicado oficial publicado en su perfil de twitter perdona sinceramente a todos aquellos que le han calumniado. Los insultos y calumnias que ha recibido Sarah en las redes sociales han sido tremendos. Sarah prueba con cartas el apoyo del papa emérito a su publicación y las visitas a la residencia de Ratzinger. “Considerando las controversias que han provocado la publicación de Desde lo más profundo de nuestros corazones, se decide que el autor del libro será para futuras publicaciones: Card Sarah, con la contribución de Benedicto XVI. Sin embargo, el texto completo permanece sin cambios”, dice el cardenal. 

Todo un despropósito. 

Zenón de Elea.

 

Comunicado de Su Eminencia Cardenal Robert SARAH

14 de enero de 2020

El 5 de septiembre, después de una visita al monasterio Mater Ecclesiae donde vive Benedicto XVI, escribí al Papa Emérito para preguntarle si le era posible componer un texto sobre el sacerdocio católico, con especial atención al celibato. Le expliqué que yo mismo había comenzado una reflexión en oración. Agregué: “Me imagino que pensarás que tus reflexiones podrían no ser oportunas debido a las controversias que podrían provocar en los periódicos, pero estoy convencido de que toda la Iglesia tiene necesidad de ese don, que podría publicarse en Navidad o principios de 2020. ”

El 20 de septiembre, el Papa Emérito me agradeció al escribirme que él también, por su parte, incluso antes de recibir mi carta, había comenzado a escribir un texto sobre este tema, pero que sus fuerzas no le permitían ya escribir un texto teológico. Sin embargo, mi carta lo había animado a reanudar este largo trabajo. Agregó que me lo enviaría cuando se completara la traducción al italiano.

El 12 de octubre, durante el Sínodo de los Obispos sobre la Amazonía, el Papa Emérito me entregó confidencialmente un largo texto, fruto de su trabajo durante los últimos meses. Cuando vi el alcance de este escrito, tanto en sustancia como en forma, inmediatamente consideré que no sería posible ofrecerlo a un periódico o revista, dado su volumen y calidad. Entonces, inmediatamente propuse al Papa Emérito la publicación de un libro que sería un bien inmenso para la Iglesia, integrando su propio texto y el mío. Después de varios intercambios para la preparación del libro, finalmente envié, el 19 de noviembre, un manuscrito completo al Papa Emérito que incluía, como habíamos acordado de común acuerdo, la portada, una introducción y una conclusión comunes, el texto de Benedicto XVI y mi propio texto. El 25 de noviembre, el Papa Emérito expresó su gran satisfacción con los textos escritos en común, y agregó esto: “Por mi parte, estoy de acuerdo en que el texto se publique en la forma que usted ha previsto”.

El 3 de diciembre, fui al monasterio de Mater Ecclesiae para agradecer una vez más al Papa Emérito por confiar tanto en mí. Le expliqué que nuestro libro se imprimiría durante las vacaciones de Navidad, que aparecería el miércoles 15 de enero y que, por lo tanto, vendría a traerle el libro a principios de enero al regresar de un viaje a mi país natal.

La controversia que se ha dirigido durante varias horas a ensuciarme al insinuar que Benedicto XVI no fue informado de la publicación del libro “Desde lo más profundo de nuestros corazones” es profundamente abyecta. Perdono sinceramente a todos aquellos que me calumnian o que quieren oponerme al Papa Francisco. Mi apego a Benedicto XVI permanece intacto y mi obediencia filial al papa Francisco absoluta.

 

 

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