Vaticano

Mª Luisa Berzosa, jesuitina nombrada consultora por el Papa: "No quisiera ser ordenada sacerdote"

La religiosa española es una de las pocas mujeres que participará en el Sínodo de los Obispos: “Con el tiempo quizás asesoraremos en la elección del Pontífice”

María Luisa Berzosa.
photo_cameraMaría Luisa Berzosa.

El Papa Francisco nombró el pasado 24 de mayo a la jesuitina española María Luisa Berzosa (75 años) consultora de la Secretaria General del Sínodo de los Obispos. Berzosa se convierte así en miembro de la Asamblea Sinodal por un periodo de tres años. Fue la única religiosa española en participar en el Sínodo de los Obispos sobre la juventud en 2018, experiencia que ha contado en más de 50 instituciones y colegios.  

Vive en Madrid, en un piso madrileño del barrio de Entrevías, junto con tres hermanas más en comunidad. "Nadie me ha dicho todavía que me tengo que ir a Roma y desconozco todavía mi función", explica sonriente la religiosa a Religión Confidencial.  

Transparente y cercana, responde con claridad a todas las preguntas de este confidencial y transmite sus pensamientos en un todo cordial y amable.  Nada más ser elegida, declaró a varios medios que quería una iglesia menos institucional, menos cerrada y más relacional. "En el Sínodo, el primero que transmitía naturalidad era Francisco. Allí estábamos todos en un ambiente abierto y natural, sin roles. Es así como me gusta la Iglesia". 

Presencia de la mujer en la Iglesia 

Para ella, ser nombrada consultora en el Sínodo, es un paso adelante. "Todavía queda un largo camino que recorrer, pero la presencia femenina en la Iglesia se va notando, estamos allí, y la sensibilidad de las mujeres se va apreciando, también entre la jerarquía, entre los varones". 

Por ahora su función es, como su nombre indica, consultora, sin derecho a votar los documentos finales del Sínodo de los Obispos. Pero es una puerta que se ha abierto y ella "entra". Al respecto, afirma que por ahora, no va gastar energías en pedir el derecho a votar, sino que, en su opinión, con el tiempo, cuando "quizás se celebre un Sínodo del Pueblo de Dios", las mujeres podrán votar documentos relevantes dentro de la jerarquía de la Iglesia. "Se producirá entonces una secuencia lógica", subraya.  

En esta línea, también considera que con el tiempo, las mujeres y todo el pueblo de Dios podrán exponer sus opiniones sobre la elección del Papa y proponer candidatos, aunque obviamente, no entren en un cónclave de cardenales. "Valoro cualquier cambio que acerque la Iglesia a la gente", apunta Berzosa.  

Sínodo de la Amazonia 

El próximo Sínodo de los Obispos versará sobre la Amazonia y se celebrará del 6 al 27 de octubre de 2019. "De momento, no tengo ni idea de cual va a ser mi función", responde de manera natural. El objetivo de este Sínodo es presentar la situación pastoral de esas tierras e iniciar nuevos caminos para una evangelización más incisiva en la Amazonía. En este sentido, en ámbitos eclesiales se especula sobre la posibilidad de la opción del celibato para los sacerdotes en estos países. 

Mª Luisa Berzosa expone su opinión: "Yo vengo pensando que el celibato, una condición valiosísima para el presbítero y para la Iglesia, no puede imponerse y no debe estar condicionada para el sacerdocio. Creo que debe ser optativo como ha sido en otras épocas. En América Latina he visto la labor pastoral de los diáconos permanentes y es increíble". 

Sobre esta cuestión, RC le pregunta si, desde su experiencia, cree que el celibato opcional reduciría los abusos sexuales en el seno de la Iglesia: "No pienso que esta sea la solución para combatir este mal. He sido testigo de muchos de ellos y he atendido a víctimas. El abuso es un mal que viene provocado por muchas causas, de historia personal, de la infancia. Esta no es la solución", aclara la religiosa. 

Sacerdocio de las mujeres 

Respecto al sacerdocio de las mujeres, Berzosa confiesa a RC que se quedó "muy apenada" cuando se cerró en el Vaticano la comisión que estudiaba el diaconado de las mujeres. "Quiero pensar que este es un asunto que todavía puede debatirse".

Sin embargo, reconoce que con la estructura actual de la Iglesia, a ella "no le gustaría ser ordenada sacerdote", aunque matiza: "Yo imparto y dirijo muchos ejercicios espirituales y me disuena que al finalizar, venga alguien de fuera (un sacerdote) después a celebrar la Eucaristía. Creo que en este punto, debemos ampliar la mirada y contar con el Espíritu Santo, que también hace su labor. Es un proceso largo", subraya. 

Entre las mujeres que más admira dentro de la Iglesia, menciona a Santa Teresa de Ávila, doctora de la Iglesia, una mujer que introdujo un cambio revolucionario en su tiempo, o la misma fundadora de su Congregación de las Hijas de Jesús, Cándida María de Jesús, que fundó esta Institución en 1871, cuyo fin principal era la educación de las mujeres. 

Y sobre la mujer, otro tema que RC ha reflexionado con María Luisa Berzosa es la maternidad y la decisión de muchas mujeres de retrasar la llegada de su primer hijo. "Creo que entre todos debemos demandar una verdadera conciliación. La situación social y laboral imposibilita mucho formar una familia. Entre hombres y mujeres debemos propiciar y buscar caminos juntos para que las mujeres no se vean abocadas a renunciar a la maternidad", sostiene. 

 
Comentarios
Somos ECD
Periodismo libre, valiente, independiente, indispensable