Solidaridad

La Ciudad de la Esperanza en Valencia ofrece plazas para acoger a refugiados afganos

Es un centro católico abierto a todas las religiones. Muchos usuarios son musulmanes

Ciudad de la Esperanza, Aldaia (Valencia).
photo_camera Ciudad de la Esperanza, Aldaia (Valencia).

La Ciudad de la Esperanza (CIDES), ubicada en la localidad valenciana de Aldaia, ofrece plazas para acoger a refugiados afganos mayores de edad, ante la crisis que se vive en Afganistán tras la llegada de los talibanes y la toma de control de la capital, Kabul, el pasado 15 de agosto.

La Ciudad de la Esperanza, CIDES, es una asociación benéfico-social sin ánimo de lucro de la Iglesia en Valencia, declarada de utilidad pública, que cuenta con la colaboración de Cáritas Diocesana de Valencia y el Arzobispado.

Personas sin hogar de 35 países diferentes

Actualmente, en las instalaciones de CIDES “atendemos a 140 personas sin hogar y en riesgo de exclusión social, procedentes de 35 países diferentes, y tenemos las puertas abiertas, y nuestros corazones, para acoger a todo el que lo necesite, especialmente ahora a afganos que hayan huido de su país y necesiten un hogar”, ha indicado el sacerdote Vicente Aparicio, director de la entidad.

Precisamente, la Ciudad de la Esperanza acogió “durante mucho tiempo” a un hombre afgano “al que tenemos mucho cariño y que ha conseguido rehacer su vida, tiene un trabajo y un alojamiento propio, y siempre que puede viene a visitarnos”, ha añadido.

Desde el centro recuerdan que mantienen sus puertas abiertas “todos los días del año para atender a los usuarios, que deben cumplir las condiciones de ser varones y mayores de edad”, ha explicado Aparicio.

En las instalaciones de Aldaia, que cuentan con un total de 180 plazas, ofrecen a los usuarios los servicios de desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena.

Los usuarios viven en bungalows de 4 a 6 personas con una sala de estar común donde hay televisores y además también disponen de servicio Wifi. 

Asimismo, “CIDES es un centro cristiano católico pero está abierto a todas las religiones y culturas, lo único que se pide es respeto en la convivencia dentro del centro, donde muchos de los usuarios son musulmanes y tienen un menú Halal”. 

Medidas preventivas frente a la pandemia

Ante la situación de emergencia sanitaria actual por la pandemia el centro cumple con todas las medidas preventivas establecidas por las autoridades y los nuevos usuarios “sólo pueden acceder con PCR negativo asegurando, en todo caso, que no hay riesgo de contagio de la Covid-19”, ha subrayado.

Además, en el comedor y en el resto de instalaciones “se mantiene la distancia de seguridad de un metro y medio mínimo, a la hora de las diferentes comidas entran en diferentes turnos para evitar acumulación y los usuarios se sientan de dos en dos en mesas con capacidad para 4 personas” ha explicado Aparicio, que ha señalado que "todos los días se desinfectan todas las instalaciones".

Respecto a las clases de informática, alfabetización y español “también en agosto se siguen realizando, en grupos reducidos y con todas las medidas de seguridad pero hemos cerrado el gimnasio y cancelado las actividades deportivas en grupo".

Vicente Aparicio, director de CIDES.
 

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