Religión Confidencial

¿Por qué el Papa sigue en Twitter?

Hace sólo dos días celebrábamos en la Iglesia la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Desde que el Papa es tuitero muchos están 'descolocados', y si leen su mensaje de esta 47ª JMCS, más de uno pensará que algo nuevo está pasando en nuestra querida Iglesia. Y creo que es así.

La apertura de la Iglesia al continente digital sorprende a unos, escandaliza a otros y nos entusiasma a muchos. La Iglesia se lo ha tomado muy en serio. Pero ¿por qué?

Con ocasión de esta JMCS , iMisión convocó su tercera 'quedada tuitera' para comentar entre todos ese mensaje del Papa. En una hora recibimos una copiosa lluvia de casi 700 tuits sobre el tema, señal del entusiasmo e interés de los tuiteros. Me gustaría compartir cuáless son las ideas del Papa que nos parecieron más importantes.

Constatamos en la red uno y otro día estas palabras del Papa: «Las redes sociales se alimentan de aspiraciones radicadas en el corazón del hombre». Los anhelos, las preocupaciones, las esperanzas y todo un mundo de sentimientos e ideas se cuecen en las redes igual que en la vida real. Porque realmente, como dice Benedicto XV: «El ambiente digital no es un mundo paralelo o puramente virtual, sino que forma parte de la realidad cotidiana de muchos, especialmente de los más jóvenes». No es posible falsear nuestra identidad durante demasiado tiempo, al final lo más auténtico de nosotros mismos se nos escapa en cualquier momento. Y es verdad que en muchos casos «somos el único evangelio que leen todavía los hombres de hoy».

De ahí viene esa importancia de nuestra presencia, como Iglesia, en las redes sociales. Y la gran responsabilidad que tenemos de testimoniar realmente a Cristo: «en el modo de comunicar preferencias, opciones y juicios que sean profundamente concordes con el Evangelio, incluso cuando no se hable explícitamente de él». Incluso ante los el mundo no creyente que a veces nos desprecia: «El diálogo y el debate pueden florecer y crecer asimismo cuando se conversa y se toma en serio a quienes sostienen ideas distintas de las nuestras», afirma el Papa en su mensaje. Y recalca que ese intercambio no es sólo para aceptar la cultura del otro, sino «para enriquecerse con ella y ofrecerle lo que tenemos de bueno, verdadero y bello». En muchos casos esto se nos hace imposible por nuestras propias fuerzas y necesitamos del Espíritu y la oración.

En estas redes sociales donde predomina el lenguaje audiovisual, los mensajes cortos, rápidos, el Papa remarca que «la capacidad de utilizar los nuevos lenguajes es necesaria, no tanto para estar al paso con los tiempos, sino precisamente para permitir que la infinita riqueza del Evangelio encuentre formas de expresión que puedan alcanzar las mentes y los corazones de todos». Y nos recuerda toda esa tradición cristiana que siempre ha sido rica en signos y símbolos.

Muchas veces gracias a un contacto que comenzó en la red, se llega a un encuentro directo. Y así «las redes ofrecen la posibilidad de compartir fácilmente los recursos espirituales y litúrgicos, y hacen que las personas puedan rezar con un renovado sentido de cercanía con quienes profesan su misma fe». Totalmente demostrado en lo que iMisión llama iEncuentros y que comúnmente se conoce como 'desvirtualizaciones' en el lenaguaje de la red.

Benedicto XVI acaba su mensaje con una bendición que cuando nos hacemos consciente de lo que significa, resulta impresionante: «Os bendigo de corazón para que podáis ser verdaderamente mensajeros y testigos del Evangelio. «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación» (Mc 16,15)».

Quizás quede más claro por qué el Papa no sólo anima a los católicos a evangelizar en la red, sino que él mismo quiere estar en Twitter.

Si quieres ver la presentación oficial de iMisión: www.youtube.com/embed/sbwO2VAWfys

[email protected]

Comentarios
Somos ECD
Periodismo libre, valiente, independiente, indispensable