Iglesia-Estado

Los monjes del Valle de los Caídos califican de amenazante la carta de Carmen Calvo al Vaticano

En el recurso que han presentado al Supremo contra la exhumación argumentan que "la única autoridad eclesiástica por encima del abad es el Papa”

Valle de los Caídos.
photo_cameraValle de los Caídos.

La Comunidad Benedectina del Valle de los Caídos ha presentado un nuevo recurso al Tribunal Supremo sobre la resolución del Consejo de Ministros en el que acuerda la exhumación de Franco.

El escrito de 35 páginas al que ha tenido acceso El Confidencial Digital y Religión Confidencial desarrolla diferentes argumentos contra esta resolución del Gobierno de Pedro Sánchez.

En primer lugar, alega que el Real Decreto del gobierno no contiene referencia alguna al hecho de que los restos mortales estén o no inhumados en “lugar sagrado”, ni mucho menos al "consenso con las familias de los difuntos, a las que solo se reconoce el derecho de indicar, en su caso, el lugar de reinhumación". 

Los benedectinos, por tanto, acusan a este Real Decreto del Gobierno de "nula mención a la inviolabilidad de los lugares sagrados", algo que está en clara contradicción sobre los Acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede sobre asuntos jurídicos, el cual indica que "los lugares de culto tienen garantizada su inviolabilidad con arreglo a las leyes. No podrán ser demolidos sin ser previamente privados de su carácter sagrado. En caso de su expropiación forzosa será antes oída la autoridad eclesiástica competente”.

Así pues, los monjes en sus alegaciones al Supremo recuerdan que el reconocimiento de “inviolabilidad” de los lugares sagrados implica "la exclusiva competencia sobre los mismos de la Iglesia Católica (idéntico tratamiento tienen otras religiones). Y recuerdan que que esta inviolabilidad de los lugares sagrados ha venido siendo reconocida por el Estado. 

El Abad, suprema autoridad 

Los monjes del Valle de los Caídos exponen también que la comisión de expertos del Gobierno de Zapatero que elaboró un informe sobre el Valle de los Caídos, reconocía que cualquier actuación al respecto –obras en su interior, inhumaciones, exhumaciones o traslados- deberá contar con la autorización expresa de la iglesia”.

Esta comisión de expertos también otorgaba que “al Abad le compete la suprema autoridad en la Basílica y sus dependencias de acuerdo con el vigente Derecho Canónico para afirmar, poco después, la competencia estatal en todo el Valle, “excepto en la Basílica”.

La última palabra, el Papa

Uno de los párrafos más fuertes de este escrito es cuando los monjes argumentan que "dicha autoridad es el Abad de la Santa Cruz del Valle o su último superior, el Romano Pontífice".

En esta línea, la Comunidad benedictina hace referencia a que, según el Gobierno, la Santa Sede habría autorizado la exhumación de los restos de Franco "cuando ello era, literalmente, inexacto", indica el escrito.

Carta en términos "conminatorios" 

Seguidamente mencionan la carta que, con fecha 18 de enero de 2019, la "Excma. Sra. Vicepresidenta del Gobierno" envió al Secretario de Estado de la Santa Sede en "términos claramente conminatorios", en la que se resaltaba que la alegación del Acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede respecto a la “inviolabilidad” de los lugares sagrados, causaba al Gobierno “una profunda inquietud”, para terminar señalando que la oposición de la Abadía podría crear “un conflicto jurídico y político que no deseamos en absoluto”, señala el escrito. 

La referida carta fue contestada por el Secretario de Estado de la Santa Sede - dice el recurso- señalando, entre otros extremos, que la Iglesia no se opone a la exhumación de los restos del General Franco “si la autoridad competente así lo dispone”, autoridad competente que es el Tribunal Supremo. 

En definitiva, lo que la Santa Sede viene a confirmar es que si no hay acuerdo entre el Gobierno y la familia, la Iglesia no puede autorizar la exhumación de los restos del dictador "sin perjuicio de someterse a la decisión final del Tribunal Supremo, como lo aclaró el portavoz de la Conferencia episcopal española, D. Luis Argüello". 

La ley islámica prohíbe la exhumación 

Otro de los argumentos que presenta la comunidad benedictina se refiere a la libertad religiosa que ampara a las principales religiones monoteístas. Al respecto, el escrito dice que los lugares de enterramiento han sido siempre "considerados como lugares sagrados y, por tanto, inviolables. Por ejemplo, la ley islámica -así como la religión judía- prohíbe la exhumación con la siguiente frase del libro de los funerales: “este es tu lugar reservado hasta que Dios te resucite el día de la Resurrección”.

Ahora está en manos del Supremo dirimir esta alegación de los monjes así como el de los familiares de Franco. 

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