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El futuro del cardenal Pell: embajador del ministerio penitenciario o luchar contra el abuso sexual

Vaticanista expone algunas funciones que podría desempeñar el que fuera número 3 de la Santa Sede, tras ser declarado inocente por un delito de abusos

Cardenal Pell en Sky News.
photo_cameraCardenal Pell en Sky News.

Tras ser declarado inocente por el Tribunal Superior de Australia por un delito de abuso sexual histórico y haber pasado  más de 400 días en prisión, el cardenal George Pell, de 78 años, se enfrenta todavía a al menos ocho demandas civiles que le acusan de participar o encubrir delitos sexuales, algunas de ellas se remontan a la década de 1970. 

Ante estas nuevas acusaciones, el arzobispo australiano, que fue número 3 en el Vaticano como Secretario de Economía, tiene dos formas de proceder: o defenderse o regresar a Roma con pasaporte del Vaticano e invocar inmunidad soberana. 

Según John L. Allen Jr. editor del diario católico Crux, especializado en la cobertura del Vaticano y la Iglesia Católica, Pell se defenderá vigorosamente. "No es su estilo" pedir inmunidad vaticana. 

En una entrevista el 14 de abril con Sky News Australia, Pell afirmó que por ahora quiere una vida tranquila de cultivo de rosas y repollo, pero dada su personalidad dinámica, indudablemente terminará haciendo algo más que meterse en el jardín, afirma Allen, según recoge Ángelus News. 

En esa misma entrevista el cardenal australiano señaló que su tiempo en prisión se había interesado por personas que están "condenadas injustamente". 

Coronavirus y sufrimiento 

Así mismo, en un artículo para "The Australian" publicado el Viernes Santo, Pell relacionó sus propias experiencias con el coronavirus como parte de una meditación sobre el sufrimiento. 

"Acabo de pasar 13 meses en la cárcel por un delito que no cometí, una decepción tras otra", escribió.

"Sabía que Dios estaba conmigo, pero no sabía lo que estaba haciendo, aunque me di cuenta de que nos había dejado a todos en libertad", escribió Pell. "Pero con cada golpe fue un consuelo saber que podía ofrecerlo a Dios por algún buen propósito, como convertir la masa de sufrimiento en energía espiritual".

​Uno de estos sufrimiento los ha ofrecido por todas aquellas personas que han muerto debido a la pandemia, en especial por los sacerdotes. Hasta el domingo de Pascua, al menos 100 sacerdotes habían muerto en Italia debido al coronavirus.

Teología del sufrimiento 

"Para aquellos de nosotros que seguimos viviendo, saquemos nuevas fuerzas y consuelo del Señor Resucitado", dijo Pell. “Cuán cercano está a todos los que sufren, a los enfermos y con dolor, a los acusados ​​falsamente, y particularmente a los que están solos. Apóyate en Él. Acércate a Él. Para el Señor, no existe el distanciamiento social. Él te está buscando a ti". afirma el carnal en el artículo. 

"Tal lenguaje sugiere que Pell podría decir mucho sobre la teología y la espiritualidad del sufrimiento",  señala Allen. 

Según el vaticanista, Pell también podría convertirse en un embajador itinerante para el ministerio penitenciario, un asunto cercano al corazón del Papa Francisco. El Santo Padre ha hablado en sus misas diarias sobre el aislamiento especial de los reclusos durante este período y también para pedir reformas en temas como el hacinamiento en las cárceles.

"Es difícil imaginar a alguien en los niveles superiores de la Iglesia Católica que tenga una mejor comprensión existencial de la dinámica emocional y espiritual que enfrentan las personas tras las rejas", manifiesta el editor de Crux. 

Su papel contra los abusos 

Allen sugiere también que Pell podría desempeñar un papel importante en las reformas de la Iglesia católica sobre los escándalos de abuso sexual clerical, "ya que pocas personas pueden entender la ira visceral que provoca tal abuso". 

George Pell siempre ha estado orgulloso de sus primeros esfuerzos como arzobispo de Melbourne para lidiar contra los escándalos de abuso. 

"Convertirse en un defensor de la reforma del abuso infantil puede ser delicado, ya que muchos sobrevivientes todavía tienen una opinión negativa de Pell, pero eso nunca le ha impedido hablar cuando cree que algo importante está en juego", expone el editor de Crux. 

Comentarista de asuntos públicos 

Otra de las funciones que podría desempeñar el cardenal es convertirse en un comentarista de asuntos públicosDurante años escribió una columna popular para "The Sunday Telegraph" de Sydney, y es una personalidad televisiva ágil. No tiene miedo de tomar posiciones controvertidas sobre temas delicados y está convencido de que la voz de la fe tiene derecho a ser escuchada incluso en el corazón de la cultura secular.

Pase lo que pase, Pell, según Allen, ha sido un luchador desde su juventud y no está en su naturaleza darse por vencido.

"Es una apuesta segura, por lo tanto, que no hemos visto lo último de George Pell, una de las personalidades más notables y fascinantes que la Iglesia Católica ha producido", concluye el vaticanista. 

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