Iglesia-Estado

La Iglesia no ‘devuelve’ un millar de bienes, porque no los tiene catalogados como suyos

El Gobierno ha vendido el mensaje de una ‘devolución’: la representación eclesiástica comprobó que no estaba clara la propiedad y remitió la lista al Gobierno

Pedro Sánchez y Juan José Omella.
photo_camera Pedro Sánchez y Juan José Omella.

La visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a la sede de la Conferencia Episcopal Española ha quedado oscurecida por los titulares sobre una supuesta ‘devolución’ de casi un millar de bienes de la Iglesia a sus legítimos propietarios. Una tesis que el Gobierno se ha dedicado en propalar sin que corresponda a la verdad de lo que pasa.

Para entender el contexto de la visita de Sánchez a la Conferencia Episcopal de ayer, tenemos que remitirnos a la reunión de la comisión mixta del pasado mes de diciembre.

Una vez que se habían revisado los 35.000 bienes, se descubrió, por parte de la Iglesia, que había un millar que no le constaban. Había elaborado una lista, que remitía al Gobierno, para que este pusiera “en conocimiento de las entidades locales y de los registros esta información y se puedan, de este modo, iniciar los procesos de regularización que, en su caso, pudieran corresponder, tal y como dice el comunicado que ayer emitió la CEE.

Una apropiación indebida

En la reunión de diciembre, los representantes del Ejecutivo, al final, plantearon que había que hablar, en un futuro comunicado conjunto, de ‘devolución’ de bienes de la Iglesia.

Si la Iglesia ‘devolvía’ unos bienes quería decir que la Iglesia se los había ‘apropiado indebidamente’ y que el Gobierno le había hecho torcer su brazo patrimonial.

En ese momento, el representante de la Conferencia Episcopal se levantó de la reunión y dijo que de eso nada.

La visita de Sánchez

La reunión entre el presidente de la Conferencia Episcopal, cardenal Juan José Omella, y el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, del pasado 18 de enero, tuvo como agenda oculta también resolver ese litigio pendiente.

Fue allí cuando al Ministro de la Presidencia se le ocurrió sacar su mejor carta de la manga, Pedro Sánchez, y proponer una visita de buena voluntad a la sede de la Conferencia Episcopal. Visita que serviría para anunciar el acuerdo sobre los bienes inmatricualdos.

Lo que no se imaginaba la Conferencia Episcopal es que el Gobierno iba a lanzar la especie, incluso horas antes de emitir el comunicado oficial, de que la Iglesia iba a devolver un millar de bienes inmatriculados.

Oración por los gobernantes

Recibido a las doce del mediodía por el Presidente de la Conferencia Episcopal, cardenal Juan José Omella, y por el obispo secretario, monseñor Luis Argüello, que tuvo que retrasar su presencia en Roma para la Visita Ad Limina, Pedro Sánchez visitó la Capilla de la Sucesión Apostólica, obra de Rupnik.

Allí el cardenal Omella hizo “una breve oración por los gobernantes de España”. También le mostró la sala de la Asamblea Plenaria, al tiempo que le explicaba el funcionamiento de los organismos de la Conferencia.

Educación e inmigración

Según las informaciones confirmadas por Religión Confidencial, durante la conversación privada, el cardenal Omella trasladó al Presidente del Gobierno el trabajo que está haciendo la Iglesia en España durante esta pandemia al servicio del bien común, el trabajo de la Iglesia en favor de los más desfavorecidos.

Hablaron de educación, de inmigración, de la “España vaciada”. Y también de la inmatriculación de bienes a favor de la Iglesia.

Pero la polémica ya no estaba en Añastro sino en los medios. Y conviene tenerla clara.

Un análisis pormenorizado

De los 35.000 mil bienes que inmatriculó entre 1998 y 2015, la Iglesia ha realizado un análisis pormenorizado del listado de bienes. A continuación, la Iglesia fue la que informó al Gobierno de un millar de errores en la adjudicación de propiedades a la Iglesia. Todo eso se hacía en el marco de una comisión creada por el Gobierno y la Iglesia Católica para aclarar juntos la cuestión de las inmatriculaciones, y que se ha reunido en diversas ocasiones a lo largo de 2021.

En ese período de inmatriculaciones estaba vigente el Real Decreto de 1998, que modificaba la Ley Hipotecaria facilitando las inmatriculaciones, y la Ley de Reforma de la Ley Hipotecaria que se aprobó en 2015, que hacía todo lo contrario: endurecía los requisitos para registrar la titularidad de un bien. De ahí que fuera lógico que se revisaran las inmatriculaciones en este periodo.

Desde tiempo inmemorial

En los años comprendidos entre 1998 y 2015, las diócesis inscribieron en el Registro de la Propiedad los bienes que eran de uso de la Iglesia desde tiempo inmemorial.

El uso y la costumbre eran el aval de su titularidad durante siglos. En muchos casos no había documentos. ¿Dónde estarían las escrituras de una ermita del siglo XII o de un monasterio del XV?

Por lo tanto, lo que la Iglesia ha hecho es decirle al Gobierno que de un millar casi de bienes no le consta que sean de su propiedad, aunque eso no quiere decir que no lo sean.

Trabajo del Gobierno

El Gobierno tiene, por tanto, que “iniciar los procesos de regularización que, en su caso, pudieran corresponder.

A estos efectos, la Iglesia manifiesta su compromiso de colaboración “a fin de facilitar tales procesos”, tal y como dice le comunicado de la CEE.

La Iglesia no ‘devuelve’ ningún bien. Coopera con el Gobierno en aclarar la verdad, que es distinto.

Al final de la reunión, tanto Omella como Argüello han realizado una declaraciones que se pueden ver en la web de la Conferencia Episcopal. 

El Secretario General de la CEE ha recalcado que los obispos han presentado el resultado de un trabajo  de casi un millar de los bienes inmatriculados para ver qué "hay en esos mil bienes y habría que hacer una revisión del informe que nos ha sido ofrecido por el Congreso de los Diputados". Y también han hablado del futuro de los trabajos a realizar, sobre todo en el asunto del régimen fiscal, "que ha quedado también muy encauzado".  

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