Iglesia-Estado

Carmen Calvo propone ahora una “gestión conjunta” de la Catedral-Mezquita de Córdoba

Es una intento de “desamortización encubierta”, tras haber reconocido el Gobierno que las inmatriculaciones de la Iglesia han sido correctas

Juan José Omella y Carmen Calvo.
photo_camera Juan José Omella y Carmen Calvo.

El caso de la inmatriculaciones de la Iglesia está cerrado, después de que la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, reconociera en distintas ocasiones que la cuestión está cerrada y no hay marcha atrás. Pero las tentativas de controlar algunos lugares, como es el caso de la Mezquita-Catedral de Córdoba, no van a cesar, aunque sea por otros caminos.

El período del recurso administrativo ha caducado, algo que saben las asociaciones laicistas, y lo que quedaría en todo caso es dirigirse a los tribunales en instancias superiores.

Sin embargo, y según ha sabido Religión Confidencial, en el último encuentro que ha mantenido Carmen Calvo con los representantes de la Conferencia Episcopal Española, la vicepresidenta, que en su día fue Consejera de Cultura de la Junta de Andalucía apuntó que habría que empezar a trabajar en la gestión conjunta de algunos bienes patrimoniales. Por ejemplo, la Catedral de Córdoba.

Propuesta de gestión compartida

Tal y como han confirmado fuentes del cabildo, no es la primera vez que socialistas que ocupan cargos en las diversas administraciones públicas, ante la perdida batalla por la propiedad del primer templo de Córdoba, han planteado la sugerencia de una gestión compartida a través de diversas figuras jurídicas.

Esta iniciativa podría servir, incluso, de punta de lanza para otros proyectos de gestión conjunta en el resto de España.

De hecho, nada más hacerse público el documento de los bienes inmatriculados, el cabildo de Córdoba emitió un comunicado en el que decía que “el Cabildo Catedral considera una buena noticia que el informe presentado hoy por el Gobierno en Consejo de Ministros venga a reconocer que el Cabildo en todo momento actuó conforme a la ley al inmatricular la Mezquita-Catedral”.

Poner fin a los ataques

La nota añadía: “En ese sentido, el documento presentado en Consejo de Ministros hoy señala respecto a los bienes inmatriculados por la Iglesia que “no puede afirmarse que los bienes o derechos reales inscritos a favor de la Iglesia carecieran de título material de adquisición”.

Por ello, el Cabildo confía en que por el bien de la Mezquita-Catedral de Córdoba se ponga fin a todos los ataques y polémicas que se han venido produciendo contra el templo en los últimos años”.

Desamortización encubierta

La propuesta de Carmen Calvo no es lo mismo que el proceso de nacionalización del patrimonio eclesiástico, como piden las asociaciones laicas.

Se trata de una forma de desamortización encubierta, tal y como ha ocurrido a lo largo de tanto tiempo con algunas comunidades autónomas, que han ido ayudando a las diócesis en cuestiones patrimoniales y, al final, las diócesis se han dado cuenta de la dependencia con las citadas administraciones públicas a la hora de intervenciones sustantivas en esos bienes.

El Gobierno reacciona

Según fuentes eclesiásticas consultadas, parecía extraño que el Gobierno de Pedro Sánchez se quedara de brazos cruzados después de admitir que la Iglesia hizo muy bien su trabajo con el proceso de las inmatriculaciones.

En este caso de las inmatriculaciones, la estrategia jurídica e informativa de la Conferencia Episcopal ha dado su fruto gracias al empeño de la Secretaría General y de la Vicesecretaría de la CEE, que diseñaron un proyecto a largo plazo desde hace tiempo.

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