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Frente a la eutanasia, expertos piden una ley de Atención Integral al Sufrimiento

El presidente del Colegio Oficial de Médicos de Madrid denuncia que la ley de eutanasia obligue a registrar a los médicos que hagan objeción de conciencia

María Lacalle, Ricardo Abengózar y Elena Postigo, de la Universidad Francisco de Vitoria.
photo_camera María Lacalle, Ricardo Abengózar y Elena Postigo, de la Universidad Francisco de Vitoria.

El pasado 18 de marzo se aprobó la ley de la eutanasia. "Una mala noticia" para los obispos españoles quienes han advertido que "es dramático que en España haya 60.000 personas cada año que mueren con sufrimiento, pudiéndose remediar con una política adecuada de cuidados paliativos". 

También se ha pronunciado contra esta ley el Dr. Manuel Martínez-Sellés, presidente del Colegio Oficial de Médicos de Madrid. En su intervención en el Congreso el pasado 17 de marzo, es "particularmente cruel que se plantee esta ley cuando tenemos los cuidados paliativos infra desarrollados. En España tenemos menos de un tercio de los servicios de cuidados paliativos que se recomiendan. Somos de los pocos países de Europa que no tenemos una especialidad oficial de cuidados paliativos. Qué casualidad que tampoco existe en el Benelux, que es el único sitio de Europa donde se permite la Eutanasia".

Lista de médicos que hagan objeción de conciencia 

Además, ha aseverado que los médicos van a tener mucho temor. En la ley, de forma explícita, se solicita que haya un registro de los médicos que hagan objeción de conciencia, de los médicos que vamos a ser coherentes con nuestro Código Deontológico, con el juramento hipocrático que hicimos en su día. Los médicos que estamos siguiendo las prácticas médicas éticas tenemos que significarnos. ¿Hasta qué punto esto puede tener consecuencias? Puede tener consecuencias a nivel laboral, a nivel de promociones, etc", afirmó. 

Por su parte, la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid ha presentado un manifiesto titulado ‘Cuidar siempre es posible’ en favor de toda vida humana que tiene por objetivo  promover el debate, “conscientes de que tras una solicitud de eutanasia subyace un complejo entramado de implicaciones humanas, éticas, médicas, legales y sociales".  

Ley de Atención Integral al Sufrimiento

Además, el manifiesto realiza una propuesta de medidas para “la búsqueda de la protección integral y compasiva de la vida, la promoción de una cultura del cuidado, el respeto amoroso al enfermo frágil y vulnerable hasta el final de sus días”.

Entre las propuestas, se solicitan una ley de Atención Integral al Sufrimiento, incluyendo unidades hospitalarias y extrahospitalarias de control del dolor y el sufrimiento, formación de los profesionales que han de acompañar al enfermo y a sus familiares, la universalización de los cuidados paliativos y promover el cuidado de la persona que muere con una atención médica, psicológica, familiar y espiritual, que permita humanizar el proceso de morir.

El manifiesto ha sido presentado por María Lacalle, vicerrectora de Profesorado y Ordenación Académica de la Universidad Francisco de Vitoria y Profesora Titular de Teoría del Derecho; Ricardo Abengózar, médico y profesor de Bioética y Elena Postigo, profesora de Bioética y directora del Instituto de Bioética UFV.

Para estos expertos, la compasión no consiste en provocar la muerte, sino que se debe traducir en una ética del cuidado, en acoger, proteger y acompañar al enfermo, especialmente en las situaciones de mayor vulnerabilidad.

El médico está para velar por la salud

Al igual que la Asociación Médica Mundial y la Organización Médica Colegial de España, lo propio del médico es hacer que el enfermo no sufra y cuidarle hasta el final de sus días con toda la atención que necesite.

"El médico, y todo profesional de la salud, debe esforzarse por eliminar el sufrimiento, no a la persona que sufre. han afirmado reiteradamente que quitar la vida de un enfermo terminal, aunque este lo pidiera, no es un acto propio de la medicina y es contrario a la ética médica. En el Juramento Hipocrático (un documento del siglo IV a.C.) ya se recoge que el médico no debe administrar veneno alguno a nadie, aun cuando se lo pidieran". 

Así mismo, el Código de Ética y Deontología Médica de la Organización Médica Colegial Española, lo corrobora al tiempo que recuerda que “el médico tiene el deber de intentar la curación o mejoría del paciente siempre que sea posible. Y cuando ya no lo sea, permanece su obligación de aplicar las medidas adecuadas para conseguir el bienestar del enfermo. El médico nunca provocará intencionadamente la muerte de ningún paciente, ni siquiera en caso de petición expresa por parte de éste.

Depresión, desesperanza...

"Resulta oportuno destacar que el 90% de las peticiones de eutanasia en aquellos países donde ya ha sido aprobada no tienen en el dolor físico su causa principal, sino en la depresión, la desesperanza, el cansancio vital, síntomas temporales y tratables de un trastorno emocional que no recibe una respuesta adecuada en la ley de eutanasia, que ni pregunta por la causa de ese sufrimiento ni prevé su sanación. Cuando las causas de ese sufrimiento emocional se atienden, desaparece el deseo de morir. Por eso, la solución no es facilitar la muerte de la persona enferma, sino acompañarla, quererla y cuidarla", subraya el manifiesto. 

Entre las propuestas de este manifiesto, en el que se busca la protección integral y compasiva de la vida, se pide, además de una Ley de Atención Integral al Sufrimiento, solicitan la formación de los profesionales de la salud que han de acompañar al enfermo y a sus familiares; la universalización de los cuidados paliativos para proporcionar una atención integral al paciente, así como la mejora de las medidas y recursos de apoyo social y sanitario y promover el cuidado de la persona que muere con una atención médica, de enfermería, psicológica, familiar y espiritual, que permita humanizar el proceso de morir y la muerte misma, con todo el respeto debido a la alta dignidad inherente a la persona y el acompañamiento a sus familiares.

Por su parte, José Carlos Bermejo, director General Centro de Humanización de la Salud ha calificado esta ley "Como mínimo, una obscenidad". Bermejo advierte de las consecuencias que tendrá esta ley,  quizás no chequeadas en los países donde se va por delante.

"Bien valdría la pena leer “seducidos por la muerte” sobre lo sucedido en Holanda. ¿Cuáles son los porcentajes de los fallecidos “por eutanasia” que fueron inducidos a pedirla? ¿Y cuántos los que ni lo pidieron ni fueron consultados? ¿Cómo es esa bendita pendiente resbaladiza en la que nos resistimos a creer? ¿Qué nos dice el hecho de que, en Holanda, casi la cuarta parte de los médicos admiten haber acabado con las vidas de enfermos que no les habían dado su consentimiento? Se pregunta. 

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