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Una ciudad china prohíbe la Navidad

Las autoridades de Langfang apelan a los ciudadanos a denunciar a aquellos que "propaguen la religión" en público

Papá Noél no irá a los hogares de niños chinos en Langfang
photo_cameraPapá Noél no irá a los hogares de niños chinos en Langfang

Los habitantes de la ciudad de Langfang, en el norte de China, no podrán celebrar la Navidad abiertamente, debido a que las autoridades han prohibido la instalación y venta de cualquier tipo de decoración navideña en las tiendas.

La medida fue anunciada a través de un comunicado difundido en las redes sociales y su objetivo es "mantener la estabilidad".

Sin embargo, el objetivo no es solo mantener esta aparentemente estabilidad, porque el aviso también apela a los ciudadanos a denunciar a aquellos que "propaguen la religión" en público,, aunque el comunicado no especifica a qué religión en concreto se refiere, señala South China Morning Post. 

La Navidad no es un día festivo 

La Navidad no es un día festivo reconocido en la China continental, donde el partido gobernante es oficialmente ateo, y durante muchos años las autoridades han tomado una postura dura sobre cualquiera que lo celebre en público.

"Las tiendas tienen estrictamente prohibido organizar eventos navideños o ventas promocionales", anunciaron las autoridades, que también advierten que cualquier persona que sea sorprendida en la ciudad vendiendo árboles o coronas de Navidad, calcetines o figuras del Papá Noel puede ser castigada.

En diciembre del año pasado, un incidente similar tuvo lugar en la Universidad Farmacéutica de Shenyang. Entonces el rectorado notificó a los estudiantes que no se permitía organizar en el campus festivales religiosos occidentales como la Navidad. La medida tenía como objetivo, según sus responsables, ayudar a los jóvenes a "construir su confianza cultural".

Represión contra los cristianos 

Si bien la prohibición de vender artículos navideños parece estar dirigida a los minoristas, también se produce en medio de una represión contra los cristianos que practican su religión en todo el país.

La pasada semana más de 60 agentes de policía y oficiales intervinieron una clase de Biblia para niños en Guangzhou, capital de la provincia de Guangdong, sur de China.

El incidente se produjo después de que las autoridades cerraron la Iglesia Zion de 1.500 miembros en Beijing y la Iglesia Early Rain Covenant de Chengdu la semana pasada.En el caso de este último, unos 100 fieles fueron secuestrados de sus hogares o de las calles en redadas coordinadas. 

Patrick Poon, investigador de Amnistía Internacional en China, dijo en una entrevista que las recientes redadas en iglesias reflejaban la actitud del gobierno hacia el cristianismo y que la acción de los funcionarios en Hebei probablemente tenía la intención de impresionar a Beijing.

Manifestar la fe 

"Las autoridades de Langfang podrían querer mostrar cuánto están dispuestos a complacer al gobierno central al prohibir las decoraciones y las ventas de Navidad.

"Sin embargo, también muestra su ignorancia sobre lo que la Navidad realmente significa para los cristianos, que no se trata de compras o celebraciones de fiestas, sino que es el momento de manifestar su fe".

La constitución de China garantiza la libertad religiosa, pero desde que el presidente Xi Jinping asumió el cargo hace seis años, el gobierno ha reforzado las restricciones a las religiones como un desafío a la autoridad del gobernante Partido Comunista.

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