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Un sacerdote de Nicaragua, que ha vivido la represión del gobierno, relata el prestigio de la Iglesia en el país

“El Gobierno pretendía manipular a algunos obispos pero no ha podido. La Conferencia Episcopal de mi país está muy unida”

El sacerdote Juan José Ortiz Martínez, a la derecha con gafas de sol, junto al cardenal Leopoldo Brenes, en una procesión en las calles de Managua
photo_cameraEl sacerdote Juan José Ortiz Martínez, a la derecha con gafas de sol, junto al cardenal Leopoldo Brenes, en una procesión en las calles de Managua

Juan José Ortiz Martínez es un sacerdote de 31 años que pertenece a la arquidiócesis de Managua . Ha venido a España a ampliar sus estudios de la licenciatura en teología moral y espiritual en la Universidad de Navarra, gracias a un beca de Centro Académico Romano Fundación, CARF .Su formación es esencial pues en Nicaragua hay unos 300 clérigos católicos para todo el país. 

"Cuando llegué a Madrid y pude salir por la noche, lloré porque en Managua ahora mismo es imposible. La Iglesia Católica está perseguida por el gobierno de Ortega", comenta el sacerdote a Religión Confidencial. 

Los sacerdotes en Nicaragua, presbíteros, obispos y cardenales, han puesto en riesgo su vida para salvar a cientos de jóvenes que han salido a la calle a pesar de la represión del gobierno de Ortega. El conflicto ha causado ya más de 300 muertos. 

"En estos momentos existe una revolución moral en mi país. El nicaragüenses prefiere ahora morir antes que matar. En Nicaragua se ha recrudecido la persecución a la Iglesia. Una crisis que ha surgido a raíz de que el gobierno pretendía reformar las pensiones y quitarle parte a los ancianos. Fue en ese momento cuando el pueblo y en especial los jóvenes comenzaron a protestar", explica el sacerdote.  

El cardenal Brenes 

El padre Ortiz es un sacerdote muy cercano al cardenal Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua. En Nicaragua se tiene la percepcion de que el gobierno ha intentado manipular a algunos obispos, pero no ha podido. "La Conferencia Episcopal de Nicaragua está muy unida. Han salido a defender al pueblo aunque su postura no es política, sino de fraternidad. La misión de la Iglesia Católica es defender y promover los derechos humanos", señala. 

Los obispos de Nicaragua, según este sacerdote, son “maravillosos, paternales, cercanos al pueblo, muy pastores y profetas que denuncian el mal como san Juan Bautista”. 

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El estallido social surgió en abril cuando los estudiantes tomaron las universidades y el gobierno optó por una violenta represión. El primer muerto, el 19 de abril, provocó más protestas. "Vimos a jóvenes asesinados, disparados en la cabeza, en la garganta. Yo he sido testigo y he temido por mi vida", relata el padre Ortiz. 

El 23 abril, el presidente Ortega convocó el famoso diálogo nacional (que ahora ha paralizado) y pidió la mediación del cardenal Brenes. El arzobispo de Managua llevó a toda la Conferencia Episcopal a este encuentro.  
"Para dialogar con los afectados, se forma la alianza cívica por la justicia y la democracia en el que hay grupos de distinto signo político e ideología, entre otros, el colectivo campesino que goza de mucho prestigio, pero el diálogo ha sido un engaño".  

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"Cuando el 17 mayo, un día histórico, un estudiante de esta alianza cívica (Lester Alemán) tomó la palabra y pidió elecciones, la represión se recrudeció. En estos momentos, existe una represión selectiva contra todo aquel que piensa diferente a la posición oficialista", explica el sacerdote.

Golpeados e insultados 

El padre Ortiz se ha manifestado y fue agredido cuando fue a visitar al pueblo y a los sacerdotes de la ciudad de Masaya durante una jornada de oración.

El cardenal Brenes, el nuncio apostólico Sommertag y Mons. Báez junto a un grupo de sacerdotes, fuimos insultados y golpeados por turbas afines al gobierno en la Basílica de San Sebastián.  Masaya todo el mundo agradeció la presencia de los obispos. Está ciudad se ha erigido como bastión y símbolo de la resistencia ciudadana contra Ortega”.  

Nicaragua es un país muy creyente. “La Iglesia católica, ni es golpista ni terrorista como se está calificando desde el gobierno de Ortega. Se ha convertido en tienda y hospital de campaña como nos pide el Papa”, afirma el presbítero.

A la Iglesia se la persigue en Nicaragua porque ha tomado la postura por el pueblo que sufre. “Pedimos oración, necesitamos apoyo moral de toda la comunidad internacional”, sostiene.  

Conversiones 

Esta contienda ha traído muchas conversiones al país. “La Iglesia católica goza de un enorme prestigio. Mucha gente ha vuelto al catolicismo. Más del 70% de la población tiene una percepción positiva de la Iglesia”, apunta el padre Ortiz. 

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El mismo camino que Venezuela

Los nicaragüenses piden que cese la represión y los secuestros y asesinatos por grupos paramilitares. “Luchamos por una Nicaragua diferente. Hay desgaste y miedo, y necesitamos apoyo. La sociedad está desgastada y necesitamos ánimos para que se adelanten las elecciones. Nuestro país está tomando el mismo camino de Venezuela”, se lamenta.  

El Papa Francisco ha escrito una carta al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en la que apela a la paz y la reconciliación para solucionar la grave crisis que vive el país. El presidente Ortega, por su parte, ha rechazado reanudar el diálogo nacional. 

El P. Juan José dará su testimonio el próximo miércoles 3 de octubre en TRECE en la nueva temporada del programa “Perseguidos pero no olvidados”, 40 minutos dedicados a las comunidades católicas más pobres y a los 334 millones de personas que sufren marginación o persecución a causa de su fe en Jesucristo.

La emisión será los miércoles a las 11:40 h, después de la retransmisión de la Santa Misa de 11 h. Además, Trece TV ha decidido la redifusión del programa los domingos a las 9:30 h.

El primer programa arranca con la presencia del Nuncio de Su Santidad en Irak y Jordania, Monseñor Alberto Ortega. 

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