Religión Confidencial

Cruzadas Evangélicas

Un diálogo, fruto de la mirada de otro Cristo a quienes están en la cárcel. Se palpa el sufrimiento. El celo por la salvación de esas almas consume al sacerdote, que atiende sin descanso a los enfermos. Piensa que, en tres horas, no se puede salvar a un hombre sin un milagro de Dios. Año 1937.

Momentos después, la conversación con una joven de la Acción Católica. "¿Puedo contra contigo para una obra de Dios?". Responde la joven: "Lo esperaba". Pregunta y respuesta que, inspiradas, son un primer paso de larga distancia. El lema del Instituto: "Todo por Jesús y por las almas". Don Doroteo, que así se llamaba el sacerdote, escribe una sencillas Bases, esencia del carisma y espiritualidad de la nueva Obra, que hoy se llama Instituto Secular Cruzada Evangélica.

Durante los primeros meses de la Guerra Civil, el terror se instala en las calles de esa bella ciudad del norte. Don Doroteo Hernández Vera confiesa, dice misa a escondidas. Es detenido. Trasladado a prisión. De allí no saldrá hasta la liberación de Santander.

La fecha fundacional, 8 de diciembre de 1937, Santander. Monseñor José Eguino y Trecu, el obispo. Ascensión Sánchez, la primera. Un texto: la carta magna fundacional: "Que seáis santas...". Decía: "A cuántas almas traté en estos calamitosos tiempos, un saludo en Cristo y el deseo de su gracia, y a cuántas por nosotros se interesaron, mi más sincera gratitud. Con San Pablo, y como él por Cristo en la cárcel, abofeteado, vapuleado, tenido por loco, y milagrosamente salvado de la muerte, puedo deciros que sois objeto de mis pensamientos y que mis fatigas las ofrezco al Señor para que crezcáis en santidad. Estas líneas que os escribo con mala pluma y sin más mesa que mis rodillas, que desde hace meses no han podido doblarse para adorar al Señor, van encaminadas a recordaros el deber en que estáis de vivir vida interior, vida de fe, vida santa, de seguir a Cristo. Ahora que tantos se avergüenzan de él, de vivir abandonadas a la voluntad de Cristo. Es decir, recordaros lo que ya os había dicho muchas veces, pero sin la autoridad que da el padecer por Cristo.".

El próximo sábado por la tarde, en el Aula Magna de la Universidad CEU San Pablo, se va a proceder a la clausura del Año Jubilar con motivo del 75 aniversario de la fundación del Instituto Secular de las Cruzadas Evangélicas. La Santa Misa estará presidida por el arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro Sierra, que ha acompañado a este Instituto Secular desde la muerte de su fundador. Don Carlos pronunciará previamente una conferencia sobre "El siervo de Dios, D. Doroteo, como sacerdote y fundador".

El tejido de la Iglesia se zurce con pequeñas realidades de vida y de caridad. Así es la Iglesia.

jfsoc@ono.com

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