Mundo

El movimiento 'traditional wife', de corte cristiano y que crece en las redes, cuestionado por una asesora de los obispos de USA

"Aunque el feminismo no ha traído la anhelada felicidad, sin embargo estas mujeres jóvenes pueden presentar inmadurez e infantilización", señala Elise Ureneck

undefined
photo_camera El movimiento 'traditional wife', de corte cristiano y que crece en las redes, cuestionado por una asesora de los obispos de USA.
  1. Alto grado de satisfacción conyugal 
  2. No pretenden destruir los logros de la mujer
  3. El esfuerzo de la tradición católica 
  4. Inmadurez o infantilismo 
  5. Disminuye la felicidad femenina 
Estee Williams, 25 años,
Estee Williams, 25 años, tradwife. 

El movimiento 'tradwife' (mujeres jóvenes tradiciones) crece cada día más en las redes sociales. Este movimiento ha surgido principalmente en Estados Unidos y se caracteriza por unir a mujeres jóvenes, compuesto en gran parte por mujeres cristianas, que eligen un ideal de mujer de ama de casa de la década de 1950 y con los cánones de belleza similares. 

Alto grado de satisfacción conyugal 

A grandes rasgos, las tradwife eligen ellas mismas vivir de una forma más tradicional, con los roles de género ultratradicionales, en el que el marido sale de casa y trae el dinero y la mujer se dedica exclusivamente a las tareas domésticas y cuidan de los hijos. Muchas de ellas piden permiso al marido cuando las compras exceden una cantidad determinada. 

Las “tradwifes” aseguran tener altos niveles de satisfacción conyugal y que sus maridos las cuidan y las miman. Se sienten que hoy en día está muy infravalorada esta elección, tanto cultural como económicamente.

Si bien las esposas tradicionales generalmente adoptan una determinada apariencia, (con ropas y peinados de la década de 1950), pueden tener una variedad de creencias personales, religiosas y políticas: algunas se remiten a sus esposos para todas las decisiones; otros definen el matrimonio como una sociedad 50-50 en la que llevar un hogar tiene el mismo peso que trabajar fuera del hogar.

No pretenden destruir los logros de la mujer

Por otro lado, no pretenden destruir todo lo que han conseguido las mujeres, y tampoco abanderan un slogan que el lugar de la mujer es su hogar: simplemente ellas eligen quedarse en casa. 

Estee Williams es una de las caras más conocidas del movimiento "Tradwife" (esposa tradicional), conservadoras del milenio y de la Generación Z que se están alejando del mercado del trabajo y se están dedicando al cuidado del hogar. Esta decisión no es principalmente logística o económica; es en cambio filosófica, señala Elise Solé en NBC's Toda​y. 

Estee Williams explica que lo que le motivó a convertirse en Tradwife fue en parte debido a su infancia "caótica" con una "madre soltera en apuros" después de que sus padres se divorciaron. “Ella trabajaba en varios trabajos y luego volvía a casa y hacía todo lo posible para prepararnos una comida realmente buena y tener la casa limpia”, recuerda. “Vi el estrés y el agotamiento y siempre supe que no quería eso”.

Estee explica en este vídeo qué significa una mujer tradicional. Aclara que las palabras sumisión y servir no significan que la mujer sea menos que un hombre, sino que simplemente ellas optan por un rol diferente pero igualmente importante. Y dice que en 2023, las mujeres jóvenes tendrían que tener la opción de quedarse en casa sin ser juzgadas ni atacadas.  

El esfuerzo de la tradición católica 

Al respecto Elise Ureneck, una profesional de la comunicación de Estados Unidos, portavoz de un obispo católico y consultora del Comité de Libertad Religiosa de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, si bien respeta la decisión de cada mujer, advierte de algunas ideas, principalmente porque la mayoría de estas mujeres son cristianas. 

"Después de mirar más de cerca, puedo decir con certeza que no soy una "Tradwife". Por un lado, estoy decepcionada por la necesidad de mi generación de cultivar y proyectar una "marca" personal altamente exigente. Después de casi 20 años en las redes sociales, nos hemos acostumbrado a organizar nuestras vidas de acuerdo a cómo serán percibidas en línea. La vida se siente como una actuación artística". 

Inmadurez o infantilismo 

En segundo lugar, la tradición católica se ha esforzado mucho por comunicar una antropología en la que se entienda, reconozca y respete la agenda de la mujer. Sí, la felicidad marital está marcada por el compromiso, e incluso la sumisión mutua, para aquellos lo suficientemente valientes como para comprometerse con Efesios 5 . Pero la deferencia casi total parece ser una forma de eludir la toma de decisiones y la responsabilidad, marcadores clave de la edad adulta. En el mejor de los casos es un signo de inmadurez; en el peor, infantilización. El intelecto y la voluntad son aspectos característicos de la “Imago Dei” (“Imagen de Dios”). Se espera que los usemos bien", explica en Ángelus News, 

Este "conservadurismo impregnado de nostalgia" lo considera "problemático" así como también ve un problema el "rígido progresismo que persigue a toda costa la justicia futura".

Disminuye la felicidad femenina 

Sin embargo, a pesar de todas sus dudas sobre este fenómeno, Elise Ureneck siente"genuina simpatía por estas jóvenes. Los movimientos reaccionarios no surgen de la nada. Cualquier terapeuta te dirá que demasiada libertad es paralizante". 

La asesora católica recuerda también que aunque las mujeres en el mundo occidental tienen más oportunidades sociales, políticas y económicas que nunca, "reportan niveles más bajos de felicidad, no solo en relación con otras mujeres sino también con los hombres. Esto es lo que dos investigadores denominaron la "Paradoja de la disminución de la felicidad femenina" en 2009. Los nuevos datos sugieren que las mujeres jóvenes y liberales se encuentran entre aquellas cuya salud mental está sufriendo lo peor". 

La estudiosa del derecho Helen Alvaré dijo: “Ahora sería un buen momento para declarar que la esencia de la revolución sexual: desvincular el sexo incluso de las ideas de los niños, el matrimonio o incluso el 'mañana' – ha sido un experimento fallido.”

Una imagen publicitaria de la familias de los años 50.
Una imagen publicitaria de la familias de los años 50.

 

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres formar parte de ECD?