Vaticano

"Menos Francisco, Ignacio, Antonio María... y más a Jesús"

Preocupación en Roma por la proliferación de desviaciones 'anti-conciliares' en los institutos de vida consagrada

Ahora que el cardenal Müller ha acusado a las ‘religiosas rebeldes’ de EE.UU de no acatar la agenda de reformas ordenada por la Santa Sede, otro hombre importante en El Vaticano en materia de vida consagrada, el franciscano Rodríguez Carballo, secretario de la Congregación para la Vida Consagrada, ha aportado su visión.

Rodriguez Carballo, Secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada
photo_camera Rodriguez Carballo, Secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada

El secretario de la Congregación para la Vida Consagrada, el franciscano José Rodríguez Carballo, número dos desde hace un año de este organismo vaticano encargado de la vida religiosa, ha venido este fin de semana a España a la Reunión de la Unión de Religiosos de Cataluña. En esta cita ha aprovechado para subrayar las actuales preocupaciones de la congregación y hacer una composición de lugar sobre las virtudes y carencias de la vida religiosa en el mundo.

Rodríguez Carballo no escatimó en críticas ni realismo ante la situación de la vida religiosa en el mundo. "En la vida religiosa hay muchas luces, aunque algunos no las quieran ver. Pero tampoco nos debe asustar reconocer las sombras", dijo. Y planteó que no "hay que traumatizar si algunos institutos de vida religiosa deben morir. Lo importante es que no desaparezca la vida consagrada”.

Y, dice, para que sea posible "en momentos así sólo se puede estar bien equipados, revestido de Cristo". "No es el número lo que salvará la vida religiosa, es la caridad evangélica", una preocupación con la que, según Rodríguez Carballo, también sintoniza plenamente el papa Francisco.

Se trata de reaccionar, de dar pasos concretos y de "huir de la tentación que supone buscar siempre el culpable fuera". Para ello el secretario para la Vida Consagrada pidió "decisiones oportunas, discernidas, pero radicales". Porque "la primera fidelidad de la vida consagrada está en el Evangelio, no en el carisma". "Menos Francisco, Ignacio, Antonio María ... y más a Jesús”, sentenció.

El Vaticano II, no negociable

Además, el franciscano gallego situó como otro punto importante de la vida religiosa la fidelidad al Vaticano II: "Para los consagrados el Concilio es un punto que no se puede negociar". Y afirmó que quienes buscan en las reformas del Vaticano II todos los males de la vida religiosa "niegan la presencia del Espíritu Santo en la Iglesia".

Explicó que en la Congregación para la Vida Consagrada están "especialmente preocupados" por este tema: "estamos viendo verdaderas desviaciones". Sobre todo porque "no pocos institutos dan una formación no sólo pre-conciliar, sino anti-conciliar. Esto es inadmisible, es situarse fuera de la historia. Es algo que nos preocupa mucho en la Congregación".

Ni ‘mu’ de Sistach

Asimismo, "por respeto", durante el turno de preguntas que tuvo lugar tras su intervención,  Rodríguez Carballo declinó responder a cualquier cuestión referente a la sucesión episcopal de Barcelona.


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