Iglesia-Estado

Coordinación Iglesia por el Trabajo Decente en Alicante: “Deben aumentar las inspecciones de trabajo”

“Sobre todo en turismo, servicios, hostelería, mujeres con empleo doméstico y cuidados”

Coordinadora Iglesia Trabajo Decente
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Desde la plataforma diocesana de Orihuela-Alicante Coordinación Iglesia por el Trabajo Decente (conformada por Cáritas, Conferencia Española de Religiosos (CONFER), Justicia y Paz, Secretariado de Migraciones ASTI-Alicante, Secretariado de Pastoral Obrera, Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), Consejo Diocesano de Acción Católica y Juventud Obrera Cristiana), han destacado la importancia de un trabajo decente en la provincia este verano, “sobre todo en el sector del turismo y los servicios”, bajo el lema “No os dejéis robar la dignidad”, recordando la insistencia del Papa Francisco de que “todos y cada uno tengan la posibilidad de un sustento digno”.

La provincia de Alicante tiene 2 millones de habitantes, que en verano se duplican por el turismo. Esos 4 millones de personas generan muchos puestos de trabajo, pero que tiene un “paro con rostro de mujer y de juventud sin futuro, con un modelo productivo por diversificar, liderado por el turismo y servicios, que lleva acarreada una gran temporalidad y precariedad laborales”, denuncian desde Coordinación Iglesia por el Trabajo Decente.

“Rechazo por las malas condiciones de trabajo”

Según las previsiones económicas del FMI (Fondo Monetario Internacional) España crecerá un 6,2% en 2021 y un 5,8% en 2022.

“Las entidades que conformamos la Coordinación Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) de la Diócesis de Orihuela-Alicante celebramos que estas previsiones sean positivas para nuestro país y que el empleo se vaya recuperando. Al mismo tiempo, queremos manifestar nuestro rechazo, por las malas condiciones de trabajo que, mayoritariamente se están dando en nuestra provincia, especialmente en el sector del turismo, servicios y hostelería. No queremos olvidar a las mujeres trabajadoras del empleo doméstico y de cuidados”, han destacado a Religión Confidencial.

Carmen, Emilia, Lola, Eduardo y Luis, casos concretos

“Todo el mundo sabe o intuye que, en estos sectores y en verano, se dan muchos abusos en las condiciones de trabajo, pero no hay como reflejar casos concretos para que se vea el alcance de este grave problema”, han afirmado.

Para que no quede en “generalidades” y conociendo los casos concretos que han llegado a la Coordinadora, han elaborado una relación de situaciones laborales indignas:

“Carmen, venezolana, 40 años y con títulos universitarios. Vino a España como solicitante de asilo. Tiene una hija de 6 años. Trabaja de empleada sin contrato en régimen semi interno, libra 4 horas al día. Cobra 500€”. “

“Emilia, 45 años, con formación universitaria. Empleada de hogar, de lunes a domingo dos horas, y cobra 150€ al mes. La mayoría de los días su jornada se alarga hasta las 4 horas, no recibiendo ni un euro por las horas que hace de más. A veces se dejaría el trabajo, pero le da miedo que piense la gente que no quiere trabajar”

“Lola, 42 años, 6 de familia. Trabaja en un restaurante de la ciudad, contratada 4 h. y le pagan 2h. en dinero negro. Su jornada nunca es de 6 h. como acordaron, trabaja a diario entre 2 y 4 h. y media más de lo acordado sin recibir nada más por ello”

“Eduardo, 39 años. Trabaja en todo lo que le sale. En su último trabajo estuvo pintando un piso. La casa era de 80m, la pintura la pusieron los dueños y le pagaron 50€. A veces va a descargar camiones en hoteles por lo que le cobra 10 ó 15€. Cáritas le ayuda con la comida. Quiere encontrar un trabajo que le permita vivir”.

“Luis, 26 años, Trabaja de camarero, jornadas de 12 h. y su contrato es de cuatro, por el que recibe 450€”.  

La Cooarinadora destaca que son “casos reales, y en muchas ocasiones, se trabaja sin contrato, sin derechos. Todos y todas los conocemos y a veces la respuesta es, “es lo que hay”.

“No se está haciendo lo necesario”

“Queremos alzar la voz, y acompañar a tantas personas trabajadoras que sufren la falta de trabajo, precariedad y temporalidad en el empleo. Creemos que no se está haciendo lo necesario para terminar con esta pobreza que están viviendo tantas personas trabajadoras”, han subrayado.

Reclaman a las distintas Administraciones Públicas y Organizaciones sindicales, empresariales y políticas “decisión para acabar con la precariedad y la temporalidad en el empleo, diversificar el modelo productivo, un justa distribución de la riqueza, aumento de las inspecciones de trabajo y que aumente la protección social de los trabajadores”.

“¿Qué podemos hacer este verano?”

“Animamos a la Iglesia y a la sociedad en general a preguntarnos ¿qué podemos hacer ante esta situación?”, expresa la Coordinadora.

“Disfrutemos de las vacaciones y estemos atentos a la dignidad del trabajo de todas aquellas personas que nos las facilitan, saludar, agradecer, acercarnos… y que el resumen de nuestras vacaciones no sea solo lo baratas que nos han resultado, sino también destacar el valor del servicio de tantas personas que nos han facilitado el descanso”.

Por último, expresa el deseo de que “ojalá podamos celebrar pronto que todas las personas pueden vivir con dignidad porque el trabajo que desarrollan es un trabajo decente y con derechos: será signo que el esfuerzo de todos y todas habrá valido la pena”.

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