Religión Confidencial

El mayordomo del Papa cumpliría condena en el Vaticano

18 meses de prisión en una celda del cuartel de la gendarmería vaticana o quizás el perdón del Papa pueden ser el punto y final del Caso Vatileaks. Lo que no está tan claro es si realmente esta condena paga la traición.

"Comencé a recoger documentos cuando sucedió el caso Viganò. (...) Hice dos copias para poder demostrar, cuando fuera necesario, que esos documentos estaban en mi posesión. (...) Cuando me di cuenta de lo que había comenzado y que tendría que rendir cuentas a la justicia, el primer paso fue ir a confesarme con mi director espiritual, y le entregué una segunda copia de los documentos al Padre Giovanni". Ante este escándalo, el padre Giovanni aconsejó a Paolo Gabriele "negar la propia responsabilidad sobre la fuga de documentos reservados y de esperar, y no afirmar su responsabilidad a no ser que fuera el mismo Papa el que se lo preguntara". Estas son algunas de las declaraciones que se pueden leer en la sentencia del juicio a Paolo Gabriele, el mayordomo de Benedicto XVI, por el delito de robo con agravante.

La condena es de tres años, pero una serie de atenuantes, entre ellos no tener antecedentes penales y saber que ha traicionado la confianza del Papa, le ha valido la disminución de la pena hasta un año y medio. Sin embargo, aun el caso no está totalmente cerrado y todavía queda pendiente que el fiscal no apele la sentencia. Entonces sería cuando esos 18 meses de cárcel se harían efectivos, en la misma celda de la gendarmería vaticana en la que estuvo en arresto preventivo. La posibilidad de que pudiera cumplir la condena en un cárcel italiana, como fue el caso de Ali Agca que atentó contra Juan Pablo II, era factible, sin embargo parece que quedará en arresto en el Vaticano.

Aunque también existe la posibilidad de la 'gracia', es decir, que el Papa perdone la condena. Sin embargo parece que primero se deben terminar los procesos que Gabriele tiene abiertos por otros delitos que se le imputan como difusión de documentos reservados, violación de la privacidad y daños a la seguridad del Estado.

No hay indicios de que tuviera cómplices. Pero Claudio Sciarpelletti, informático del Vaticano, será juzgado por "favorecer las actividades delictivas del mayordomo" y su proceso comenzará el 5 de noviembre. Uno de los llamados a declarar en este juicio es el propio Paolo Gabriele.

Con estos 18 meses de condena se cierra, esperemos que por completo, el caso Vatileaks que ha sacudido el Vaticano desde lo más profundo. La duda que siempre queda en el aire es si ese año y medio es suficiente para restituir el daño que Benedicto XVI y especialmente la Iglesia católica han sufrido. Si quería ayudar, flaco favor ha hecho. Ahora, a aprender de los errores y pasar la página: Caso Vatileaks, cerrado.

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