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No está claro que sea un mensaje real o una estratagema

Las principales maras salvadoreñas ofrecen una tregua con motivo de la beatificación de Romero

“Este es el regalo que queremos hacer a Monseñor Romero: Nuestro arrepentimiento y solicitud de perdón a la sociedad por todo el daño causado”

Monseñor Romero
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Las principales maras salvadoreñas se comprometieron a desistir de violencia, robos, extorsiones y otros delitos en un reciente comunicado.

Los portavoces de los distintos sindicatos criminales, incluyendo la MS 13 y Barrio 18, ofrecieron la promesa como un "regalo" a Monseñor Óscar A. Romero, quien será beatificado en un mes, y como señal de su conversión. “Este es el regalo que queremos hacer a Monseñor Romero: Nuestro arrepentimiento y solicitud de perdón a la sociedad por todo el daño causado”, comienza el mensaje de las pandillas.

La declaración de las maras todavía no ha generado agradecimiento y alegría entre los salvadoreños, ya que aún no está claro que la declaración sea más que una estratagema cínica. Igualmente importante es que el pueblo salvadoreño está cansado de esfuerzos para rehabilitar a los pandilleros, prefiriendo que las autoridades tomen una línea dura ante el crimen.

En su mensaje, las pandillas solicitan apoyo a un plan para rehabilitar y reinsertar pandilleros en la sociedad.  Por su parte, el gobierno salvadoreño ha anunciado recientemente medidas draconianas para combatir la delincuencia, incluyendo la creación de batallones de respuesta inmediata, que hacen recordar las unidades similares que existieron durante la guerra civil de El Salvador (1980-1992).  El sector empresarial recientemente contrató al ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, para hacer recomendaciones de seguridad para el país. Su informe se espera dentro de unas semanas.

Sin embargo, la noticia muestra cómo la beatificación de Romero tiene el potencial de traer ramificaciones sociales a El Salvador. Y hay razones para la esperanza: una tregua de pandillas anterior con el incierto apoyo de la Iglesia y el gobierno trajo una dramática reducción en la tasa de homicidios entre 2012 y 2013.

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