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Movimientos populares para salir de esta situación sin violencia

Venezolanos católicos confirman que el cambio político está cerca tras 17 años de resistencia

Un matrimonio que trabaja en la Arquidiócesis de Caracas asegura que la Iglesia no ha cesado de denunciar las injusticias del chavismo

Mariela Perrone y Enrique Jiménez  trabajan en la pastoral familiar de la Archidiócesis de Caracas (Venezuela).
photo_cameraMariela Perrone y Enrique Jiménez trabajan en la pastoral familiar de la Archidiócesis de Caracas (Venezuela).

Mariela Perrone, venezolana y directora de uno de los tres Centros de Orientación Familiar que impulsa la diócesis de Caracas, junto con su marido, el español Enrique Jiménez, se casaron en España, pero se trasladaron hace 14 años a Venezuela porque “nuestro país nos necesitaba. Vimos la necesidad de ayudar a la Iglesia de nuestra nación”, afirman a Religión Confidencial. 

Mariela y Enrique se casaron en Granada hace 20 años. Después de colaborar en actividades de pastoral familiar en España, fueron contratados por los misioneros claretianos para trabajar en la capital de Venezuela. Hace unos años, el arzobispo de Caracas y presidente de la Conferencia Episcopal venezolana, el cardenal Jorge Urosa, les llamó para trabajar en la arquidiócesis.

Mariela es directora de uno de los tres COF de Caracas y Enrique es orientador familiar en los tres centros. Hablan para Religión Confidencial de la situación del país y de la misión de la Iglesia. “La libertad de expresión sigue vigente en Venezuela y por esta razón, los obispos no han cesado en denunciar las injusticias del Gobierno. La Iglesia es uno de los escoyos más fuertes con los que se ha encontrado el chavismo”.

Este matrimonio asegura que la oposición por parte de la Iglesia es respetuosa, “pero hay situaciones que claman al cielo y que los obispos no pueden callar. Por esta razón, los portavoces del Gobierno atacan directamente a la Iglesia”.

La Iglesia, la institución más valorada

Asimismo, afirman que los venezolanos son “un pueblo muy católico. La Iglesia es la institución más valorada. Por eso, el gobierno trata de poner siempre trabajas a obispos y demás eclesiásticos porque es consciente de que cuentan con el apoyo de pueblo. En Venezuela hay manifestaciones abiertas de fe, no hay miedo”.

Sobre la situación política, albergan la esperanza cierta de que “van caminando hacia adelante. Se está promoviendo el revocatorio que está previsto en la Constitución. Al Gobierno de Maduro le interesa provocar a violencia. Tan pacíficos somos que desde hace 17 años que llegó Chávez al poder, no hemos provocado disturbios y sería muy triste terminar esta situación con violencia. Son 17 años de resistencia, es una prueba de resistencia que cada día se va haciendo más dura”, desvelan este matrimonio a RC.

Explican que la situación política ha provocado que muchas familias hayan emigrado del país. Concretamente en Panamá, hay barrios enteros de venezolanos. “El pueblo ha empezado a despertar porque, tristemente, la gente más pobre que apoyaron a Chávez, ahora está pasando más necesidad. Es necesario que la gente se dé de narices, para que desaparezca todo atisbo de chavismo. Todo el talento de Venezuela, médicos, ingenieros petroleros, etc., han huido del país”.

El Papa desveló en el avión de regreso de la JMJ que todavía no ha habido ningún contacto oficial para que la Santa Sede medie en el conflicto social y político de Venezuela, pero admitió la posibilidad de esta participación.

Pastoral familiar

Respecto a la pastoral familiar, el programa en el que se está insistiendo más es el de la preparación al matrimonio en la línea indicada en la Amoris Laetitia. El objetivo es prevenir conflictos, dar la debida formación a los novios y acompañarles. Además, los distintos COF ofrecen apoyo especializado e individualizado.

La primera realidad que tenemos en Venezuela es el alto índice de convivencia. Aproximadamente, el 90% de las parejas que atendemos están conviviendo, apenas un 5% está casado canónicamente”, explica Enrique Jiménez.

La razón es que la gente considera que no necesita el matrimonio canónico porque tienen los mismos derechos en régimen de convivencia, y no se plantea el sacramento. “Hay un porcentaje importante de gente que retrasa el matrimonio por la Iglesia por cuestión económica. No tiene dinero para un banquete. Venezuela es un pueblo que ha sido sacramentalizado desde pequeños, pero no ha sido evangelizado en profundidad. No reconocen la necesidad del sacramento. Por esta razón, en las comunidades más pobres se está realizando una pastoral para reconquistar la fuerza del sacramento del matrimonio”, explican.

Otra de las necesidades de Venezuela es aumentar el número de abogados canónicos y jueces eclesiásticos para los procesos de nulidad matrimonial.

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