Vaticano

Papa Francisco relata cómo una psiquiatra le ayudó a manejar los miedos en la dictadura de Argentina

El Santo Padre habla de cómo combate ciertas neurosis “que son compañeras de la persona durante toda su vida” en el libro ‘La salud de los papas’

Papa Francisco rezando el Ángelus.
photo_camera Papa Francisco rezando el Ángelus.

El periodista argentino Nelson Castro entrevistó al Papa Francisco en 2019 para la publicación de un libro titulado "La salud de los papas". Parte de ese libro ha sido difundido por el periódico La Nación en el que el Santo Padre relata algunas cuestiones relativas a su operación de tres quistes en el lóbulo superior del pulmón derecho y cómo este hecho afectó en su elección como Papa.

También desvela que estuvo acudiendo a un psiquiatra durante seis meses en la época de la dictadura de Argentina. 

Una intervención cruenta 

Sobre su afección pulmonar relata que estaba cursando el segundo año de Seminario. Tenía 21 años. "Ese invierno había habido una fuerte epidemia de gripe que afectó a muchos de los seminaristas. Entre ellos, estaba yo. Pero lo cierto es que mi caso evolucionó de una manera más tórpida. Mis otros compañeros se recuperaron en pocos días y sin ninguna secuela. En cambio yo seguí padeciendo un cuadro febril que no cedía", cuenta Francisco. 

Le llevaron al Hospital y le encontraron tres quistes en el lóbulo superior del pulmón derecho. Había también un derrame pleural bilateral y le realizaron una punción pleural para extraer el líquido. Unos meses más tarde, le operaron para extirpar el lóbulo afectado porque existía la posibilidad de una recaída. 

"La operación fue una gran operación. La cicatriz de la incisión quirúrgica que me hicieron va desde la base del hemitórax derecho hasta su vértice. Fue una intervención cruenta. Según me contaron, se trabajó con el separador de Finochietto (se trata de un separador intercostal a cremallera que se usa en las operaciones torácicas] y se debió hacer mucha fuerza. Por eso, al recuperarme de la anestesia, los dolores que sentí fueron muy intensos", dice el Santo Padre. 

La recuperación fue completa y nunca sintió ninguna limitación en sus actividades.

El asunto del pulmón y los adversarios de Francisco 

Sin embargo, según afirma el autor del libro, el asunto del pulmón estuvo a punto de jugar un rol clave en el intento de los adversarios del entonces cardenal Jorge Bergoglio de impedir su elección a Papa.

Así lo relata el periodista: 

"Quien dio cuenta de esto fue el arzobispo de Tegucigalpa, cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga: “Ciertamente, no puedo decir qué sucedió dentro de la Sixtina durante el cónclave, pero puedo decir esto: cuando la figura del arzobispo de Buenos Aires comenzó a emerger como el nuevo posible papa, ellos comenzaron a moverse para frenar el plan de Dios que estaba a punto de concretarse. Alguien que estaba apoyando a otro cardenal papable, en efecto, difundió el rumor en Santa Marta de que Bergoglio estaba enfermo ya que le faltaba un pulmón. Fue en este punto donde yo tomé coraje. Hablé con otros cardenales y les dije: ‘OK, voy a ir a preguntarle al arzobispo de Buenos Aires si estas cosas son realmente ciertas’. Cuando fui a verlo, le pedí perdón por la pregunta que estaba a punto de formularle. El cardenal Bergoglio se sorprendió mucho, pero confirmó que aparte de un poco de ciática y una pequeña operación en su pulmón derecho para la remoción de un quiste cuando era joven, él no tenía ningún problema de salud de importancia. Su respuesta fue un verdadero alivio: el Espíritu Santo, a pesar de los obstáculos de las camarillas, estaba soplando sobre la persona correcta”.

El Papa no se "psicoanalizó" pero fue a una psiquiatra 

A la pregunta de Nelson Castro si se "psicoanalizó", Francisco responde que no, pero relata cuando tuvo que pedir ayuda a una psiquiatra:

"Siendo provincial de los jesuitas, en los terribles días de la dictadura, en los cuales me tocó llevar gente escondida para sacarla del país y salvar así sus vidas, tuve que manejar situaciones a las que no sabía cómo encarar. Fui a ver entonces a una señora —una gran mujer— que me había ayudado en la lectura de algunos tests psicológicos de los novicios. Entonces, durante seis meses, la consulté una vez por semana. Era una psiquiatra". 

El Papa cuenta que a lo largo de esos seis meses, la psiquiatra le ayudó a ubicarse en cuanto a la forma de manejar los miedos de aquel tiempo. "Imagínese usted lo que era llevar una persona oculta en el auto —solo cubierta por una frazada— y pasar tres controles militares en la zona de Campo de Mayo. La tensión que me generaba era enorme". 

Manejar su ansiedad 

Además, el tratamiento con la psiquiatra le ayudó a aprender a manejar su ansiedad y a la toma de decisiones.

"Estoy convencido de que todo sacerdote debe conocer la psicología humana. Hay quienes lo saben por la experiencia de los años, pero el estudio de la psicología es necesario para un sacerdote. Lo que no veo del todo claro es que un sacerdote haga psiquiatría debido al problema de la transferencia y la contratransferencia, porque ahí se confunden los roles y entonces, el sacerdote deja de ser sacerdote para pasar a ser el terapeuta, con un nivel de involucramiento que después hace muy difícil tomar distancia", señala el Santo Padre. 

Francisco también habla de las neurosis que en su opinión "hay que cebarles mate, y acariciarlas" porque son compañeras de la persona durante toda su vida(.....)Con el tiempo, uno va conociendo sus neurosis. En general, se las agrupa en neurosis ansiosa, neurosis depresiva, neurosis reactiva y neurosis postraumática. ¿Cuál o cuáles son las suyas?"

Y el Papa se detiene a explicar cada una de ellas y cómo combatirlas, por ejemplo la "neurosis ansiosa. El querer hacer todo ya y ahora. Tengo bastante domada la ansiedad. Cuando me encuentro ante una situación o debo enfrentar un problema que me produce ansiedad, la atajo", dice, por ejemplo, escuchando a Bach. "Me serena y me ayuda a analizar los problemas de una manera mejor."  Finalmente insiste en que la persona debe estar atenta a la neurosis, ya que es algo constitutivo de su ser.

Sobre su muerte

Por último, el periodista le pregunta si piensa en la muerte, a lo que el Papa responde que sí, pero que no la teme en absoluto. Se imagina su muerte "siendo papa, ya sea en ejercicio o emérito. Y en Roma. A la Argentina no vuelvo". 

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